29 de diciembre de 2013

24 de diciembre de 2013

Navidad, esperanza activa de paz y justicia

Al menos desde el siglo IV las comunidades cristianas celebran, cerca del solsticio de invierno, en la fecha del 25 de diciembre, el nacimiento histórico de Jesús. Con alegría, contemplan y agradecen la “encarnación”, es decir que Dios se hace hombre, asume la condición humana y muestra su compasión por ella. Es una fiesta de esperanza activa que moviliza a construir la paz y la justicia.
Jesús aparece en esta fiesta como “el Sol de Justicia” del que habla el profeta Malaquías. Y los llamados “evangelios de la infancia”, primeros capítulos de Mateo y Lucas, ponen el acento en las raíces subversivas de Belén: justicia, fraternidad, libertad y paz.

En medio de la situación de continuada emergencia social en que vivimos, un grupo de personas cristianas de base nos hemos reunido para dar razón de nuestra esperanza. Nos gusta recordar algo que dijo el escritor, político disidente, y más tarde primer presidente de la República Checa Vaclav Havel: “La esperanza no es la convicción de que algo va a salir bien, sino la certeza de que todo tiene sentido, independientemente de cómo salga” Y así nos unimos con esperanza activa a quienes, de manera individual y comunitaria, se esfuerzan por alentar la esperanza de los pobres, se niegan a pactar con la actual realidad tal como nos es dada, y ejercitan, con paciencia y tenacidad, una imaginación creadora para cambiarla.

En un momento de enormes dificultades económicas, sociales y políticas nos sentimos a veces asaltados por el desánimo, la impotencia y la desesperanza, que no pocas veces desembocan en una actitud de enorme pasividad. Pero la difícil situación no va a cambiar por sí sola. Nada cambiará si no es fruto de un esfuerzo personal y colectivo. Somos creyentes convencidos de que ese modo de estar en la vida tiene su modelo más acabado en el estilo de vida de Jesús de Nazaret, que vino a servir y revolucionó la Historia al abrir los horizontes de una Nueva Humanidad.

Hoy la lucha por la Paz y la Justicia implica un esfuerzo denodado por combatir las desigualdades económicas, el hambre, la pobreza extrema, la desnutrición, las guerras, el analfabetismo y la insalubridad en tres cuartas partes de la Tierra. Entre nosotros, implica defender el derecho al trabajo, a vivienda digna, a pensiones decentes, a servicios públicos de salud y educación de calidad, gratuitos y accesibles. También favorecer la paz y la reconciliación, reconociendo con medidas prácticas el sufrimiento de las víctimas, atendiendo a los derechos humanos, y poniendo en marcha un diálogo inclusivo. En esta situación de emergencia social urgimos a todos los grupos políticos, sindicales y sociales que creen en esos derechos, valores y tareas, a dejar a un lado sus diferencias para alcanzar acuerdos básicos en favor de las personas y del bien común. Unimos nuestras voces y nuestras energías a las organizaciones que trabajan por la paz y la justicia, porque esa es una buena manera de celebrar la Navidad, es decir, el nacimiento de una Humanidad Nueva.

Esta nueva humanidad querida por Jesús requiere un cambio en nuestro estilo de vida. Pequeños gestos abren una puerta a otro mundo posible. Citemos algunos: esforzarnos por estar bien informados de la realidad y por encontrar y poner rostro a quienes sufren; estudiar las consecuencias de nuestras decisiones y de nuestra inacción; educar nuestro deseo para no apegarnos a cosas superfluas; vivir con más austeridad y dar parte de nuestros recursos a los más necesitados, repartir el trabajo disponible; compartir nuestro tiempo con personas solas y enfermas; no comprar productos a empresas que exploten a los trabajadores, empleen mano de obra infantil o no respeten las buenas prácticas ambientales; pensar muy bien a quién damos el voto cuando lleguen las elecciones, hacer objeción fiscal ante los gastos militares, y reaccionar frente al desarrollo del individualismo.

Existen hoy razones para la esperanza. Se nos hace cada vez más difícil soportar la tiranía del dinero y del insaciable poder financiero. Los pobres del mundo ya no aceptan su situación como un accidente de la naturaleza o un designio inexorable. Crecen y se mundializan los movimientos de indignación y resistencia que quieren eliminar el sufrimiento de las víctimas. La llegada del nuevo obispo de Roma, Francisco, hay que verla como un signo de esperanza: con él, la Iglesia empieza a usar un lenguaje sencillo y actual, vuelve a poner en el centro la buena noticia que es Jesús, escucha la voz del pueblo de Dios, y desea implicarse en el servicio de una humanidad fraterna, donde la misericordia y la compasión por las personas estén por encima de leyes y sentimientos de culpa; donde la sed de amor y justicia no quede empañada por ambiciones ajenas al Evangelio.

La fiesta de Navidad renueva nuestra esperanza. Dios se hace humano, sufre al lado del débil, nos interpela y nos llama a mirar el mundo con compasión. “Al que tenga sed y le busque, Él le dará a beber gratis del manantial del agua de la vida”, leemos en el último capítulo del libro que cierra la Biblia. Deseamos compartir esa convicción con quienes, de una forma u otra, celebrarán estos días unas fiestas que traen esperanza de paz y justicia. Eguberri on. Feliz Navidad.

Pamplona, diciembre 2013

19 de diciembre de 2013

TÍS TÍ ARE

Mantengan el suspense sobre el título que lo voy a explicar después. Antes quiero decir algo sobre las dos últimas tonterías que he visto en las vallas publicitarias: una anuncia moda: “Llega tu otoño”; otra es sobre un coche: “De Mii a Mío por 2 euros al día”.
Las dos coinciden en considerar a sus destinatarios, o sea nosotros, tan irremediablemente estúpidos que sólo nos fijaremos en lo que lleve delante su correspondiente posesivo: mi otoño, mi coche…,misma táctica que en mis documentos, mis descargas, mis imágenes, mi iphone, mi ipad…Y la nueva ola de “yo cuantificado” que se nos viene encima: mis calorías, mis latidos, mi tensión, mis sensores… Y lo malo es que la cosa no es reciente y se remonta a mi infancia: ya entonces el devocionario que usábamos niños y niñas era el “Mi Jesús”. No tenemos remedio.

Lo constata Rilke en uno de sus poemas:
“No debes tener miedo, Dios. Ellos dicen mío
a todas esas cosas, tan pacientes.
Son como el viento
que roza las ramas y dicen: árbol mío.
Dicen mío y llaman su posesión
a lo que se cierra cuando se acercan,
al modo que un insulso charlatán
llama acaso suyo al sol y al relámpago…

Y en medio de este pringue pegajoso del yo, mi, me, conmigo y para mí, emerge la “pasarela Belén” por la que vuelven a desfilar, como cada año, unos personajes peculiares con aire de vivir ajenos al tema de los posesivos e incapacitados para decir: mi posada, mi establo, mi pesebre, mi paja, mis pañales, mis ángeles, mis pastores… Y ahora es cuando viene lo del tís tí are del título en griego: “quién cogía qué” sería la traducción en bruto de lo que dice Marcos al contar que los soldados echaron a suertes las vestiduras de Jesús. “Que cada cual coja lo que quiera o pille lo que pueda…”, diríamos hoy.

Como si fueran dos páginas distantes del Evangelio pero que al doblarlas coinciden, la escena del comienzo de la vida de Jesús está ya “anticipando tendencia” de cómo van a ser su trayectoria y su final. Ya desde el principio lo encontramos acampado en un espacio público, abierto y a la intemperie, sin puertas, defensas, cerrojos o alambradas. Qué acierto el del posadero al reservarse el derecho de admisión y no dejar entrar a aquella pareja de indocumentados sin blanca. Que esto no es Lampedusa, oiga, y yo no hago más que seguir directrices europeas y estoy muy satisfecho de haberme adelantado a la “Jornada Mundial contra las Migraciones Indeseables”, que debería celebrarse todos los 24-D.

Así que el niño se quedó fuera en plan “indignadito”, precursor de los que vendrán después y que sabrán poco de propiedad privada, ese inviolable derecho que permite a algunos “obtener, poseer, controlar, emplear, disponer de, y dejar en herencia tierra, capital, cosas y otras formas de propiedad”, según la definición de Wikipedia.

Perteneció al colectivo de los que carecen de estrategias para proteger lo suyo y no consiguen entender las bondades de “lo privado”: desde que salió de Nazaret, no supo ya lo que era disponer de casa propia ni de un lugar donde reclinar la cabeza. Pescaba, dormía y cruzaba el lago en una barca de amigos; comía y bebía donde le invitaban y, cuando fue él quien dio de comer a la gente, solo pudo ofrecerles como asiento la hierba de un descampado. Pidió prestados el borrico sobre el que entró en Jerusalén y la sala en la que se despidió con una cena de los que llamaba suyos, porque él sólo usaba los posesivos para decir “mi Padre” y “mis hermanos”.

Al morir, echaron a suertes su túnica y volvió a estar tan desnudo como en el pesebre.

Se nos anuncia una gran alegría: nos ha caído en suerte un Niño. Que cada uno coja de él lo que quiera. Y que siga haciendo lo mismo que él hizo en memoria suya.

(Dolores Aleixandre RSCJ. ALANDAR, Diciembre 2013)

18 de diciembre de 2013

25 aniversario de la aprobación de las Constituciones del Instituto Sagrada Familia de Burdeos.

Hoy, 18 de diciembre de 2013, EL GRUPO APOSTÓLICO Y CONTEMPLATIVO, RENOVAMOS Los votos.
Además es el 25 aniversario de la aprobación de nuestras constituciones y coincide con la festividad de Nuestra Señor de la Esperanza.
DECRETO DE APROBACIÓN DE LAS CONSTITUCIONES DE LAS HERMANAS DE LA SAGRADA FAMILIA DE BURDEOS

Roma 1988

CONGREGACIÓN
PARA LOS RELIGIOSOS
Y LOS INSTITUTOS SECULARES

Prot. n. B 12 - 1/81

De acuerdo con las disposiciones del motu proprio «Ecclesiae Sanctae» (11,6), las Hermanas de la Sagrada Familia de Burdeos han procedido a la revisión de sus Constituciones y han presentado a la Sede Apostólica el proyecto elaborado por su Capítulo General.

La Congregación para los Religiosos y los Institutos seculares ha examinado atentamente el documento, aportando diversas modificaciones. En los textos, ha reconocido la vocación de las Hermanas, unidas en una misma consagración a Solo Dios, al servicio del Reino. Unas, dedicadas a la acción apostólica, continúan la misión de Cristo por la educación, el cuidado de los enfermos, el trabajo social; otras, entregadas enteramente a la contemplación, prolongan en la soledad la actitud orante de Jesús vuelto hacia el Padre. Conforme a la gracia recibida por Pedro Bienvenido Noailles, juntas encuentran su inspiración en la Sagrada Familia de Nazaret, «dulce imagen de la Trinidad», de quien sus comunidades fraternas quieren dar testimonio.

Por el presente Decreto, la Santa Sede concede pues la aprobación solicitada. Esta medida no deroga en nada a las disposiciones del Derecho universal.

La Congregación para los Religiosos y los Institutos seculares desea que todas las religiosas de la Sagrada Familia, viviendo en autenticidad según estas Constituciones, permanezcan fieles en el cumplimiento de su misión en la Iglesia y en el mundo. Que la presencia maternal de María, «Nuestra Señora de Todas las Gracias», les ayude a dar a conocer y hacer amar a Jesucristo, y a anunciar los tiempos nuevos en que todos los hijos del Padre serán congregados en una sola familia.

No obstando nada en contra.

Dado en Roma, a 18 de diciembre de 1988, aniversario de la primera aprobación pontificia de las Constituciones.

v. Fagiolo J.Jerome Cardo Hamer O.P.
Sec Pref.

2 de diciembre de 2013

Queremos hacernos eco de la Exhoratación Apostólica Evangelii Gaudium del Santo Padre Francisco
Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium

26 de noviembre de 2013

Más de 30 organizaciones lanzan el manifiesto “Evangelio, justicia y derechos sociales”

Entidades católicas madrileñas denuncian que los medios de la Iglesia no defienden a los empobrecidos.

Rouco les envía “un cariñoso saludo”, pero no apoya, no firma el manifiesto.
Las entidades católicas madrileñas realizarán un gesto público de protesta el día 1 de diciembre, de 12 a 14, ante el ministerio de Economía y Hacienda, en la calle Alcalá.
32 entidades católicas madrileñas presentaron ayer un manifiesto en el que denuncian las dramáticas consecuencias de la crisis, señalan al Gobierno de la Comunidad y del estado como los principales causantes, aseguran que hay otras salidas que no sean los recortes y denuncian a los medios de comunicación de la Iglesia por no defender claramente a los empobrecidos.
En la mesa de presentación del manifiesto "Evangelio, justicia y derechos sociales", tres representantes de tres de las entidades firmantes: Pilar Sánchez de Profesores cristianos de la escuela pública, María Jesús Aradia de las Hermanitas de Foucauld y Santiago Fuentes de la HOAC de Madrid.
Conscientes de que, como católicos, no pueden "mirar hacia otro lado ante el dolor que nos rodea", los firmantes del manifiesto pretenden lanzar "un grito ante el silencio escandaloso de los que tienen más voz y son más escuchados".
Un grito para decir, desde sus creencias, "que esta situación de recorte y pérdida de derechos sociales no puede continuar, porque es contraria a los deseos de Dios de garantizar la dignidad de la persona".
A su juicio, estamos ante "una crisis múltiple" con múltiples causas. Entre ellas, señalan "al sistema capitalista", a la "instauración del poder económico por encima del político" y a la "negación de la primacía de la persona sobre las cosas". Preguntados si hay culpables más cercanos y concretos, señalaron a los gobiernos de la Comunidad de Madrid y de la nación. "Los culpables de esta crisis tienen nombres y apellidos", dijo Javier Poveda de la HOAC de Madrid. Y citó al consejero de Sanidad de la Comunidad, Javier Fernández Lasquetty, a la consejera de Educación, Lucía Figar, o a los responsables de Economía y Hacienda, entre otros.
Según el manifiesto, los poderes económicos y políticos son los causantes de "la fractura del estado de bienestar y de la quiebra de la protección de los derechos humanos". Y citan, entre otros, "la pérdida de garantías laborales, el acceso a la vivienda o la explotación del trabajador que significa la economía sumergida, la política fiscal regresiva y no redistributiva". Este "debilitamiento de los servicios públicos" aumenta la exclusión social y afecta directamente "a las principales víctimas, que son los menos culpables".
Y es que, como señala, Toñi Martin de la Institución Javeriana, "cada vez hay más desigualdad entre ricos y empobrecidos y eso nos duele doblemente, porque los empobrecidos son personas y son hijos de Dios y hermanos nuestros"
Tampoco están de acuerdo con las "soluciones" que se están poniendo en marcha para salir de la crisis. Las salidas que se están imponiendo "han avanzado más en la privatización de los beneficios y la socialización de las pérdidas, empobreciendo a través de los recortes sociales a los desfavorecidos e instaurando una cultura del miedo, que trata de desarmar a los trabajadores y trabajadoras de nuestro país".

Autocrítica y denuncia de los medios de la Iglesia
Antes los nuevos empobrecidos, los firmantes del documento proclaman que se sienten "exigidos a cambiar su estilo de vida" y a renovar "la opción preferencial por los pobres". Apoyados en las repetidas declaraciones del Papa Francisco, les duele aún más el silencio de la jerarquía madrileña y, sobre todo, el papel que están jugando los medios de comunicación de la Iglesia, como la cadena Cope o el canal 13tv.
A ambos medios eclesiásticos les piden que "defiendan con claridad y sin fisuras la Doctrina Social de la Iglesia y que expresen claramente su opción por los pobres, que, en nuestro tiempo, toma forma concreta en la defensa de los servicios sociales y del Estado del bienestar, sin ambigüedades ni medias tintas".
Por eso, dicen que les "duele que muchas veces medios de comunicación vinculados a la Iglesia ofrezcan un mensaje no acorde con los principios y opciones de la DSI, incluso en ocasiones claramente en contra".
Preguntados si contaban con el apoyo del cardenal Rouco Varela y de la jerarquía de la Iglesia madrileña, explicaron que, tras enviarle el manifiesto al arzobispo de Madrid, les contestó, en su nombre, el obispo auxiliar, Fidel Herráez. Para decirles, que "la premura de tiempo no permitía que el cardenal los recibiese".
El auxiliar de Rouco también les dijo que la jerarquía madrileña "estaba de acuerdo con ellos en los criterios de fondo que aducían, pero que en cuanto a los análisis los hay muy diferentes y el suyo era uno de tantos, sin entrar en más valoraciones". Y monseñor Herráez añadió que "el cardenal vería de recibirlos" y mientras tanto, les enviaba "un cariñoso saludo".
Con o sin el apoyo explícito de la jerarquía, las entidades firmantes del manifiesto, invitan a todos los católicos de Madrid a salir a la calle, para "mostrar nuestra indignación" y "pedir el cambio de rumbo necesario, para hacer realidad el respeto y crecimiento de la dignidad de las personas en Madrid".

  Lista de entidades firmantes
1. Acción Cultural Cristiana (ACC)
2. Apostólicas del Corazón de Jesús
3. Asociación Puente de Esperanza Madrid
4. COMU de P. Santa María del Buen Aire
5. Comunidad Cristiana de Base Sto. Tomás de Aquino
6. Cristianos de la Parroquia de Santa Bibiana
7. EPPO´s de Madrid
8. Foro de Curas de Madrid
9. Foro de parados en acción
10. Fraternidad Cristiana de Personas con Discapacidad de Madrid (Frater)
11. Hermanas Franciscanas del E.S. Comunidad de Vallecas
12. Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) de Madrid
13. Hermandades del Trabajo (HHT)
14. Hermanitas de Jesús de Foucauld
15. Hermanitas de la Asunción
16. I.S. Siervas Seglares de Jesucristo Sacerdote, Comunidad de la P. San Pablo
17. Institución Javeriana
18. Justicia y Paz de Madrid
19. Juventud Obrera Cristiana (JOC)
20. Parroquia de la Preciosísima Sangre
21.Parroquia de la Sagrada Familia (Fuenlabrada)
22. Parroquia de San Ambrosio
23. Parroquia de San Basilio
24. Parroquia de San Cosme y San Damián
25. Parroquia de San Eulogio
26. Parroquia de San Pablo
27. Parroquia de Santa Mª del Buen Aire
28. Parroquia de Santo Tomás de Villanueva
29. Profesores cristian@s de la educación pública
20. Red Interlavapiés
31. RR de la Compasión
32. RR de la Sagrada Familia de Burdeos

Resumen del manifiesto "Evangelio, Justicia y Derechos Sociales", Católicas/os de Madrid

Impulsados por el ejemplo que Jesús nos propone en la parábola del Buen Samaritano (Lc 10, 25-37) de no mirar hacia otro lado ante el dolor que nos rodea, un grupo de organizaciones de católicas y católicos de Madrid creemos que desde el Evangelio estamos llamados a luchar por la Justicia y los Derechos Sociales y que por ello, como parte de la Iglesia, nos animamos a "gritar", ante el silencio escandaloso de los que tienen más voz y son más escuchados, que esta situación de recorte y pérdida de derechos sociales no puede continuar porque es contraria a los deseos de Dios de garantizar la dignidad de la persona. Creemos que los evangelios nos muestran prácticas de Jesús en las que levanta enérgicamente su voz en defensa de los más desfavorecidos.
Empezamos por señalar que nos encontramos ante una crisis múltiple en un contexto global, lo que condiciona cualquier salida de la misma y considerar todos sus aspectos. Y constatamos la existencia de múltiples causas de índole técnica (intrínsecas al sistema capitalista), políticas (instauración del poder económico por encima del político) y éticas (negación de la primacía de la persona sobre las cosas). Creemos, con la DSI, que existen estructuras de pecado que condicionan nuestra vida y contra las que hay que luchar con todas nuestras fuerzas para la mayor gloria de Dios.
Vemos que las principales víctimas de esta situación son los menos culpables de ella. Las "soluciones" que se han ido imponiendo han avanzado más en la privatización de los beneficios y la socialización de las pérdidas, empobreciendo a través de los recortes sociales a los desfavorecidos e instaurando una cultura del miedo que trata de desarmar a los trabajadores y trabajadoras de nuestro país.
Ante los nuevos empobrecidos renovamos la opción preferencial por los pobres. Constatamos que la pobreza crece alcanzando a muchos que antes de la crisis vivían dignamente. Además de sentirnos exigidos a cambiar nuestro estilo de vida, ésta opción nos impide callar y permanecer quietos ante la situación.
La fractura del estado de bienestar y con ella la quiebra de la protección de los derechos humanos (sanidad, educación, servicios sociales y dependencia, justicia, pensiones, etc.), la pérdida de garantías laborales, el acceso a la vivienda o la explotación del trabajador que significa la economía sumergida, la política fiscal regresiva y no redistributiva, traen consigo un empeoramiento de la situación para todo el mundo y en especial para los más débiles de la sociedad.
El debilitamiento de los servicios públicos sólo puede dar como frutos el ahondamiento y el aumento de la exclusión social. En palabras del Papa Francisco: "Es una crisis en la que el hombre es quien sufre las consecuencias de esa inestabilidad. Hoy día está en peligro el hombre, la persona humana".
Nos parece muy urgente que la Iglesia, a través de sus Medios de Comunicación Social, anuncie y defienda con claridad y sin fisuras la Doctrina Social de la Iglesia, y que exprese claramente su Opción por los Pobres, que en nuestro tiempo toma forma concreta en la defensa de los servicios sociales y del Estado del Bienestar, sin ambigüedades ni "medias tintas". Nos duele que muchas veces medios de comunicación vinculados a la Iglesia ofrezcan un mensaje no acorde con los principios y opciones de la DSI, incluso en ocasiones claramente en contra.
Creemos que todos debemos contribuir al Bien Común y que, guardando el principio de subsidiariedad, la solidaridad es un fundamento que queda mejor preservada en el ámbito del Estado de Bienestar mediante los servicios públicos. Por ello nos manifestamos en contra de todo el proceso privatizador, especialmente en los ámbitos de la sanidad, la educación, las pensiones y la vivienda. Nos unimos desde aquí a aquellas plataformas que honrada y justamente demandan soluciones a los problemas y situaciones escandalosas que se han producidos.
Finalmente hacemos un llamamiento a todas las católicas y católicos de Madrid para que trabajemos con todas las personas de buena voluntad que desde diversas opciones y visiones, mostremos nuestra indignación y pidamos el cambio de rumbo necesario para hacer realidad el respeto y crecimiento de la dignidad de las personas en Madrid.

15 de noviembre de 2013

Oración del Santo Padre Francisco encomendando las familias a María

Dadnos la mirada límpida en la que se reconoce la obra de la Providencia, en las realidades cotidianas de la vida.






Jesús, María y José
a ustedes, Santa Familia de Nazaret
hoy les dirigimos la mirada
con admiración y confianza,
en ustedes contemplamos
la belleza de la comunión en el verdadero amor;
a ustedes le encomendamos todas nuestras familias,
para que se renueven en ellas las maravillas de la gracia.

  Santa Familia de Nazaret,
escuela atrayente del santo evangelio:
enséñanos a imitar tus virtudes
con una sabia disciplina espiritual,
dónanos la mirada límpida
en la que se reconoce la obra de la Providencia
en las realidades cotidianas de la vida.

  Santa Familia de Nazaret,
custodios fieles del misterio de la salvación:
hagan renacer en nosotros la estima por el silencio,
vuelve a nuestras familias cenáculos de oración
y transfórmalas en pequeñas Iglesias domésticas,
renueva el deseo de la santidad,
apoya la noble fatiga del trabajo, de la educación,
de la escucha, de la comprensión recíproca y del perdón.

  Santa Familia de Nazaret,
devuelve a nuestra sociedad la consciencia
del carácter sagrado e inviolable de la familia,
bien inestimable e insustituible.
Cada familia sea habitación acogedora de bondad y de paz
para los niños y para los ancianos,
para quien está enfermo y solo,
para quien es pobre y necesitado.
Jesús, María y José
les rezamos con confianza, y nos ponemos con alegría
bajo vuestra protección.

6 de noviembre de 2013

Somos lo que son nuestras actitudes

ENTREVISTA A BERNABÉ TIERNO, PSICÓLOGO
Revista Arantzazu (Revista franciscana para personas que buscan)
Octubre de 2013

BERNABÉ TIERNO es demasiado conocido para tener que presentarlo. Es un psicólogo, pedagogo y escritor español. Licenciado en Filosofía, Ciencias de la Educación y Psicología, se especializó en Psicopedagogía. Desde hace 30 años investiga sobre las causas del Fracaso Escolar y ensaya estrategias para una enseñanza y un aprendizaje más eficaz. Su convicción acerca de la necesidad de aplicar a la realidad sus aportaciones científicas le ha llevado a estar en numerosos medios de comunicación social. Como conferenciante, se mueve por toda España impartiendo cursos, conferencias y charlas a padres, institutos y colectivos de profesores.
En sus últimos libros, Bernabé Tierno recalca la importancia de vivir el momento presente y saborearlo para ser feliz, e incluso para te­ner salud. Según él, disfrutar, saborear la vi­da, etc. son ingredientes básicos para ser feliz, y hasta refuerzan el sistema inmunitario. Es autor de numerosas obras donde se divulga la psicología de la educación y en particular la prevención y solución del fracaso escolar.
En uno de los numerosos viajes que realiza le hemos encontrado en Donostia, dando un curso en la Universidad de Verano. Es un hombre sumamente activo y convencido de lo que dice y hace. Nos ha ofrecido un rato de su poco tiempo disponible entre acto y acto. Nosotros se lo agradecemos de verdad, porque creemos que sus consideraciones son muy interesantes y llenas de actualidad en estos tiempos difíciles.

Revista Arantzazu. En estos tiempos de crisis y dificultad, ¿se puede salir adelante? ¿Cómo se hace eso?
Bernabé Tierno. No existen fórmulas mágicas. Todo depende de la persona, de la formación que tenga, de sus recursos y sobre todo del nivel de crecimiento personal y de la capacidad que tenga de lo que hoy se llama resiliencia o capacidad de renacer de las cenizas. Yo, desde que apareció la crisis que tenemos ahora, que básicamente es una crisis de valores, digo a los cuatro vientos que este país necesita gente honrada. Desde los políticos hasta la última persona y cuanto más arriba se esté, como decía Lin Yutang, hay que ser luz y espejo que refleje esa luz.
Yo el trabajo que hago modesta y humildemente es formar a los jóvenes para que sepan que la única forma de salir de la crisis es en primer lugar saber que de todo se sale siempre que uno sepa que tiene que seguir insistiendo y que hay que seguir potenciándose al máximo. Cuidándose físicamente, mentalmente y emocionalmente. Y aprender a reducir al máximo. Después de la Guerra Civil había una pobreza tremenda y la gente siguió adelante. Aquí nos hemos acostumbrado a tener dos coches, varias casas. A lo mejor lo que debemos hacer es asumir que lo que importa no es tanto tener cosas, sino tener mínimos y progresar en esa línea, en la línea del crecimiento interior. Para los años que vivimos no nos hacen falta tantas cosas, debemos vivir con menos. El mejor remedio es adaptarnos y renovarnos.

RA. Tú has dicho que “el mejor prozac es la actitud positiva, sea como sea la vida”.
BT. Todos los fármacos y psicofármacos son químicos, pero la química que genera uno mismo con la actitud que tiene en la vida es determinante. Somos lo que son nuestras actitudes y cuando para uno lo normal es el es­fuerzo, la superación y el sacrificio, cuando lle­ga una dificultad, piensa que ella le va a hacer más fuerte, que podrá con ella y que tendrá una experiencia más en la vida. Cuando las cosas le vayan mejor estará en la celebración y cuando esté en un momento de tranquilidad ese será un momento de disfrute.

RA. El modelo social que hemos creado empuja a la depresión.
BT. Es un modelo social en que todo es necesitar cosas, todo es aparentar, pero huye del ser. Está centrado en el tener, en el fascinar a los demás, pero hay muy poca preocupación por el ser de verdad, por el ser interiormente. Hay muy poca preocupación por pasar del “yo” al “tú”, por preocuparse por el otro, pero de verdad. Y por buscar para el “nosotros”. Me preocupa porque tenemos los peores políticos que yo haya conocido, con la peor inteligencia emocional. Casi no aprueba na­die. Porque se preocupan únicamente de su partido y de colocarse muy bien, de guardarse las espaldas. Es gente que sabe que va a cobrar un dinero a costa de gente que no tiene para comer o de pequeños empresarios o autónomos. Estos no se deprimen. Es una obscenidad. Pero no hay nadie que lo diga y no soportarían a un tipo como yo preguntándoles de eso. La autoridad moral se tiene cuando se es alguien que puede presentarse donde sea y puede aguantar una entrevista sobre este tema. Estas personas que están arriba, además, son el referente. Y cuando la cabeza está así, cómo estarán los pies… Eso es lo grave.

RA. Hoy, aquí y ahora, estamos a tiempo de ser felices (en referencia a su libro). Pero en la vida real, ¿se puede?
BT. En el libro explico el hoy, el aquí y el ahora desde el punto de vista de la psicología. No solo desde la fe, puesto que para algunos vivir la vida y disfrutar de ella es casi como un pecado porque aquí estamos solo para prepararlos para el cielo. Lo sano, lo que debe querer la religión, Dios o quien sea, es querer convertir esta vida en un cielo. Hay personas que son sus peores enemigos, pero la vida hay que convertirla en cielo por muchas dificultades que se tengan. Una persona que vive el ahora, el aquí y el ahora de manera positiva es una persona coherente, asertiva, capaz de vencer los problemas, es la luz que hace falta en la vida y esa energía que se puede comunicar. Quien vive el hoy, el aquí y el ahora es difícil que enferme ni física ni mentalmente, salvo por la vejez, porque está viviendo, está disfrutando de las cosas.

RA. La felicidad la vemos como un deseo global, futuro. Y nos olvidamos de trabajar la felicidad del día a día.
BT. La felicidad para mí es ser lo mejor que puedo para mí y además serlo para los demás. Saber que con lo que hago puedo conseguir que alguien crezca como persona. Y ser foco de luz trabajando en conjunto. La felicidad a solas es algo muy difícil, debe ser en compañía, siendo un generador de energía y de bienestar integral. Hay personas con hipotecas, desahucios a las espaldas, en paro que tienen amigos y comparten los males, se ayudan y donde comen cuatro comen seis. Se apoyan en buscar la fuerza interior para confiar en que se puede salir adelante y resurgir de las cenizas.

RA.Todo esto seguramente necesita un aprendizaje desde muy pequeños.
BT. Todo esto supone que tuve los mejores padres del mundo y supone que cuando yo tenía siete u ocho años mi padre, que era absolutamente generoso, venía del campo y después de cenar acogía a diez o doce personas analfabetas, trabajadores mayores de veinte años, para que aprendieran a leer. Yo era su ayudante, porque con cuatro años yo ya leía. Mi padre, que era firme, me enseñó a leer y todos los días me daba la media plana que tenía que escribir y la otra media que tenía de lectura. Mi padre no era maestro. Era autodidacta. Cuando te han formado así, exigiéndote, pero con cariño y con afecto, no se puede ser de otra manera, porque me educaron bien.
Recuerdo en invierno, después de la Guerra Civil, ayudar a mis padres a darles a los pobres lo que teníamos. Mi padre me decía: “Jesús está ahí. Aunque pienses que ese hombre es solo un hombre lleno de frío, ayúdale”. Me acuerdo, yo tendría seis añitos, cómo le quité los zapatos a un señor que tenía los pies llenos de hielo, se los lavé y le puse unos calcetines viejos de mi padre. Eso lo he recibido en casa.
Y he tenido que vencer dificultades, claro. Lo que ocurre ahora es que tenemos tanto cuidadito con los niños para que no sufran… Mis padres estaban a mi lado y me querían mucho, pero me enseñaron que la vida, aunque es dura, hay que vivirla con ilusión.

RA. A nivel social hablamos mucho de educación, ¿pero vamos por buen camino?
BT. En la educación falta algo muy importante. Los conocimientos son importantes, pero por lo que sea, con siete leyes educativas en no muchos años, la educación no está en manos de los educadores y debe estarlo. En manos de gente con carreras como psicología y pedagogía y en manos de expertos y técnicos. Y los políticos deben meterse poquito. Porque las ideologías traen que unos quieren poner religión y otros quitarla… Vamos a de­jar que sean los padres y la sociedad los que digan lo que quieren, dentro de un límite, claro. La labor de los técnicos es fundamental.
Pero sobre todo hay que educar para que el ciudadano sea responsable y para ello hay que educar con el ejemplo. Necesitamos referentes, que brillen y se vean. Las personas que son ejemplares exactamente igual. Yo veo que no se han puesto como ejemplares a empresarios que se han dejado la piel para que sus empresas fueran referentes y ejemplares. No salen en la televisión enseñando cómo se crea una empresa, porque no interesa.
Y hay que educar a la gente en inteligencia emocional, para que sepan comprender al otro, para que sean empáticos y se eduquen en valores. Y debemos educar a una persona para que siga educándose a sí mismo de por vida. Hay que invertir mucho más en educación, más que dinero, en calidad.

RA. ¿Tenemos mucha información, mucha estimulación y poca comunicación?
BT. No se habla nunca de la comunicación emocional. Mi libro Kárate mental va en esa línea. Expone qué hacer para conseguir que mediante la asertividad se afirme uno mismo como persona, pero también el otro pueda afirmarse. Es fundamental la escucha atenta, el diálogo, el saber hacer pactos, el permitir que se aplique el principio “gano-ganas”, que yo gane pero que tú también lo hagas. Que el otro se halle también contento. Hay que sonreír, comprender, ponerse en el lugar del otro, llevártelo a tu terreno con inteligencia respetándole y valorándole. Focalizar la mente en lo mejor del otro. Porque sabes que tiene cosas negativas, pero si tú procuras, como si fuera una lupa, aumentar lo positivo de manera constante, lo negativo se va a ir diluyendo, destruyendo y va a ir desapareciendo.

RA. ¿Hemos perdido el buen humor?
BT. El buen humor significa tener buen carácter. Las personas permanentemente cabreadas, esquinosas, problemáticas, viscerales, primarias, crean problemas por donde van. La línea recta y las esquinas son muy problemáticas, siempre chocan contra alguien, les falta la curva. Pongo el ejemplo de la filosofía o­riental. El elemento que hay más en la naturaleza es el agua, casi ocho partes de nosotros son agua. Y el agua se adapta donde va. La gente más inteligente se adapta. Y esa flexibilidad, esa ductilidad, la tiene poca gente. Normalmente vamos en la línea de “que vengan los demás”. El inteligente da el paso hacia el otro y sabe que es él quien manda y quien gana.

RA. Danos tres valores para hoy.
BT. El primer valor por encima de todo, sin más remedio, tiene que ser la empatía, que significa saber ponerse en el lugar del otro. La empatía es la clave en todas las virtudes. El mismo precepto evangélico dice “ama al prójimo como a ti mismo”. ¿Cómo vas a amar al otro si no eres capaz de llegar a esa persona, comprenderla, y ver cuál es su situación? Porque así sabes que esa persona tiene debilidades humanas, tiene problemas y la mala contestación que te ha dado está activada por esas dificultades. En el fondo toda persona, por mala o problemática que parezca, esconde un buen ser humano que hay que descubrir. Eso lo hace la empatía. Es la capacidad fundamental en la comunicación, es la que nos abre al otro. La que hace posible pasar del “yo” al “tú”. De ese crecimiento entre el “yo” y el “tú” vamos al “nosotros” universal para que nos humanicemos. No hay posible humanización y mejora en la sociedad sin la empatía. Por eso para mí es el primer valor.
El segundo valor es la responsabilidad en doble sentido. Responsabilidad de saber primero que soy el dueño de mi destino, que nadie me va a sacar las castañas del fuego y que mi formación es determinante. For­marme como persona en inteligencia intrapersonal, para ser la persona que yo quiero. Y formarme en inteligencia hacia el exterior, en comunicación para relaciones humanas. Hay que tener habilidades humanas porque los problemas están entre las personas. Esto se puede desarrollar en el campo de la empresa, de la política… Si viniera algún político y me dijera que les diera un cursillo de fin de semana, le diría que estoy esperando que aparezca un político importante que sea capaz de decir en voz alta las cosas buenas y las buenas intenciones que ha visto en el otro y no solo sus cosas malas. ¿Quién funciona así? No hay ninguno.
El tercer valor es tener una razón para vivir y esa razón tiene que estar orientada a hacer el bien. Vicente Ferrer dijo “mi única religión es el amor”. A partir de ahí da igual rezar mucho o rezar menos. Las religiones empezaron por el miedo, todo era tener contento a ese Dios, pero hay que superar eso. La vida del ser humano no puede estar dedicada a agradecer a Dios. No se debe predicar un Dios castigador. Deben darse pasos en ese sentido. Dios no busca machacar al ser humano y llevarlo al llanto y al crujir de dientes para que pase toda la eternidad sufriendo.

RA – Muchas Gracias, Bernabé.

Iñaki Beristain, O.F.M.
Director de la revista Atantzazu

25 de octubre de 2013

BODAS DE ORO EN OTEIZA

AGRADECIMIENTO

El día 2 de agosto, fue una fecha importante para nuestro Instituto. Varias hermanas de los diferentes países y comunidades, celebraron sus BODA DE ORO. En España, 11 hermanas, festejaron este acontecimiento. De estas, 7 convinieron reunirse en Oteiza, dado que en las contemplativas, para María Dolores Sanzberro también era su día.
Así pues, en el transcurso del día 31 fueron llegando quienes pudieron hacerlo. En total se reunieron siete. Las cuatro restantes, por diversos motivos no acudieron, aunque estuvieron muy presentes en el recuerdo y en la oración. A continuación, transcribimos su agradecimiento:

El día 2 de agosto, celebramos en Oteiza el 50 aniversario de nuestra profesión religiosa. Fue un día precioso, que vino precedido por una jornada de retiro el día anterior y que finalizaba con un compartir juntas, en la cena, tantos recuerdos que fueron y han ido entretejiendo nuestras vidas. Así, pues, el día 2, en la Eucaristía renovamos nuestro compromiso, emitiendo cada una la fórmula de los votos, agradeciendo a Dios tantos dones recibidos en nuestras vidas. A esto siguió un pequeño ágape y a continuación la comida con todas las hermanas contemplativas. Fue un día inolvidable en el que experimentamos una vez más el SER Y HACER FAMILIA. Experiencia, a través de la comunidad del Monasterio y experiencia, también, por todas las llamadas telefónicas, correos postales, correos electrónicos, etc., que recibimos. Desde el Blog de España, queremos daros las gracias a todas por vuestra presencia que se hizo notar a través de estos medios. Podéis vernos en la foto, de izquierda a derecha:
María Ruiz, Guadalupe Manzano, Isabel González,María Dolores Sanzberro, Carmen González, Amparo Vilar, Isabel Villarroel.

Y no podemos dejar de recordar a las que faltaron:
Mª José Villar, Catalina Llamazares,Antonia Rodríguez, Petra Polvorinos

MAGNIFICAT ANIMA MEA DOMINUM

23 de octubre de 2013

¿Fin del invierno eclesial?

Victor Codina

Quienes hemos vivido durante los dos últimos pontificados un duro “invierno eclesial”, en expresión de Karl Rahner, nos preguntamos si con el Papa Francisco va a comenzar una nueva época en la Iglesia.
Desde el comienzo de su pontificado, el nuevo obispo de Roma, Francisco, ha ido dando signos de cambio, desde gestos simbólicos hasta formulaciones muy gráficas: Iglesia pobre y de los pobres, oler a oveja, salir a la calle, ir a las fronteras existenciales… Sus palabras en Lampedusa sobre nuestra insensibilidad ante el sufrimiento ajeno, en Río exhortando a los jóvenes a ser valientes y críticos, sus entrevistas al jesuita P. Antonio Spadaro de la Civilttà Cattolica y al periodista del diario La República de Roma, Scalfari, han abierto nuevos horizontes eclesiales y diseñan un nuevo programa pastoral. El Papa Bergloglio se confiesa pecador, llamado misericordiosamente por Dios para una misión eclesial, reconoce que en su época de superior dela Compañía de Jesús en Argentina fue autoritario y brusco, aunque nunca de derechas. Se proclama creyente, no en un Dios católico sino en Jesucristo y el Padre creador. Confiesa que en algún momento de su vida ha sido tocado por la gracia, dedica tiempo largo a la oración, adora la mística, pues sin mística la religión se convierte en filosofía. Sus santos preferidos son Pablo, Benito, Agustín, Ignacio y sobre todo Francisco, profeta, poeta, místico, amante de los pobres y de la naturaleza.
Según él, la Iglesia que es Pueblo de Dios y comunidad, debe ser hoy ante todo como un hospital de campaña, dispuesta a sanar y curar emergencias. Le preocupa enormemente el paro juvenil y el abandono de los ancianos. La Iglesia no debe centrarse obsesivamente en temas morales como aborto, anticonceptivos y matrimonio homosexual, sino que ante todo ha de anunciar la buena nueva de la salvación en Jesucristo, seguir el impulso irreversible del Vaticano II, sin caer en una ideología restauracionista; una Iglesia dialogante con la cultura moderna, con las demás Iglesias y religiones, fraterna y sinodal, que camine unida en medio de las diferencias, que no juzgue a las personas a las que Dios respeta tal como son; una Iglesia no proselitista, sino levadura y signo de amor a los demás.
No teme una Iglesia que sea minoritaria, con tal que sea semilla y fuerza evangélica. Desea una Iglesia descentralizada, en discernimiento, que escuche al pueblo y sobre todo a los pobres. Que ayude a que cada uno busque el Bien en su conciencia y combata el Mal, se deje iluminar por la luz trascendente que brilla en cada uno de nosotros.
Los ministros dela Iglesia que sean pastores, no clérigos de despacho, ni de laboratorio, que no caigan en el temporalismo, ni en el clericalismo que no es cristiano, abran caminos nuevos, no hagan de la confesión una tortura sino un instrumento de misericordia, sean acogedores de los que están en situaciones irregulares, que no sean narcisistas. Francisco critica a los narcisistas que se sienten halagados por los cortesanos: la corte es la lepra del papado; la curia vaticana es vaticano-céntrica y tiende a trasladar esta visión al mundo. Se respira ahora en la Iglesia un aire nuevo, con olor a evangelio. Hay brotes de una primavera eclesial como en tiempos del buen Papa Juan. Hay pautas válidas también para la sociedad. Ojalá que estos frutos primerizos no se malogren.

21 de octubre de 2013

La tragedia de Lampedusa nos convocó

Un miércoles más, los Círculos de Silencio salimos a la calle para unirnos en Oración por los más de 300 hermanos nuestros muertos en la costa italiana el pasado 3 de octubre.
Se leyó un manifiesto donde expresábamos nuestro más profundo pesar por estas muertes injustificadas, por los más de 8000 cadáveres que desde 1990 han muerto en estas mismas costas y por los más de 17000 en los últimos diez años en Europa.
Manifestamos públicamente que sentimos VERGÜENZA de las instituciones europeas, gobiernos nacionales, organismos institucionales… que legislan normas discriminatorias y racistas. Que sentimos vergüenza porque además, se responsabilizan a los propios inmigrantes de su situación. ¿Se responsabiliza a los más de 300 muertos de Lampedusa (una gran números de niños y mujeres embarazadas) que habían recorrido más de 4000 Km en su huída de la guerra de Somalia y del caos de Eritrea?
Como el Papa Francisco, nos avergonzamos por lo sucedido: “Tengo que mencionar a las numerosas víctimas de este enésimo naufragio. La palabra que me viene a la mente es VERGÜENZA. Es una vergüenza”
En este mismo acto quisimos solidarizarnos igualmente con la campaña que se lleva a cabo esta semana por la erradicación de la Pobreza mundial, con el lema “Contra la riqueza que empobrece. Actúa”

10 de octubre de 2013

VIGILIA DE ORACIÓN POR LA PAZ

HOMILIA DEL PAPA FRANCISCO

Plaza de San Pedro
Sábado 7 de septiembre de 2013
«Y vio Dios que era bueno» (Gn 1,12.18.21.25). El relato bíblico de los orígenes del mundo y de la humanidad nos dice que Dios mira la creación, casi como contemplándola, y dice una y otra vez: Es buena. Queridos hermanos y hermanas, esto nos introduce en el corazón de Dios y, desde su interior, recibimos este mensaje.
Podemos preguntarnos: ¿Qué significado tienen estas palabras? ¿Qué nos dicen a ti, a mí, a todos nosotros?

1. Nos dicen simplemente que nuestro mundo, en el corazón y en la mente de Dios, es “casa de armonía y de paz” y un lugar en el que todos pueden encontrar su puesto y sentirse “en casa”, porque “es bueno”. Toda la creación forma un conjunto armonioso, bueno, pero sobre todo los seres humanos, hechos a imagen y semejanza de Dios, forman una sola familia, en la que las relaciones están marcadas por una fraternidad real y no sólo de palabra: el otro y la otra son el hermano y la hermana que hemos de amar, y la relación con Dios, que es amor, fidelidad, bondad, se refleja en todas las relaciones humanas y confiere armonía a toda la creación. El mundo de Dios es un mundo en el que todos se sienten responsables de todos, del bien de todos. Esta noche, en la reflexión, con el ayuno, en la oración, cada uno de nosotros, todos, pensemos en lo más profundo de nosotros mismos: ¿No es ése el mundo que yo deseo? ¿No es ése el mundo que todos llevamos dentro del corazón? El mundo que queremos ¿no es un mundo de armonía y de paz, dentro de nosotros mismos, en la relación con los demás, en las familias, en las ciudades, en y entre las naciones? Y la verdadera libertad para elegir el camino a seguir en este mundo ¿no es precisamente aquella que está orientada al bien de todos y guiada por el amor?
2. Pero preguntémonos ahora: ¿Es ése el mundo en el que vivimos? La creación conserva su belleza que nos llena de estupor, sigue siendo una obra buena. Pero también hay “violencia, división, rivalidad, guerra”. Esto se produce cuando el hombre, vértice de la creación, pierde de vista el horizonte de belleza y de bondad, y se cierra en su propio egoísmo.
Cuando el hombre piensa sólo en sí mismo, en sus propios intereses y se pone en el centro, cuando se deja fascinar por los ídolos del dominio y del poder, cuando se pone en el lugar de Dios, entonces altera todas las relaciones, arruina todo; y abre la puerta a la violencia, a la indiferencia, al enfrentamiento. Eso es exactamente lo que quiere hacernos comprender el pasaje del Génesis en el que se narra el pecado del ser humano: El hombre entra en conflicto consigo mismo, se da cuenta de que está desnudo y se esconde porque tiene miedo (Gn 3,10), tiene miedo de la mirada de Dios; acusa a la mujer, que es carne de su carne (v. 12); rompe la armonía con la creación, llega incluso a levantar la mano contra el hermano para matarlo. ¿Podemos decir que de la “armonía” se pasa a la “desarmonía”? ¿Podemos decir eso: que de la armonía se pasa a la “desarmonía”? No, no existe la “desarmonía”: o hay armonía o se cae en el caos, donde hay violencia, rivalidad, enfrentamiento, miedo…
Precisamente en medio de este caos, Dios pregunta a la conciencia del hombre: «¿Dónde está Abel, tu hermano?». Y Caín responde: «No sé, ¿soy yo el guardián de mi hermano?» (Gn 4,9). Esta pregunta se dirige también a nosotros, y también a nosotros nos hará bien preguntarnos: ¿Soy yo el guardián de mi hermano? Sí, tú eres el guardián de tu hermano. Ser persona humana significa ser guardianes los unos de los otros. Sin embargo, cuando se rompe la armonía, se produce una metamorfosis: el hermano que deberíamos proteger y amar se convierte en el adversario a combatir, suprimir. ¡Cuánta violencia se genera en ese momento, cuántos conflictos, cuántas guerras han jalonado nuestra historia! Basta ver el sufrimiento de tantos hermanos y hermanas. No se trata de algo coyuntural, sino que es verdad: en cada agresión y en cada guerra hacemos renacer a Caín. ¡Todos nosotros! Y también hoy prolongamos esta historia de enfrentamiento entre hermanos, también hoy levantamos la mano contra quien es nuestro hermano. También hoy nos dejamos llevar por los ídolos, por el egoísmo, por nuestros intereses; y esta actitud va a más: hemos perfeccionado nuestras armas, nuestra conciencia se ha adormecido, hemos hecho más sutiles nuestras razones para justificarnos. Como si fuese algo normal, seguimos sembrando destrucción, dolor, muerte. La violencia, la guerra traen sólo muerte, hablan de muerte. La violencia y la guerra utilizan el lenguaje de la muerte.
Tras el caos del Diluvio, dejó de llover, apareció el arco iris y la paloma trajo un ramo de olivo. Pienso también hoy en aquel olivo que los representantes de las diferentes religiones plantamos en Buenos Aires, en la Plaza de Mayo, el año 2000, pidiendo que no haya más caos, pidiendo que no haya más guerra, pidiendo paz.
3. Y en estas circunstancias, me pregunto: ¿Es posible seguir el camino de la paz? ¿Podemos salir de esta espiral de dolor y de muerte? ¿Podemos aprender de nuevo a caminar por las sendas de la paz? Invocando la ayuda de Dios, bajo la mirada materna de la Salus populi romani, Reina de la paz, quiero responder: Sí, es posible para todos. Esta noche me gustaría que desde todas las partes de la tierra gritásemos: Sí, es posible para todos. Más aún, quisiera que cada uno de nosotros, desde el más pequeño hasta el más grande, incluidos aquellos que están llamados a gobernar las naciones, dijese: Sí, queremos. Mi fe cristiana me lleva a mirar a la Cruz. ¡Cómo quisiera que por un momento todos los hombres y las mujeres de buena voluntad mirasen la Cruz! Allí se puede leer la respuesta de Dios: allí, a la violencia no se ha respondido con violencia, a la muerte no se ha respondido con el lenguaje de la muerte. En el silencio de la Cruz calla el fragor de las armas y habla el lenguaje de la reconciliación, del perdón, del diálogo, de la paz. Quisiera pedir al Señor, esta noche, que nosotros cristianos y los hermanos de las otras religiones, todos los hombres y mujeres de buena voluntad gritasen con fuerza: ¡La violencia y la guerra nunca son el camino para la paz! Que cada uno mire dentro de su propia conciencia y escuche la palabra que dice: Sal de tus intereses que atrofian tu corazón, supera la indiferencia hacia el otro que hace insensible tu corazón, vence tus razones de muerte y ábrete al diálogo, a la reconciliación; mira el dolor de tu hermano —pienso en los niños, solamente en ellos…—, mira el dolor de tu hermano, y no añadas más dolor, detén tu mano, reconstruye la armonía que se ha roto; y esto no con la confrontación, sino con el encuentro. ¡Que se acabe el sonido de las armas! La guerra significa siempre el fracaso de la paz, es siempre una derrota para la humanidad. Resuenen una vez más las palabras de Pablo VI: «Nunca más los unos contra los otros; jamás, nunca más… ¡Nunca más la guerra! ¡Nunca más la guerra!» (Discurso a las Naciones Unidas, 4 octubre 1965: AAS 57 [1965], 881). «La Paz se afianza solamente con la paz; la paz no separada de los deberes de la justicia, sino alimentada por el propio sacrificio, por la clemencia, por la misericordia, por la caridad» (Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 1976: AAS 67 [1975], 671). Hermanos y hermanas, perdón, diálogo, reconciliación son las palabras de la paz: en la amada nación siria, en Oriente Medio, en todo el mundo. Recemos esta noche por la reconciliación y por la paz, contribuyamos a la reconciliación y a la paz, y convirtámonos todos, en cualquier lugar donde nos encontremos, en hombres y mujeres de reconciliación y de paz.
Así sea.

9 de octubre de 2013

Futuros Proyectos y Trabajos de las Hermanas Apostólicas

Queremos compartir con toda la Familia los proyectos y trabajos que las Hermanas del Instituto tenemos en perspectiva y que van a coger mucho de nuestro tiempo y nuestro empeño en este fin de 2013 y en el 2014.
Del 12 de mayo al 4 de junio 2014, celebraremos en Roma el Capítulo General del Instituto, con el tema: “Enviadas para la Misión. Si no nos atrevemos ahora, entonces ¿cuándo?
Este acontecimiento tan importante para todas nosotras requiere de una seria preparación y reflexión. Por eso todas las comunidades estamos ya trabajando en ello para hacer una evaluación de lo vivido durante estos seis años, desde el Capítulo General del 2008, y dar nuestros aportes y sugerencias al Capítulo Provincial que tendrá lugar del 3 al 8 de noviembre en Pozuelo de Alarcón.
Sabemos que este momento tan importante para nuestra vida y nuestra Misión estará acompañado todo el tiempo por vuestra oración, apoyo y cercanía. Nuestras vidas, nuestras vocaciones, son interdependientes, y caminamos todos de la mano. Con esta noticia y con las fechas que aquí os aportamos, “inauguramos” la Agenda Sagrada Familia en la que cada vocación podrá colgar sus compromisos y todos los demás podremos consultarla.

2 de octubre de 2013

Montserrat de Palau: huella de Dios

“ Recordaré siempre… aquella amplia visión de las obras de Dios, con una dedicación a toda prueba, aquella noble sencillez, aquella bondad inagotable, aquella mansedumbre jamás desmentida y aquella ecuanimidad...
Vivía con sólo Dios y por sólo Dios.
Por eso, no me extraña que diera esas dos palabras como divisa y expresión”

Estas palabras, dichas en 1861 a la muerte del Fundador por P. Menjoulet a la Madre Bonat, siguen siendo válidas hoy, para su digna hija Montserrat de Palau.
Montserrat encarnó de tal modo el carisma y el espíritu de la Sagrada Familia, que vivir para Solo Dios fue el día a día de toda su vida.
Ella vivió como nadie que “Solo Dios” constituye el secreto y la clave de bóveda de todo el edificio”: Solo Dios fue siempre el grito de su alma.
Montserrat, que asumió de tal forma la vida y la obra de Pedro Bienvenido que se transparentaba por cada fibra de su ser. Que se sentía feliz, que hacía arder nuestro corazón cuando aquellas noches en la Moraleja hacía revivir a Pedro Bienvenido, perpetuaba su memoria, conservaba sus enseñanzas y nos las transmitía, un poco con el cariño de una abuela por sus nietos.
Mujer fuerte, luchadora. Muchas de las hermanas apostólicas recuerdan sus tiempos de maestra de novicias en Oharriz… como muy humana, con mucho corazón, mucha atención y detalles hacia las novicias y nos han contado anécdotas que lo demuestran como que la costumbre era ponerse de rodillas en alguna circunstancia y ella venía de la enfermería y las hizo levantarse enseguida y cómo cuidaba de que no fueran con la espalda doblada aquéllas que tenían esa postura etc son detalles vividos que refuerzan su calidad humana, cercana.
Pero para nosotros, Montserrat de Palau, será siempre como Rita Bonnat, la Madre San Carlos Despect o la Madre María de San Agustín de Lesseps. Mujeres con carácter, buen criterio y generosa disponibilidad. Mujeres con experiencia y capacidad. Mujeres libres, abiertas al mundo, adaptándose a los tiempos, cercanas y cariñosas.
Montserrat, supone para toda la familia de Pedro Bienvenido del siglo XXI un anclaje a la historia. Un amor por los orígenes de la Familia y muy en especial por Pedro Bienvenido por cuya causa de beatificación tanto trabajó y cuya visión se esforzó tanto en transmitir. Nos queda su recuerdo, pero también nos quedan sus publicaciones y esa llama que encendió en nosotros de amor a la Familia.
Gracias, Montserrat, por vivir siempre, en las distintas etapas de tu vida como FAMILIA EN MISIÓN y por ser para todos los que en algún momento nos hemos encontrado contigo DON, ESPERANZA Y UN TESTIGO FIEL DE LOS ORÍGENES DE NUESTRA FAMILIA.
Pilar y Cefe

28 de junio de 2013

Los sueños han cambiado la vida de los hombres y de las naciones

En nuestro mundo, dominado por palabras como crisis, recesión, emprendedores, contratos basura, emigración, inmigración parece imposible tener un sueño. Inmersos en la inmediatez, los whatsapp, los móviles, las tablet y los e-mails parece mentira sentarse bajo un roble a vivir el atardecer escuchando a los pajarillos....
Pero solo en la medida que en nuestra vida le hagamos espacio al sueño, al futuro, a la esperanza, solo en la medida que creamos posible y vivamos el Sueño de Pedro Bienvenido para nuestra sociedad y para todo el mundo, tendremos futuro.

Feliz día de San Pedro

1 de junio de 2013

Exaltación a la Eucaristía

El Congreso de Familia nos anima a mirar de un modo Nuevo e integrado la Palabra de Dios, la Eucaristía, los escritos de nuestro Fundador, el sufrimiento de nuestros hermanos y hermanas, el gemido del planeta…
Ante la fiesta del Corpus Cristie os invito a reflexionar con las palabras del Francisco José Fernández-Pro Ledesma.
Vídeo Youtube

(Extraído del XXVI Pregón de Exaltación a la Eucaristía, pronunciado en Écija, el pasado 26 de mayo de 2013)

La Eucaristía implica un acto de fe, pero si nos fijamos, todo nos conduce a lo mismo: no hay Fe sin obras; de nada nos sirve la Fe sin ellas… ¡y es tan grande lo que esa Fe nos promete y nos regala!, que no podemos perder la oportunidad de vivirla en su sentido más pleno, porque, aunque nos duela la boca diciendo: “Tengo Fe”, si no actuamos en consecuencia con lo que nos exige, siguiendo los designios de Cristo, no sólo no conseguiremos nada, sino que nuestra mentira nos dejará en evidencia, la incoherencia de nuestros actos será el testigo insobornable de nuestra derrota; y, a partir de ahí, será imposible que alguien nos crea;… incluso llegará un día, en el que la incongruencia de nuestros actos podrán servir como argumentos irrebatibles para todos los que proclaman la hipocresía de los creyentes.
Por eso es tan importante –para no seguir engañándonos- preguntarnos, con sinceridad, cuál es la fórmula, cómo podemos vivir esa Fe plenamente al lado de nuestro Dios… Y la cosa no tiene pérdida; Jesús nos señala el Camino sin lugar a dudas y nos reitera la obligación que tenemos de actuar, de no quedarnos en las palabras y en los golpes de pecho: “Si alguno me ama, guardará mi Palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada en él… y, dice además: “No todo el que dice ¡Señor, Señor!, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre” (Mt 7, 21)
Llegar a Dios a través de la Vida, la Pasión y el Mensaje de su Hijo; llegar a Dios a través de Cristo: esa es la única forma. Pero, ¿dónde iremos a buscarlo?
En el Evangelio también hay dos pasajes en los que, rotundamente, sin margen al error, Jesús marca las coordenadas exactas de su Ser y de su Estar: su Yo Soy inapelable, lo que ES, el lugar exacto en el que se encuentra:
En el primero de ellos, Jesús dice: “... porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, era forastero y me alojasteis, estaba desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis” (Mt. 26, 35-36).
En el segundo, proclama: ““Este es mi Cuerpo… Esta es mi sangre,…” (Mt.26, 28)
Los dos Estados de Cristo, sus dos formas de presentarse, sus dos formas de ser, de sernos, de entregarse y de recibirnos.
Por un lado, el Jesús Cautivo, el Jesús sufriente: ése que está presente en los más pequeños, en los más débiles, en los marginados, en los desposeídos, en todos y cada uno de los seres humanos que necesitan nuestros abrazos de Cirineos: en todos los hombres que sufren hambre y sed de caridad o de justicia, y que necesitan de esa Resurrección de Cristo con la que nosotros, desde nuestro Bautismo, estamos comprometidos; y, por nuestra Fe, estamos obligados.
Por el otro, el Jesús Resucitado, el Jesús Presente en toda su Gloria en la hostia consagrada, mediante la transustanciación que creemos.
Dos coordenadas exactas, marcadas por el mismo Jesús: aquellas, las del Cristo-Hombre sufriente en su permanente pasión de Vida; éstas, las del Cristo-Dios Glorioso en su Resurrección Victoriosa. Aquellas, las del Cristo-Hermano que estamos obligados a amar como a nosotros mismos; éstas, las del Padre Eterno que nos espera en el Espíritu y en su infinita bondad para reconfortarnos…
… y no podemos disociar estos dos Cristos, porque no son dos espíritus distintos, sino uno sólo. Por eso, no podemos acudir a la Común-unión con el Cristo, Dios-Padre, Eterno y Glorioso, sin habernos unido antes al Cristo-Hombre-Hermano, sufriente, en su Pasión de Vida…
Porque decidme:
¿Cómo vamos a acudir al convite de su Gloria, si lo abandonamos en su pasión?...
¿Cómo vamos a gozarlo en su Poder, cuando lo evitamos en su sufrimiento?...
¿Cómo vamos a refugiarnos en su Cuerpo y en su Sangre, cuando lo ignoramos en sus lágrimas?...
¿Cómo asistiremos a su Banquete, si lo vomitamos de nuestras vidas y de nuestra Caridad?,
Decidme, ¿cómo podremos acudir a su Altar, si huimos abandonándolo en su Calvario?
Jesús lo dejó claro: “… si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.” (Mat. 5, 23-24)… Traduzcamos ahora estas palabras, según sus Enseñanzas: “Si vienes corriendo hasta mí y te acuerdas de que, en tu camino, me has visto en la calle tirado, aplastado por una Cruz con la que no puedo,… vuelve sobre tus pasos, ayúdame a levantar y a llevar mi Cruz y, después, regresa para que yo te reconforte con mi Resurrección”.
Es imposible hacer real la Eucaristía, hacerse Uno en el Dios-Padre de la Misericordia y de la Justicia, sin ser Uno en el Hombre-Cristo olvidado por la Justicia y la Misericordia; es imposible hacerse Uno en el Dios-Amor, sin ser Uno en la Caridad según el Mensaje de Jesús: “Ama al prójimo como a ti mismo… Haz con los demás, lo que quisieras que los demás hicieran contigo”.
Se trata de ser coherentes con el Espíritu de la Cruz (que no sólo es el de perdonar a quien nos ofende, sino el de procurar el perdón de quien tiene algo contra nosotros), para poder proyectar hacia los cuatro puntos cardinales de nuestro entorno –y en medio del Mundo- esa fuerza centrífuga (hacia fuera) del Mensaje y la Resurrección de Cristo, intentando servir de ejemplo a los que nos rodean, hasta el punto de que –parafraseando al Beato José María Escribá de Balaguer- que sea tal nuestra comportamiento y nuestra conversación, que todos al vernos o al oírnos hablar, sientan nuestro compromiso con Jesús.
Entonces, sí: entonces, cuando nos hayamos proyectado con esa fuerza centrífuga hacia los demás –en medio del Mundo-, será el momento de acudir a ese Cristo Glorioso y Resucitado que nos aguarda en la Eucaristía, para poder, ante su presencia, cerrar el círculo del mayor Amor, con esa otra fuerza –ahora centrípeta (hacia nosotros, hacia dentro)- que nos recoge, nos envuelve, nos invade hasta el último átomo de nuestro ser y hasta el más ínfimo hálito del aliento, para hacernos Uno con el Inmenso Espíritu que nos recibe: esa fuerza inexplicable del Amor íntimo del mismo Dios que, a pesar de nosotros, otra vez se nos entrega.
… Sólo de esta forma alimentaremos la Fe que nos sostiene y nos integraremos en el mecanismo de este Amor de ida y vuelta (de Dios a nosotros, a través de la Eucaristía; y de nosotros a Dios, a través de los demás); porque la Fe en Cristo crece cuando se vive como la experiencia de un Amor proyectado en los otros. Porque resulta curioso, pero este Tesoro íntimo -que es el Amor por Cristo- tiene la poderosa cualidad de la retroalimentación inagotable: mientras más damos, más tenemos; mientras más regalamos, más nos queda.
Por eso, la Eucaristía -como unión y compromiso que es con Cristo vivo- se convierte en un proyecto de Vida: en el encuentro con un Espíritu que nos transforma profundamente, porque le revela -a lo que de barro tenemos como hombres- su verdadera Naturaleza de Aliento divino, su Identidad irrenunciable en el Amor, su personal, inexcusable e intransferible compromiso con todos los demás hombres, que también SON Cristo.

24 de mayo de 2013

Jesús Cabello

Dentro del AÑO DE LA FE, el próximo 25 de mayo se celebra un concierto en Alcalá la Real del cantautor cristiano: “ JESUS CABELLO”, para dar a conocer que hay otro tipo de música que puede transmitir el mensaje de Dios.



Os dejamos un enlace para que podáis conocer su música.

Pincha sobre este enlace para ver el Video

22 de mayo de 2013

El desembarco

La Jornada, 19 de mayo de 2013. Gustavo Duch

Al tomar el avión que conecta Johannesburgo (República de Sudáfrica) con Maputo (Mozambique), se quedó impresionado. En su trayectoria profesional apoyando movimientos campesinos y gestionando programas de cooperación internacional, Fernando, que hace ya dos décadas que viaja por muchos países del mundo, nunca antes se había encontrado en una situación como aquella. Todos los asientos del avión, desde la primera hasta la última fila, estaban ocupados por ‘hombres de negocios’. Su aspecto les delataba.
Y es que África se está convirtiendo en un goloso pastel para las grandes empresas planetarias en su incesante y despiadada búsqueda del lucro, ahora que otros continentes están agotados –la deuda que afrontan es la señal de colapso más evidente-. Si antaño los exploradores gustaban de viajar a destinos nunca antes explorados, ahora estas corporaciones de la explotación buscan lugares nunca antes explotados.
Las empresas de los agronegocios, es decir las semilleras, las comercializadoras de grano, las suministradoras de insumos como plaguicidas o fertilizantes, etc. también se encuentran en esta situación y están preparando un desembarco de mayúsculas dimensiones. Sin embargo, necesitan encubrirse. Esas corbatas y caros zapatos de piel pueden ser contraproducentes a sus intenciones y cuando les piden el pasaporte declaran con mucha naturalidad que son embajadores de la lucha contra el hambre.
El maquillaje solidario corre a cuenta de la complicidad del grupo de países más ricos del mundo. Con el nombre artístico de La Nueva Alianza para la Seguridad Alimentaria y la Nutrición, el G8 apoya con una doble estrategia el desembarco de estas multinacionales de la agricultura en África. Por un lado, cual Reina Católica, financia algunas de estas carabelas de la agroindustria utilizando partidas de los presupuestos de ayuda internacional. Por el otro, cual Celestina, trama amorosas relaciones entre dichas empresas y algunos gobiernos de África.
Como informa la organización GRAIN, empresas como Monsanto, Syngenta, Cargill, Diageo, Unilever, Yara, Bunge y DuPont han firmado “cartas de intención” para participar en la Nueva Alianza, y seis gobiernos africanos (Burkina Faso, Côte d’Ivoire, Etiopía, Ghana, Mozambique y Tanzania) ya han accedido a llevar a cabo las reformas políticas que permitan las actividades de dichas empresas transnacionales. Se espera que otros cuatro países (Benin, Malawi, Nigeria y Senegal) se asocien a la Nueva Alianza en los próximos meses.
Dicen estas ONGs agroindustriales que llegan para luchar contra el hambre, pero en realidad lo hacen para saciar su hambre de negocios en una terrible combinación: acaparamiento de las mejores tierras campesinas e indígenas y expulsión de millones de personas de sus espacios vitales, para dar cabida a modelos productivos industriales que contaminan y destruyen la fertilidad de la tierra, sustituyen los cultivos alimentarios tradicionales por cultivos para la exportación, imponiendo la siembra de cultivos transgénicos y patentados, acabando con las semillas locales, base de la soberanía alimentaria de estas poblaciones.

Cambiemos los lemas.
Rechacemos la lucha contra el hambre. Se ha convertido en dar de comer a la agroindustria y a los especuladores financieros.
Estamos contra el hambre de lucro. Y por la Soberanía Alimentaria de los pueblos africanos. Y del mundo.

21 de mayo de 2013

El gran mantel: la justicia del almuerzo

XV Concurso Recital Poético SAFA
Como cada año, las EEPP de la Sagrada Familia de Écija se implican en colaborar con la ONG Fe y Alegría que promueve la educación en América Latina, en África y en Asia. Su acción se centra en sectores empobrecidos y excluidos para potenciar su desarrollo personal y participación social.
Es una labor que implica a todo el colegio, desde Infantil a Bachillerato y Ciclos Formativos superiores con múltiples actividades: videos , charlas y tutorías de concienciación, rifas y mercadillos solidarios, actividades en primaria, festivales solidarios con actuaciones de alumnos y entre ellas, el Recital Poético SAFA y la publicación del libro: Poesía Ecijana a la Carta, cuyos beneficios se dedican íntegramente a esta causa.
Os dejamos un video de una actuación ganadora con el Primer Premio en el Recital Poético SAFA de este año El poema de Pablo Neruda “El gran mantel” nos coloca de lleno frente al problema del hambre en el mundo y clama por la justicia del almuerzo.
El gran mantel

23 de abril de 2013

Conversaciones en el Foro Gogoa

"Contemplar es tener rostros de personas en el corazón y sentir latidos humanos en los titulares de prensa"

GEMA JUAN HERRANZ, MONJA CONTEMPLATIVA
Domingo, 21 de Abril de 2013 Diario de Noticias de Navarra
Gema Juan (Algemesí, 1970) vive en el Monasterio de Carmelitas descalzas de PuÇol (Valencia), donde ha sido priora y formadora. Estudió Farmacia y Música; colabora en revistas y foros de espiritualidad y lucha por la justicia. Con su comunidad, comenta las obras de santa Teresa.

PAMPLONA. ¿Por qué buscar la contemplación y vivir la espiritualidad hoy?
Estoy convencida de que lo espiritual no solo reconoce lo humano, sino que es lo más humano que hay en nosotros. Lo humano y lo divino están siempre juntos, como dicen Teresa de Ávila y Juan de la Cruz. Con su fueguito de memoria, la vida contemplativa quiere seguir escuchando a Dios, a los silenciados y a la tierra que grita.
¿Qué pretensión tiene en nuestro tiempo un monasterio?
Pienso que un grupo de personas que decide reunirse, vivir de su trabajo, crear un espacio propio y para los demás en el que compartir amistad, inquietudes culturales, silencio, ayudar en lo posible a las gentes que les rodean, y llevar una vida sencilla y sobria, puede ser una célula viva en medio del tejido social.
La vida contemplativa puede tener carné de ciudadanía entre quienes, creyentes o no, piensan que podemos hacer algo para que nuestro mundo sea un poco más humano y habitable. Y con la misma convicción digo que ninguna monja ni monje estaría en su lugar si no fuera porque lo que origina, atraviesa y sostiene esa pretensión es la búsqueda de Dios y el seguimiento de Jesús. Y hablo con respeto, porque mezclamos lo que somos con el anhelo de lo que queremos ser. Todos nosotros, como decía Herman Hesse, "estamos todavía recorriendo el camino hacia nuestra humanidad, hacia lo mejor de nosotros mismos"
¿Se puede ser espiritual de veras y luchar por la justicia?
La vida contemplativa es, como toda vida cristiana, una participación en la vida de Jesús. Si Jesucristo es como decía Teresa de Jesús "el que no torna de sí" o como expresó Bonhoeffer "el hombre para los demás", el cristianismo y la vida contemplativa cristiana solo pueden ser una vida para otros, que desplaza de sí hacia los demás el eje sobre el que gira. Podemos prolongar la humanidad de Jesús en la nuestra. Como también dice Teresa "lo que más le gusta a Dios, el mayor servicio que le podemos hacer, es dejarle a Él por servir a los demás". Hay que poner en segundo lugar las propias necesidades y hay que ser, poner la vida entera en juego. No hay contemplación sin estar en la tierra, sin inclinación a quien sufre y está desvalido.
¿Cómo hay que mirar la vida y la realidad?
Como Jesús, con ojos de misericordia. Juan Bautista Metz habló en los pasados años ochenta de "una mística de ojos abiertos", pero quinientos años antes Juan de la Cruz advirtió que "contemplar es abrir los ojos con advertencia de amor". Dios es luz, pero no nos envuelve en una nebulosa indefinida. Son muchos los caminos por los que Él se revela, pero casi nunca resultan deslumbrantes. Cuanto Teresa de Jesús decía: "tengo en más un día de conocimiento propio que muchos de oración muy subida" quería decir que es imposible hacernos cargo de los demás, a lo que nos invita el Evangelio, sin esa verdadera humildad que da el descenso a lo profundo de nosotros mismos, el conocimiento del suelo que pisamos, la honestidad de cada cual consigo mismo, con Dios y con los demás. Se trata de mirar la realidad con los ojos de Dios, como Jesús: abrir una grieta en cualquier circunstancia que permita mirarla de otra manera, más compasivamente, más liberadoramente.
Eso precisa una experiencia fundante de amor para permanecer en el intento de amar. Nuestra solidaridad pide un soporte absoluto, un cimiento verdadero para permanecer en el intento de cambiar el mundo. Necesitamos nacer de raíz a un amor mayor. Si algo quiere favorecer la vida contemplativa es el discernimiento de la experiencia de Dios.
¿Cuáles son los desafíos de la justicia?
La vida contemplativa se pone ante Dios como el profeta Habacuc. Mira a la Historia, mira a Dios en la Historia, y ve lo que vio el profeta: ve opresión, ve que no basta eliminar a un opresor, porque los opresores se suceden unos a otros, y el problema de la justicia y de la justicia de Dios en la Historia no se resuelve. Dios no quiere ninguna forma de opresión y de sufrimiento, y sin embargo permanece silencioso. Hablamos a Dios de la cruda realidad, a veces disputamos con Él, y mantenemos una fe que espera contra toda esperanza. Pero la justicia que queremos es la de Jesús crucificado, el justo que sufre por la justicia, el justo que quiere denunciar y desenmascarar la injusticia, el que quiere que se haga justicia a los pobres y sufrientes, pero que nunca es justiciero. Porque puede suceder que, buscando que se haga justicia, nos convirtamos en personas injustas.
¿Qué eficacia se puede pretender en la transformación social?
"La gratuidad es el clima de la eficacia" según escribió Gustavo Gutiérrez. El mal y el sufrimiento que este produce lanzan la pregunta seguramente más dura y dolorosa a nuestra fe. También la lanzan, sin duda, a la orilla de los no creyentes. En ambos casos cuestionan nuestros asientos existenciales y aflojan nuestros cinturones de seguridad. Se trata, ante todo, de crear fraternidad, y mostrar que es posible vivir como hermanas y hermanos, que somos iguales y podemos perdonarnos y reconciliarnos. Pero nuestro servicio material es muy pobre. Tendemos la mano a nuestro alrededor de mil pequeñas maneras, pero nuestros gestos de solidaridad son casi siempre insignificantes ante la magnitud de la necesidad. A veces no pasan de dar gratuitamente nuestro tiempo escuchando, acompañando a alguien que lo pide, escribiendo o echando una mano ocasionalmente, compartiendo nuestros bienes, colaborando con las propuestas y posibilidades de nuestro entorno, a veces con iniciativas propias.
Son imprescindibles cambios a gran escala en los sistemas económicos y políticos y tenemos que trabajar directamente por ellos o apoyarlos, pero hay además un cambio imprescindible: el cambio de nuestro corazón y de nuestra propia vida.
¿Qué es la oración?
Es dirigirse a Dios, ponerse ante Él, escucharle y hablar con Él. Bendecirle y agradecer la vida y cuanto hay en ella, esperarle y amarle con todo el corazón, buscarle en toda circunstancia, alegrarse con Él por todo gesto que lo hace presente. Significa también soportar el silencio en su presencia, sin escapar de Él, sin inventar componendas que hagan más llevadera esa oscuridad, sumergirse en su silencio e intentar descubrirle donde aparentemente no está. Reyes Mate nos ha recordado eso de que "unos heredamos fortunas y otros infortunios". Para que la alabanza sea sincera, para que el que es celebrado y alabado sea el Dios verdadero, es necesaria esa conciencia de quienes la hacemos desde una fortuna heredada.
Usted, mujer y monja, ¿qué espera de la Iglesia?
Como hija de la Iglesia deseo y espero que sea como una madre que no retiene a sus hijos e hijas bajo sus faldas sino que los anima a seguir el camino de la vida, que comprende sus errores mientras maduran, que no sueña con verse repetida y conservada, sino revivida con frutos nuevos.
"La morada de Dios son las personas, pero está destruida en la actual realidad de muchos hombres y mujeres"

Espiritualidad y lucha por la justicia
La espiritualidad cristiana es un camino de seguimiento, de sabiduría y de liberación. Y la auténtica experiencia contemplativa se realiza en la vida concreta y cotidiana, a través de las relaciones humanas, de los trabajos que desarrollamos y de cada situación que la vida nos presenta. Ahora se viene hablando mucho de practicar, ante las personas y los acontecimientos, una mirada cristiana sobre la realidad, pero de eso ya habló Juan de la Cruz cuando definió la contemplación cristiana como "abrir los ojos con advertencia de amor". La morada de Dios son las personas, pero Dios tiene su morada destruida en la actual realidad de muchos hombres y mujeres. Hay que deshacer la sospecha de que la experiencia contemplativa, mística, abandona la lucha por la justicia. Como decía Teresa de Ávila "no estamos aquí para consolarnos, sino para consolar" y la oración no es sino para que nazcan obras.

16 de abril de 2013

Un Instrumento de Paz

Oración franciscana por el Papa Francisco
Jesús Mauleón, poeta y cura

Señor, haz del papa Francisco un instrumento de tu paz.

Donde haya prepotencia, que él ponga humildad.
Donde haya fasto y lujo, que él ponga pobreza y sencillez.
Donde haya ambición de poder, que él elija y permita elegir a los que prefieran el servicio.

Que sepa amar y defender la naturaleza, la creación y las criaturas, como el regalo de
la mano sabia de Dios.

Donde haya complicación, trabadas estructuras de poder, que él ponga la fe, el amor
y la ingenuidad franciscana.

Donde haya exceso de solemnidad y arrogancia, que él ponga sentido común y
sentido del humor.

Donde haya indiferencia y aspereza, que él ponga ternura.
Donde haya una catarata de documentos distantes, que él ponga corazón y palabra cercana
Donde haya gestos justicieros, que él ponga misericordia.

Cuando el fantasma de la ruina aparezca en la Iglesia, que él corra con todos a apuntalarla o a reconstruirla.

Cuando le fatigue y le abrume verse rodeado de gentes importantes, que él sepa escaparse y correr a la calle de todos.

Que como Pedro pueda decir “Oro ni plata no tengo. En nombre de Jesús Nazareno: levántate y anda”.

Que cuando le llamen Su Santidad se sienta extraño desde la humildad y el humor “porque sólo Tú eres santo”.

Que cuando alguien se arrodille ante él, le diga rápidamente, como Pedro al centurión Cornelio: “Levántate, que soy un hombre como tú”.

Que, sucesor de Pedro, nunca se sienta cómodo y halagado con los honores de monarca absoluto o de Jefe de Estado.

Que nunca caiga en la idea de pensar que los grandes problemas se resuelven con grandes, largos y sabios documentos, que casi nadie lee, sino con el magisterio del ejemplo propio y el de sus hermanos.

Que olvide todos sus altísimos títulos honoríficos para quedarse sólo con el de “siervo de los siervos de Dios”.

Señor, haz de él un instrumento de la colegialidad y de la colaboración responsable de todos.

Señor, haz de él un buscador incansable de la unidad entre todos los que creen en Jesucristo.

Señor, haz de él un instrumento de tu justicia del amor, de tu misericordia en la Iglesia y en el mundo. Amén

* La famosa oración atribuida a san Francisco de Asís no pertenece a él y es de fechas mucho más recientes. Pero todos están de acuerdo en que, dado el espíritu y el tono de su texto, el “Poverello” no habría tenido inconveniente en hacerla suya.

10 de abril de 2013

Taller ocupacional en San Isidro (Níjar)

Queremos compartir con todos vosotros un video hecho por Pilar y Cefe, de Alcalá la Real, con texto y fotos de M Carmen Ballesteros. Explica muy bien el trabajo que hacen, junto con otras religiosas, con los inmigrantes de Campohermoso, en Almería.

26 de marzo de 2013

RESOLUCIÓN FAVORABLE SOBRE EL “JESÚS” DE PAGOLA

“A quienes han leído mi libro o han seguido de cerca las polémicas suscitadas a lo largo de estos seis años”
JOSÉ ANTONIO PAGOLA, SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

ECLESALIA, 09/03/13.- He recibido con satisfacción la resolución definitiva de la Congregación Romana para la Doctrina de la Fe sobre mi libro, Jesús. Aproximación histórica. Con este motivo quiero dirigirme a quienes han leído mi libro o han seguido de cerca las polémicas suscitadas a lo largo de estos seis años.
1. Antes que nada, quiero decir que recibo las decisiones que se han tomado sobre mi libro como un estímulo que me reafirma en lo que, en estos momentos, es el único objetivo de mi vida: contribuir a que los hombres y mujeres de hoy podamos conocer mejor la personalidad apasionante de Jesús, acoger con más entusiasmo su proyecto de construir un mundo más humano, y acercarnos con más fe al misterio de esperanza que se encierra en su persona.
2. A quienes habéis leído mi libro os puede interesar conocer, aunque sea de manera concisa, las principales decisiones tomadas por Roma. En lo referente a cuestiones doctrinales, la Congregación reconoce que mi libro no contiene ninguna proposición contraria a la fe, por lo cual no me ha pedido corregir ningún error doctrinal o afirmación herética. En lo referente a cuestiones metodológicas, la Congregación hace diversas consideraciones sobre el objetivo y la naturaleza de mi libro, y sobre la relación entre fe e investigación histórica. Sin embargo, no ha considerado necesario pedirme una revisión del enfoque de mi obra ni tampoco corrección alguna sobre la metodología que empleo en mi trabajo.
3. Lo que se me ha pedido es que, "para evitar equívocos y malentendidos" introduzca en futuras ediciones "las modificaciones" sugeridas por mí mismo, en torno a cinco puntos concretos. No he dudado en ningún momento en colaborar con esta disposición, pues lo único que he buscado siempre ha sido que mi libro siga sembrando la Buena Noticia de Jesús. La nueva edición saldrá próximamente.
4. En estos momentos quiero agradeceros vivamente a los que, a lo largo de estos años, me habéis manifestado de diversas maneras vuestra cercanía y apoyo incondicional. He podido leer conmovido la experiencia que habéis vivido muchos de vosotros al leer mi libro. Me decís que Jesús ha cambiado radicalmente vuestra vida, que en él os habéis encontrado por fin con un Dios Amigo, que os habéis reafirmado en vuestra fe, que os habéis comprometido a vivir de manera evangélica... Gracias a todos. Me habéis hecho experimentar que Jesús sigue vivo en medio de nosotros.
5. Ahora solo miro al futuro. Quiero vivir mis últimos años colaborando en lo que considero la tarea más urgente en la Iglesia actual: volver a Jesucristo como la única verdad de la que nos está permitido vivir y la única fuerza que nos puede hacer caminar hacia una Iglesia más evangélica al servicio de un mundo más humano. Ya no sabría vivir de otra manera. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

25 de marzo de 2013

Pastoral Juvenil Vocacional

Como venimos haciendo cada año, nos hemos reunido en el Albergue de Collado para celebrar la Pre-pascua con un grupo de jóvenes. Esta vez ha sido durante los días 1 al 3 de marzo. Hemos asistido 32 chicas/chicos, de tercero y cuarto de la ESO, nueve monitores y los cuatro de la comisión de PJV (Dori, Luije, Pili y Rosi). Esto ha sido posible gracias a la participación de los Colegios de Málaga, Valencia, Getafe y Pinto. El lema que escogimos este año ha sido: DESBLOQUEATE. CARGATE DE VIDA. Y de Vida nos hemos recargado todos los que hemos participado. Para que os hagáis una idea os traslados algunas de las oraciones que hicieron en una dinámica. Ellos hablan, escuchadles. “Quiero dar las gracias por todos estos momentos que pasamos con los grupos SAFA, que nos enseña y nos ayuda a formarnos como personas y nos acompañan. También pido por aquellas personas que ahora mismo lo están pasando mal con el tema de la crisis, que nos ayudemos a salir de ella… También pido por esta “FAMILIA” que cada vez se hace más grande…” “Jesús, tu eres único, tú que cada día haces que me levante de la cama con un motivo para sonreír. Tú que me haces ser consciente de que sí sirvo para algo y que hay gente que me quiere y que necesita mi ayuda. Solo quiero darte mil gracias por todo lo que haces, y no solo por mí, sino por todos los seres humanos. Y tan solo puedo atreverme a pedirte que sigas ayudándome como siempre has hecho… ¡Te quiero!... “Gracias por esta experiencia en Collado, me ha ayudado a liberarme de algunas cargas. Te pido porque este sentimiento de libertad continúe y que con tu ayuda sepa mejorar como persona y afrontar mis miedos y bloqueos”. “Señor te pedimos que nos hagas valorar más las cosas verdaderamente importantes de nuestra vida, que a veces las ignoramos…”. “Señor, eres el mejor, diste tu vida para ayudarnos, para hacernos entender tu palabra. Gracias por todo, eres el profesor. Me has ayudado mucho: uno es más feliz cuando lleva a cabo el mensaje. Te pido por SAFA, y por todas las familias. Perdónamelo todo: yo amaré y te recompensaré con mis actos”. “Me siento vacía, soy joven y ya perdí bastantes valores importantes en la vida. Me dejo llevar por los demás y tengo demasiados miedos. Sé que tengo que poner de mi parte, pero casi no me quedan fuerzas. Realmente necesito fe. Sé que pude ser un poco egoísta “pedir” algo para mí, pero realmente la necesito. Necesito fe y paciencia. Paciencia para saber afrontar los momentos difíciles y fe para llenar aun más mi vida”. GRACIAS A TODOS LOS QUE HABEIS PARTICIPADO. GRACIAS POR COMPARTIR VUESTRAS REFLEXIONES, ORACIONES, CONVERSACIONES… SIN VOSOTROS ESTA EXPERIENCIA NO SERIA REALIDAD. TODOS JUNTOS LO HEMOS HECHO POSIBLE.

24 de marzo de 2013

Ante el crucificado

24 de marzo 2013
Domingo de Ramos
Lucas 22,14-23,56

Detenido por las fuerzas de seguridad del Templo, Jesús no tiene ya duda alguna: el Padre no ha escuchado sus deseos de seguir viviendo; sus discípulos huyen buscando su propia seguridad. Está solo. Sus proyectos se desvanecen. Le espera la ejecución. El silencio de Jesús durante sus últimas horas es sobrecogedor. Sin embargo, los evangelistas han recogido algunas palabras suyas en la cruz. Son muy breves, pero a las primeras generaciones cristianas les ayudaban a recordar con amor y agradecimiento a Jesús crucificado.
Lucas ha recogido las que dice mientras está siendo crucificado. Entre estremecimientos y gritos de dolor, logra pronunciar unas palabras que descubren lo que hay en su corazón: "Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen". Así es Jesús. Ha pedido a los suyos "amar a sus enemigos" y "rogar por sus perseguidores". Ahora es él mismo quien muere perdonando. Convierte su crucifixión en perdón.
Esta petición al Padre por los que lo están crucificando es, ante todo, un gesto sublime de compasión y de confianza en el perdón insondable de Dios. Esta es la gran herencia de Jesús a la Humanidad: No desconfiéis nunca de Dios. Su misericordia no tiene fin.
Marcos recoge un grito dramático del crucificado: "¡Dios mío. Dios mío! ¿por qué me has abandonado?". Estas palabras pronunciadas en medio de la soledad y el abandono más total, son de una sinceridad abrumadora. Jesús siente que su Padre querido lo está abandonando. ¿Por qué? Jesús se queja de su silencio. ¿Dónde está? ¿Por qué se calla?
Este grito de Jesús, identificado con todas las víctimas de la historia, pidiendo a Dios alguna explicación a tanta injusticia, abandono y sufrimiento, queda en labios del crucificado reclamando una respuesta de Dios más allá de la muerte: Dios nuestro, ¿por qué nos abandonas? ¿no vas a responder nunca a los gritos y quejidos de los inocentes?
Lucas recoge una última palabra de Jesús. A pesar de su angustia mortal, Jesús mantiene hasta el final su confianza en el Padre. Sus palabras son ahora casi un susurro: "Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu". Nada ni nadie lo ha podido separar de él. El Padre ha estado animando con su espíritu toda su vida. Terminada su misión, Jesús lo deja todo en sus manos. El Padre romperá su silencio y lo resucitará.
Esta semana santa, vamos a celebrar en nuestras comunidades cristianas la Pasión y la Muerte del Señor. También podremos meditar en silencio ante Jesús crucificado ahondando en las palabras que él mismo pronunció durante su agonía.

José Antonio Pagola

Domingo de Ramos

Domingo de Ramos
Monasterio de la Sagrada Familia, Oteiza de Berrioplano
(Ramón Sánchez-Lumbier)

Llegamos casi al final. Tocamos el pórtico de la gloria en nueva Semana Santa. Celebramos los acontecimientos que dan plenitud a la liturgia de la Iglesia y a la vida de todo bautizado. Comenzaron con entrada festiva de Jesús en Jerusalén, a lomo de borriquillo. ¡Qué “señorío”! Y sólo es “el primer acto”. Un decisivo “claroscuro” que ofrece la bienaventuranza más paradójica, la cruz salvadora de Jesucristo, y que compromete por completo al que quiera recibirla. En su segundo “tuit” lo resume el Papa Francisco y nos invita a todos: “Acojamos a Cristo en nuestra vida".
Hermanas y amigos, sí, eso es lo más importante: “Acojamos a Cristo en nuestra vida”. Tenemos la dicha de haber sido llamados a “seguirle”, a caminar con Él, unidos en la fe, la esperanza y el amor. Sólo su Espíritu puede hacer que vivamos día a día en confiada oración y generosa entrega al Padre y a los hermanos. Al aclamar a Jesús portando palmas o ramos, ahora ya lo reconocemos en su Iglesia, y lo confesamos ante el mundo, como el único Salvador. Es el Siervo fiel y el Hijo obediente ofrecido en sacrificio, el Buen Pastor que dio su vida por todos. Él nos amó hasta el extremo y el Padre lo resucitó. ¡Es el Señor! ¡Bendito por siempre!
“Acojamos a Cristo en nuestra vida”. Es pura gracia y requiere nuestra libertad enamorada. “Seguirle a donde quiera que vaya”, vivir con él, nos hará ser en verdad hermanos y servidores: “ocupémonos unos de otros, respetemos la creación con amor”. Todo es posible por Jesucristo, crucificado y resucitado. Jesús había predicado un mundo nuevo pero moría en el viejo mundo por los pecados de todos, por injusticias estructurales y personales que ofenden a Dios maltratando a sus criaturas. Hemos seguido con veneración y admiración la redacción de san Lucas.
Todo el relato está iluminado por el primer episodio, la Última Cena. En ella afronta Jesús toda su pasión con deseo ardiente, la asume por completo y la transforma en la expresión del amor más grande. Así lo negativo y dramático, que manifiesta toda la maldad humana, se transforma en acontecimiento positivo. El amor de Jesús asume las trágicas e injustas circunstancias y las convierte en ocasión para entregarse a sí mismo y fundar la nueva alianza. Por ello, no debemos detenernos en la perspectiva de tristeza y derrota, sino experimentar un profundo gozo en lo más íntimo de nuestro ser. La pasión de Jesús es la mayor revelación de Dios que es Amor. Y lo hace como Siervo. Se pone a nuestro servicio, carga con nuestra suerte y con la de los más miserables e infelices, transformándolo todo, desde dentro, con su amor gratuito y salvador. (cf. Cardenal Albert Vanhoye, SJ)
Otra vez, escuchemos su voz: “¡Cuánto he deseado celebrar esta pascua con vosotros antes de morir! Porque os digo que no la volveré a celebrar hasta que tenga su cumplimiento en el Reino de Dios… Entre vosotros, el más importante ha de ser como el menor, y el que manda como el que sirve… Yo estoy entre vosotros como el que sirve… Simón, Simón, mira que Satanás os ha reclamado para zarandearos como al trigo. Pero yo he rogado por ti, para que tu fe no decaiga; y tú, una vez convertido, confirma a tus hermanos…”
¡La Pasión de Cristo! y ¡nuestra pasión! ¡La cruz de Cristo y las nuestras! ¡Su enseñanza y su servicio para que estemos siempre aprendiendo a servir con amor y ternura! ¡Su oración por Simón, por el Papa Francisco hoy: “pasando por la prueba”, no decaiga su fe y se conviertan a Él y a “su estilo” para “confirmar” en la misma fe a todos los hermanos… Centrado en Jesucristo, antes que nada, el Papa nos pidió que rezásemos por él y lo sigue haciendo… Y seguirá mostrando a todos quién es Jesús y qué podemos hacer…Otra síntesis de su magisterio: “El verdadero poder es el servicio. El Papa ha de servir a todos, especialmente a los más pobres, los más débiles, los más pequeños”. (Papa Francisco)
Sufre Jesús lo indecible y permanece fiel. Sufre Jesús su propia muerte y entre ladrones y a la vista de todos. Y lo hace clamando al cielo: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”. Era “por todos” y “para todos”, “por ti” y “por mí”. Jesús vivió rezando y amando, en oración continua con Dios-Padre y haciendo el bien. Fue maestro de la verdad, revelador de la bondad, supremo ejemplo de la belleza. Moría como vivió: “Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu”. Había venido del Padre y a Él volvía. Misión cumplida, la redención del mundo.
Sabemos, por fe apostólica, que la pasión y muerte de Jesucristo fue la culminación del mejor vivir humano. ¡Ahora vive resucitado! y es “vida y esperanza nuestra”. Lo contemplamos y proclamamos: ¡Cómo nos ama! ¡Cómo es! ¡Dichosos los que creen en Él! Como aquel buen ladrón, seguimos suplicando: “Jesús, acuérdate de mí cuando vengas como Rey”.
Nuestro mundo sigue necesitando experimentar los frutos de la Redención de Jesucristo. Hay mucho que curar y liberar. Precisamos amor. Unidos al Hijo Amado, animados por su Espíritu, orando sin desfallecer, queremos lo mejor para todos: que puedan creer en el Señor, gozar de su vida y de su paz, de su amor y perdón. No nos salvarán los políticos, ni los jueces, ni los ejércitos. No nos salvará el dinero ni el poder. Sólo nos salva Jesús-el-Señor. Vayamos con él, que ha ido por delante. Vivamos por él y para él, que lo dio todo por ti y por mí, por nosotros y por todos. Avivemos la fe apostólica para celebrar, con esperanza firme, los santos misterios, testigos del mismo Dios, que es Amor infinito y siempre fiel.