10 de abril de 2010

Segundo Domingo de Pascua

Y NO PODER DECIR A NADIE

Creer en Ti, Señor, Amigo y Padre
y no poder decir a nadie
la dicha de una prueba convincente.
Tenerte, y no saber seguro, que te tengo.
No saber, sobre todo, jamás que Tú me tienes:
cómo y cuándo Tú mueves las ruedas de mis horas,
cómo y cuándo me vuelan las alas de tu gracia,
cómo y cuándo Tú remas la barca de mis sueños.
Victor Manuel Arbeloa

Pascua 02..