26 de febrero de 2012

Entre conflictos y tentaciones

26 de febrero de 2012
1 de Cuaresma
Marcos 1, 12-15

Antes de comenzar a narrar la actividad profética de Jesús, Marcos escribe estos breves versículos: «El Espíritu empujó a Jesús al desierto. Se quedó en el desierto cuarenta días dejándose tentar por Satanás; vivía entre alimañas, y los ángeles le servían». Estas breves líneas son un resumen de las experiencias básicas vividas por Jesús hasta su ejecución en la cruz.
Jesús no ha conocido una vida fácil y tranquila. Ha vivido impulsado por el Espíritu, pero ha sentido en su propia carne las fuerzas del mal. Su entrega apasionada al proyecto de Dios lo ha llevado a vivir una existencia desgarrada por conflictos y tensiones. De él hemos de aprender sus seguidores a vivir en tiempos de prueba.
«El Espíritu empuja a Jesús al desierto». No lo conduce a una vida cómoda. Lo lleva por caminos de pruebas, riesgos y tentaciones. Buscar el reino de Dios y su justicia, anunciar a Dios sin falsearlo, trabajar por un mundo más humano es siempre arriesgado. Lo fue para Jesús y lo será para sus seguidores.
«Se quedó en el desierto cuarenta días». El desierto será el escenario por el que transcurrirá la vida de Jesús. Este lugar inhóspito y nada acogedor es símbolo de prueba y purificación. El mejor lugar para aprender a vivir de lo esencial, pero también el más peligroso para quien queda abandonado a sus propias fuerzas.
«Tentado por Satanás». Satanás significa "el adversario", la fuerza hostil a Dios y a quienes trabajan por su reinado. En la tentación se descubre qué hay en nosotros de verdad o de mentira, de luz o de tinieblas, de fidelidad a Dios o de complicidad con la injusticia.
A lo largo de su vida, Jesús se mantendrá vigilante para descubrir a "Satanás" en las circunstancias más inesperadas. Un día rechazará a Pedro con estas palabras: "Apártate de mí, Satanás, porque tus pensamiento no son los de Dios". Los tiempos de prueba hemos de vivirlos, como él, atentos a lo que nos puede desviar de Dios.
«Vivía entre alimañas, y los ángeles le servían». Las fieras, los seres más violentos de la tierra, evocan los peligros que amenazarán a Jesús. Los ángeles, los seres más buenos de la creación, sugieren la cercanía de Dios que lo bendice, cuida y sostiene. Así vivirá Jesús: defendiéndose de Antipas al que llama "zorra" y buscando en la oración de la noche la fuerza del Padre.
Hemos de vivir estos tiempos difíciles con los ojos fijos en Jesús. Es el Espíritu de Dios el que nos está empujando al desierto. De esta crisis saldrá un día una Iglesia más humilde y más fiel a su Señor.
José Antonio Pagola

23 de febrero de 2012

1ª Reunión del nuevo Comité Nacional de Asociados Laicos

El pasado día 18 de febrero de 2012, nos reunimos los miembros de los comités “entrante” y “saliente” en D. Ramón de la Cruz.
Con mucha ilusión y ganas de trabajar, comenzó ésta jornada como no podía ser de otra manera: orando; con una oración preparada por nuestros hermanos de Jaén y que nos recordó lo que nuestro Buen Padre deseaba para nuestra gran familia, dando gracias a Solo Dios por la oportunidad que nos brinda y pidiendo su presencia y compañía para realizar ésta misión que con inmensa alegría empezamos a realizar.
Continuamos con la asignación de funciones a los cuatro nuevos miembros del Comité entrante que como todos sabéis fueron nombrados en el Encuentro Nacional de Laicos celebrado el pasado mes de diciembre. Este nuevo Comité queda por tanto como sigue:

♣ Responsable Nacional: Pilar García
♣ Presidente: Eduardo Duro
♣ Secretario: Francisco Ruíz
♣ Tesorero: Juanjo López
♣ Responsable de Información: Patricia Pizarro
♣ Religiosa apostólica: Lidia Lizárraga
♣ Líder Continental: Antonio Garrido

Algunos puntos del orden del día trabajados fueron, entre otros, los siguientes:
♣ Revisión y aprobación del acta anterior.
♣ Revisión sobre los grupos.
♣ Información económica.
♣ Otros asuntos varios.

Como conclusión del día, la jornada de trabajo fue intensa pero también gratificante. Esperamos este sea el inicio de una fructífera y apasionante labor para seguir caminando tras las huellas de la Sagrada Familia. Algo cansados y esperanzados volvimos a nuestros lugares de origen: Madrid, Valencia, Jaén, Alicante y Alcalá la Real quedando instados a continuar nuestra tarea el próximo día 28 de abril.
Desde el Comité Nacional queremos agradecer la hospitalidad y amabilidad de la comunidad apostólica de D. Ramón de la Cruz. También dar las gracias al Comité “saliente” por su acompañamiento en nuestros primeros pasos. No queremos olvidar tampoco a aquellas personas que con sus oraciones y súplicas nos acompañaron también en la distancia.

21 de febrero de 2012

¡Aurora Burgui, nuevo miembro de la Familia de Pedro Bienvenido Noailles!

¡Aurora Burgui, nuevo miembro de la Familia de Pedro Bienvenido Noailles!
Desde el Monasterio de Oteiza

Como ya es sabido, Aurora Burgui realizó su Compromiso como Asociada laica de la Sagrada Familia de Burdeos el 5 de febrero en Oteiza.
Encontramos a Aurora radiante de felicidad, después de unas horas de incertidumbre... Pero vamos a dejar que sea ella misma la que nos hable de todo ésto y más. Ella se presta con sencillez y amabilidad para que, de este modo, podáis participar de su alegría.

Oteiza: Aurora en estos momentos en que acabas de realizar tu Compromiso como Asociada laica de la Sagrada Familia, ¿podrías comunicarnos algo de los sentimientos que te habitan?
Aurora: Pues mira, lo primero que me sale decir es, que el que todo haya salido bien lo veo como un milagro; humanamente hablando todo se estaba manifestando en contra: ya desde el día anterior el fuerte temporal de nieve me puso sobre alerta. Cuando el domingo por la mañana me disponía a coger el coche, la carretera estaba muy mala, pero me arriesgué. Toda una aventura, de verdad. Lo pasé muy mal. Y cuando ya me vi en el Monasterio... ¡no me lo podía creer!. Allí, en la puerta, me esperaban Pilar García, Pepe Pastor, las hermanas del Monasterio. Te digo que en el camino me iba encomendando sin parar al Buen Padre, al Ángel de la Guarda y sentía que ALGUIEN me conducía hacia aquello a lo que estaba determinada.
Otro sentimiento fuerte fue el encontrarme con que de 63 que esperábamos estar, sólo quedaba la comunidad, mas Pilar, Pepe y yo. Fue como volver a la pequeña Familia de Nazaret con Jesús, María y José. Pero estábamos los “necesarios”, para que mi Compromiso se pudiera realizar; en ese momento lo que a mí me importaba era eso: formalizar mi Compromiso, algo que he ansiado durante mis dos años de formación.
Sentimiento también de pertenecer a una Familia donde me encuentro acogida, aceptada, querida, arropada y experimento como una misión dentro de mi vida sencilla de ser un poco como los primeros cristianos. Intento vivir, por gracia de Dios con un solo corazón y una sola alma.

Oteiza: ¿Cómo concretas en tu vida cotidiana esta llamada a vivir “con un solo corazón y una sola alma?
Aurora: Mantengo, en la medida de lo posible, una unión profunda con Dios a través de mi relación con El en la oración personal en el “cara a cara”. Así mismo a través de la oración de la Iglesia: Liturgia de las Horas, Eucaristía diaria. A través de la vida de cada día. En todo ello, mi vida, mi forma de ser, mi actuar, toda mi persona la voy poniendo a la Luz del Evangelio y me impulsa a vivir coherentemente al estilo de Jesús.

Oeiza: Tu Compromiso se realiza en el momento en que estamos celebrando el 190º aniversario del inicio de la Sagrada Familia y en el 150º Aniversario de la muerte de nuestro Fundador: ¿Qué significa esto para ti?
Aurora: Que Dios tiene sus momentos puntuales en la historia. Para mi ser Asociada laica en este preciso momento puede significar, y así lo estoy viviendo, como un germen de esperanza. Este hecho es como una semillita colocada en el surco. Tengo una gran confianza de que va a dar fruto abundante. Confío en que aquí se va a formar un grupo de Asociados laicos.

Oteiza: De verdad Aurora que da gusto escucharte ese amor que manifiestas a la Familia a través de esa esperanza de crecimiento. ¿Cómo conociste la Sagrada Familia?
Aurora: A partir de mi estancia en la acogida. Fue desde mi deseo de vivir una Semana Santa con más recogimiento, lo que me condujo a acercarme para pedir alojamiento por primera vez. Desde el primer momento me llamó la atención la sencillez en cómo se me acogió. Me sentía como si me conocieran de toda la vida. Luego, estuve un tiempo prolongado sin volver al Monasterio. Pero al fin y después de un verano bastante despistada, había algo dentro de mí que me llamaba a ir allí precisamente a reponer fuerzas. Y, ¡fíjate cómo son las cosas, terminé ofreciéndome como voluntaria! ¡Y se me aceptó!

Oteiza: De voluntaria a Asociada. ¿Cómo surgió en ti este deseo de pertenencia? Háblanos algo de ello.
Aurora: El compartir con la hermana de la acogida, concretamente MªTeresa. Ella me fue transmitiendo el Carisma de Pedro Bienvendo Noailles y desde su entusiasmo sencillo pero seguro, me iba llamando mucho la atención la visión de futuro tan grande que el Buen Padre tuvo en ese momento puntual de la historia, para abrirse a todas las necesidades del momento. Me impactaba mucho su apertura, su atención a la realidad de todo tipo, en resumen esa escucha constante al Espíritu desde lo que estaba aconteciendo. Y quiero resaltar la imagen del árbol, que me impactó profundamente. A su sombra tenemos cabida todos y todas las vocaciones. ¡Me resulta extraordinario!

Oteiza: Aurora, entonces... ¿fue algo así como echarte el gancho?
Aurora: ¡No,no!, para nada. Fui yo quien, cautivada por todo lo que recibía como información acerca de esta Familia, notaba en mi ser que conectaba con alguna fibra de mi interior existente desde muchos años atrás y que era mi deseo muy profundo de vivir al estilo de la Familia de Nazaret. Recuerdo que durante los Ejercicios Espirituales anuales, había un director que nos hablaba cada año de la vida oculta de Nazaret y lo hacía de forma tan vivencial que surgió en mi con mucha fuerza el deseo de imitarles. Siempre he pedido al Señor la gracia para vivir mi vida desde una vida oculta como en Nazaret.

Oteiza: Hablas de Ejercicios Espirituales anuales. Eso no es muy normal entre gente de a pie ¿no?
Aurora: Esta es una llamada personal de Dios a mi vida. Siento la necesidad de tener a lo largo del año un espacio de tiempo donde me pueda encontrar más íntimamente conmigo misma, con Dios desde una confrontación de mi vida con el Evangelio. Y eso se materializa en ocho días de Ejercicios Espirituales.

Oteiza: Volviendo a nuestro tema: El tiempo de estos dos años de formación, ¿ha añadido algo a tu visión como bautizada?
Aurora: Por supuesto que sí. El vivir con más conciencia precisamente ese mi ser de bautizada, de pertenecer a la Iglesia y ser Iglesia, de amarla, descubrir que SOLO DIOS es lo único que importa en la vida de una. Y ¡cómo no! Descubrir que hay una “bella” Familia dentro de la Iglesia que son, somos los Asociados laicos.

Oteiza: Has asistido a dos reuniones de Asociados laicos: ¿Cuál ha sido tu percepción?
Aurora: Un asombro por el testimonio de todos los presentes, por el espíritu con que viven el Carisma. Me quedé con una grata impresión al ver las respuestas que intentan dar en el momento actual dentro de la Iglesia. Y me sentí muy muy acogida y querida, como Familia desde el primer momento.

Oteiza: Aunque aquí no ha salido, sabemos que eres catequista: ¿Consideras importante la labor del catequista “hoy” dentro de la realidad de nuestra Iglesia y del mundo?
Aurora: Considero una labor importantísima. Podría decir mucho al respecto. Me limito a expresar que como catequistas intentamos transmitir la vivencia de Jesús en uno mismo, intentamos transmitir experiencia personal a unos niños o jóvenes que en la mayor parte de las veces no saben nada o casi nada de Jesús y su Evangelio e intentamos que, desde esa experiencia nuestra, desde nuestra propia vida lleguen a descubrir a Jesús como al Único que puede dar respuesta a sus interrogantes, a sus vidas.

Oteiza: Aurora, ¿hay algo que te gustaría añadir?
Aurora: Pues sí, mira: lo primero un agradecimiento muy grande a la Comunidad contemplativa que desde diversas formas, lleva días preparando este momento. Me acompañan con su alegría, con su entrega, con su vida. Y quiero agradecer de todo corazón la presencia aquí de Pilar y Pepe. Para ellos fue una odisea el poder llegar felizmente a Oteiza a pesar de los inconvenientes del camino por la nieve. Lo mismo su regreso a Madrid, no fue fácil. Pero su amor hecho servicio, fue más fuerte que el temporal y les llevó a superar las dificultades de las carreteras. Dios les bendijo. Que Dios les siga bendiciendo.
Quiero añadir otro aspecto del que no me has preguntado y deseo expresarlo. Me refiero a la hermana contemplativa que me ha acompañado en mi proceso de formación: Mª Teresa, la misma con la que comenzó mi compartir en la acogida. Para mi ha sido una persona discreta que me hablaba desde el corazón. Me daba cuenta de que vive el discernimiento y que lo transmite con una simplicidad que ayuda a que cale profundamente la experiencia de Dios que vive y transmite. Su visión de futuro, llena de esperanza, de serenidad, de confianza. Me hacía ver que es Dios Quien conduce nuestra historia y esto me ha dado una gran tranquilidad en todo momento.

Oteiza: Esto me sugiere una última pregunta: has hablado del convencimiento de que aquí se va a formar un grupo de Asociados laicos. Desde tu percepción ¿podemos “deducir” que también para ti el carisma de P.B.N. tiene mucho que aportar al mundo de hoy? ¿Qué dirías de esto?
Aurora: Aquí podría retomar el tema del Congreso :Familia en misión don en un mundo en cambio. A ver si puedo explicarlo brevemente: Para mí el estar ya y todos como Familia en Congreso me resulta muy dinámico. Tomas conciencia fuerte de que en un mundo en el que hay tanta ruptura, tanta división, tanta marginación, tanta explotación, tanta injusticia, etc., la Familia de P.B.N. posee un dinamismo, una apertura, una alternativa para dicho mundo, desde este ser y hacer Familia hoy. Nuestro Carisma desde este ser Familia, está generando un cambio en la sociedad y tengo como la certeza de que todos juntos como Familia en misión somos de verdad don para el mundo entero. Y lo veo desde pequeñas cosas, en lo pequeño, en lo cotidiano, “entre los pucheros” como decía Santa Teresa de Jesús. Desde estas realidades concretas se está haciendo el milagro de que el mundo va cambiando poco a poco. Dentro de esta globalización, se nos llama a globalizar nuestro don de ser y hacer Familia y yo siento que lo hacemos desde nuestra pequeñez, desde el servicio cotidiano, desde una vida entregada como la de Jesús, María y José en Nazaret. ¡Merece la pena vivir este camino! ¡Somos don¡

Oteiza: ¡Muchas gracias, Aurora por prestarte a esta entrevista! Te deseamos que seas muy feliz en este camino en el que te has comprometido. ¡Bienvenida a la Familia!
Aurora: ¡Gracias a ti, Nekane! Y gracias a toda la comunidad.

Desde Oteiza,


14 de febrero de 2012

Celebración 8 de febrero

El pasado 8 de febrero, conmemorando el fallecimiento de nuestro fundador Pedro Bienvenido Noailles, nos reunimos en el colegio de Ntra. Sra. De Loreto las comunidades de apostólicas y los dos grupos de asociados laicos de Valencia con el fin de concluir el año de celebraciones del 150 aniversario de la muerte de nuestro fundador.
Comenzamos nuestra reunión viendo el video que había preparado el grupo de Jaén a cerca de los retos que nos plantea el futuro como Familia.
Para finalizar el acto celebramos una eucaristía en comunión, respirando y compartiendo nuestras inquietudes y proyectos de futuro como Familia que acoge la diversidad de vocaciones y que nos ofrece la riqueza de estar todos unidos con un mismo fin amar a solo Dios.

Celebrando el futuro

Queremos compartir algo de lo vivido en la reunión de las comunidades Apostólicas, Asociados y Seculares de Madrid el cuatro de Febrero en D. Ramón de la Cruz.
Como familia, nuestro año de celebraciones por el 150 aniversario de la muerte de Pedro Bienvenido Noailles, comenzó en febrero; desde entonces “mirando nuestro pasado” hemos releído el testamento espiritual, los escritos y la obra humana que nos dejó y tomado el pulso de lo que en la historia hemos vivido, de cómo hemos actuado. También hemos podido celebrar “nuestro presente”, el hoy y el ahora de nuestra Sagrada Familia.
Pero no podíamos terminar el año sin “soñar juntos”, sin poner en común los sueños y esperanzas para “el futuro”. El tres de febrero fue el 192 aniversario del Milagro Eucarístico y el 8 el 150 de la muerte de PBN. Ambas fechas eran laborables, por tal motivo pasamos la celebración al sábado.
En un buen ambiente de familia, compartimos y reflexionamos en grupos en torno a tres preguntas, cara al futuro: nuestros sentimientos, llamadas y esperanzas.
Entre lo que mas se repetía, destacamos la responsabilidad, sentida de varias formas, cuidar las relaciones, la vida sencilla, la vida como familia, respetar todo lo creado de manera especial la naturaleza como fuente de vida. Otro sentimiento era la necesidad de apertura de manera particular a lo nuevo, de vivir en profundidad, de descubrir los nuevos valores de este mundo que cambia tan rápidamente. Frente a la llamada crisis económica, que esta marcando tantas diferencias sociales, se siente que se retoman grandes valores, como la solidaridad. Las llamadas principales han sido en torno a vivir el Carisma en profundidad, el Solo Dios, a vivir y ser lo que somos, “Familia” en unidad y en comunión con Dios y toda su creación. Llamadas a vivir lo esencial e ir dejando las formas caducas como lo hizo el Buen Padre en su tiempo, podemos decir que a “vino nuevo, odres nuevos” a nuevas realidades, sociales, económicas, religiosas, nuevas respuestas, con creatividad y audacia, según nuestras posibilidades. Ser sal y luz para el mundo, con la cercanía, la escucha, los pequeños gestos y sobretodo con amor. Nuestros sueños y esperanzas, han confirmado los sentimientos y llamadas que ya habíamos expresado.
Soñamos y esperamos que el Carisma siga vivo porque es un don dado a PBN y a nosotros para el mundo. Esperamos que a pesar de los cambios mantengamos viva la esperanza, la fidelidad a nuestra Sagrada Familia. Queremos ser testigos del amor de Dios en el servicio, la escucha, la entrega a quien mas lo necesita, ser los puentes que unen al mundo y que como “familia” sigamos con la búsqueda conjunta para mantener vivo el Carisma.
Soñamos y esperamos tener una mirada positiva y optimista, ser compasivos y misericordiosos, la palabra cercana, la comunicación y los gestos fraternos, la defensa de la dignidad humana, la celebración y la fiesta.
Con este buen ambiente celebramos la Eucaristía, la acción de Gracias por excelencia por el año que hemos vivido, por lo que hemos soñado, por lo que nos hemos animado. Después de la Comunión cada grupo hizo su oración de agradecimiento.
Y como ya es tradición compartimos las ricas, tartas, pasteles, empañadas, dulces... y bebidas que con cariño cada comunidad o grupo había traído.
Terminado el encuentro nos despedimos con el abrazo de familia diciéndonos un hasta pronto.

El grupo Organizador.

13 de febrero de 2012

Historia de una reliquia

De todos es conocida La Custodia del Milagro Eucarístico de 1822. Lo que ya no es tan conocida es esta imagen que os enviamos.
Bernadette, nuestra Vicaria, está realizando la visita a la Comunidad de Oteiza. Como estaba prevista la celebración del 3 de febrero, al no poder disponer de la Custodia en este momento, tuvo el gran detalle de traernos esta imagen. Pero...¿de qué se trata? ¿qué representa? nos preguntamos. Pues es nada más y nada menos un relicario que contiene en su interior un enorme tesoro para la Familia de Pedro Bienvenido Noailles. Contiene en su interior el VIRIL, EL LUGAR DONDE ESTABA LA SAGRADA FORMA EL DÍA 8 DE FEBRERO DE 1822. Al mirar el VIRIL, podemos apreciar la irregularidad del corte circular del cristal propio de la época. Dicho VIRIL fue sacado de la Custodia y conservado como un tesoro.
Fue en febrero de 1922 cuando LAS NIÑAS DE LA SAGRADA FAMILIA DE MADRID, regalaron el relicario con la inscripción en la parte posterior que también os enviamos.
Os compartimos también la Adoración Eucarística que hicimos el domingo. Estamos seguras de que, sobre todo a quienes tuvisteis que quedaros en casa a causa del mal tiempo, os gustará tenerla.
Adoracion Eucaristica 3 de febrero 2012

9 de febrero de 2012

Nos visitó el sol que nace de lo alto, Cristo Jesús

DESDE OTEIZA
CELEBRACIÓN DE LA BENDICIÓN MILAGROSA Y COMPROMISO DE AURORA

El domingo 5 de febrero, como estaba anunciado en este blog, estaba prevista la reunión anual en la que las hermanas de la zona estaban invitadas a asistir. En este marco de celebración Aurora Burgui, realizaría su Compromiso como Asociada laica de La sagrada Familia. Contábamos además con la asistencia de Pilar García Espinosa, responsable nacional de los Asociados laicos y de Pepe Pastor, Presidente del Comité de Asociados laicos.
Contábamos con que nos reuniríamos unas 60 personas. Pero el temporal de nieve que empezó a "amenazar" a principios de la semana y que se iba recrudeciendo más y más, hizo que poco a poco se fueran dando de baja. Así hasta llegar al domingo por la mañana con una gran incertidumbre.
Con dificultades en el tráfico, Pepe y Pilar, pudieron llegar con bien el sábado por la tarde. Pero el domingo amaneció aún más duro... ¿Podrá llegar Aurora...? La espera fue un poco larga. ¡Pero llegó...!
Ya estábamos la Comunidad "anfitriona", Pilar, Pepe y Aurora...Pero...¿Podrá subir Ramón, el sacerdote para celebrar la Eucaristía...? ¡También Ramón llegó, a pie primero cuesta abajo, luego cuesta arriba, pero llegó!
A la espera de enviaros una entrevista con Aurora, esperamos que a través de este "reportaje gráfico" podáis unirnos a nuestra acción de gracias a Dios por este precioso día.

No salió el sol pero...
NOS VISITÓ EL SOL QUE NACE DE LO ALTO

6 de febrero de 2012

Presente y futuro de nuestra familia

Como todos vosotros sabéis, estamos celebrando en las distintas zonas el PRESENTE Y EL FUTURO de la Familia, dentro del marco de los 150 años de la muerte de nuestro Fundador.
Siguiendo esta convocatoria nos hemos reunido las comunidades, grupos de asociados, amigos y familiares de la Sagrada Familia de Burdeos en la provincia de Jaén.
“LA BONDAD Y EL AMOR DEL SEÑOR DURAN POR SIEMPRE”, comienza la oración común.
A continuación se presentó a la Familia a aquellos asistentes que no la conocían a fondo. Así compartimos todos juntos El presente de la Familia.
Tras un diálogo, nos sentimos interpelados por la canción “Los incontables”, de Ain Karem. Os recomendamos que la escuchéis.
http://www.youtube.com/watch?v=3bAbtBMjucY
Los retos que nos plantea el futuro nos fueron presentados de forma magnífica con el siguiente video, que suscitó el diálogo en la asamblea.
http://www.youtube.com/watch?v=PAgukpQkzyY&feature=youtu.be 

Terminamos con la Eucaristía de Acción de gracias presidida por el Obispo de Jaén D. Ramón del Hoyo y una comida fraterna entre todos los asistentes.

5 de febrero de 2012

Buscadores de Dios

5º Domingo del tiempo ordinario (Mc 1,29-39)
5 de febrero de 2012

Es una de las imágenes que más se repite en el Evangelio: tantos buscan a Jesús. Unos porque van detrás de Él siguiéndole como discípulos. Otros van en pos a ver si lo descubren en algún renuncio y pueden acusarlo y condenarlo.
La escena que se nos presenta se desenvuelve en Cafarnaún, en casa de Simón. Tras lo ocurrido con el endemoniado en la Sinagoga unas horas antes en aquel sábado (Mc 1,21-28), suceden dos reacciones similares respecto de Jesús. En efecto, los discípulos dijeron a Jesús que la suegra de Simón estaba con fiebre en cama. Jesús la curó y ella se puso a servirles. Pero, no sólo a ellos: “al anochecer, cuando se puso el sol, le llevaron todos los enfermos y poseídos. La población entera se agolpaba a la puerta” (Mc 1,30-32). Era un espectáculo: enfermos, poseídos, todo el pueblo de espectador... Dice el Evangelio que curó a muchos y expulsó a muchos demonios. Pero al llegar la madrugada, Jesús se levantó y se fue a la soledad del campo para orar.
Sin embargo, no fue Él el único que madrugó aquel domingo. Los discípulos, embajadores de suegras, lo serán ahora de la masa: “Simón y sus compañeros fueron, y al encontrarlo le dijeron: todo el mundo te busca” (Mc 1,36-37). Tanto los discípulos como aquel pueblo, perseguían al Maestro. ¿Que les seducía? ¿Qué habían descubierto en Él? ¿Qué esperaban recibir? Aquí se abre una dolorosa división entre el modo de pensar y de actuar de Jesús y de todos los demás en esta escena. Estaban en planos completamente diferentes.
Es lo que dice Juan al contarnos el dolido reproche de Jesús ante el “interés” que su Persona suscitaba tras el milagro de los panes y los peces: “En verdad, en verdad os digo: vosotros me buscáis no porque habéis visto signos, sino porque habéis comido de los panes y os habéis saciado” (Jn 6,26).
Evidentemente, se puede buscar a Jesús, se le puede seguir y perseguir, como quien entra en un supermercado: para autoservirse sólo de aquello que se quiere consumir, haciendo caso omiso del resto de las ofertas. La iniciativa no la tienen los estantes, ni el dueño del negocio, sino la libertad del consumidor. No es así, no debe serlo, en la relación con Jesucristo, no cabe un cristianismo “a la carta”. Él se nos da por entero, y sólo por entero podemos darnos a Él en respuesta agradecida. No vale servirse de Jesús, aprovecharse de Dios, sólo en la prebenda, en el favor, en la recomendación. Acoger a Jesús es acoger el don de su Persona, el Reino, hecho de palabras y signos, de gracia y de exigencia, de entrega y donación. Y ese Reino es amar a Dios amando todo lo que Él ama, y por lo tanto hacer nuestra su causa y su proyecto, sus amores y dolores, sus hijos todos. Seremos así eco que se escucha, y testimonio creíble de la Buena Noticia que quien pasó haciendo el bien nos dejó como tarea.
Fr. Jesús Sanz Montes, ofm
Arzobispo de Oviedo

5º domingo T.O. B

Monasterio Sagrada Familia (Oteiza de Berrioplano)
Texto-homilía del Capellán, Ramón Sánchez-Lumbier

El evangelio de Marcos (cf. ev.) describe una jornada en la vida de Jesús. Diríamos que es un día “al completo”, “un día lleno y fecundo”. Destacan dos aspectos: Jesús se acerca a la persona enferma para sanarla y “todo el mundo le busca”. Es "el hombre para los demás".
Además, “se levantó de madrugada, se marchó al descampado y allí se puso a orar”. Vemos cómo en el mismo Jesús se revela y ofrece lo que es una “completa” vocación cristiana, una vida plenamente humana. Como la quiere para todos el Buen Dios. Nos fijamos, ante todo, en Jesús, en lo que Él es y en aquello para lo que ha venido. Es el Hijo que viene a este mundo, desde el seno de Dios, con una misión. Día a día, en trato íntimo con el Padre, alimenta su “vivir” y fortalece su voluntad “desviviéndose” por los hermanos y anunciando por todas partes la cercanía del Reino de Dios.
El evangelio insiste en que Jesús “enseñaba con autoridad” (cf. pasado domingo). Hoy vemos cómo también Jesús “curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó muchos demonios”. Lo hacía en el interior de las casas, a la puerta de las mismas, en plena calle y en las sinagogas, y por “toda Galilea”. Enseñaba, curaba y oraba. Buen resumen de la misión de quien es el Maestro y el Salvador. A los discípulos les confiará tomar parte en la misma. ¿Lo hacemos nosotros hoy, según los dones recibidos, con cercanía personal, acogedora y compasiva?, ¿lo hacemos ante toda persona?, ¿lo hacemos, “vueltos” al Padre, con súplica confiada y siempre nueva?
Enseñar, curar, orar. Es la misión que exige de los enviados una actitud singular, necesitada de renovación constante. Se trata de la conversión del corazón. Y se nos hace llamada y tarea cotidiana, para poder asumir el servicio fraterno, sabiéndonos agraciados por la compasión de Dios. Este amor liberador, que enseña, cura y hace entrar en su intimidad, ha sido ya revelado en Jesucristo. El evangelio de Jesucristo es Buena Noticia para todos; en especial, para los más necesitados. Son ya inminentes, como sabéis, fechas significativas: las de “Manos Unidas” en su campaña anual contra el hambre en el mundo; y la Jornada Mundial del Enfermo, en la fiesta de la Virgen de Lourdes el próximo sábado día once. No hace falta ahora que os diga nada más sobre todo ello. Pero ¿qué haremos ante tanto ser humano herido, ante poblaciones hundidas en el hambre y la enfermedad, en el desamparo y el sufrimiento?
Se necesita gente con “los mismos sentimientos” de Jesucristo, hombres y mujeres que le sigan y comulguen con su querer y hacer, gente de Dios y para los demás. Como Pablo (cf. 2ª lect.), "se hacen todo a todos", no preguntan "cuál es la paga", se dan gratuitamente sin esperar recompensa. Así evangelizan, así proclaman, transmiten y hacen creíble la Buena Noticia del propio Jesucristo.
¡Qué bien si fuésemos gente que vive de Jesucristo, con Él y por Él!, comunidades que se saben del Padre y en las que todos se aman como hermanos. ¡Qué bien si celebrásemos con gozo y presentáramos la grandeza y la bondad de Dios! Pero, ya ahora, hermanas y amigos, ¿no es el Señor mismo quien nos recrea para la ofrenda y el compartir generoso? ¡Qué suerte la nuestra! Amados de Dios y por Él llamados, se nos da participar en la salvación del Señor y en la misión de su Iglesia, como servidores del Evangelio del Reino. Y, dejándonos educar y guiar por Cristo, vivimos el amor a Dios y a los hermanos. ¡Es gracia inmensa!, tesoro “escondido” y “revelado”. Riqueza insondable que se nos ofrece y que acogemos con asombro y gratitud. ¡Podemos vivir de Jesucristo y para Jesucristo!, “el mismo ayer, hoy y siempre”, “Camino, Verdad y Vida”. ¡Podemos vivir en Él!, “más íntimo a nosotros que nosotros mismos”.
Atraídos por su palabra y encandilados por su amor, la fe se nos hará entrega apasionada y ardiente esperanza. Así se sigue al Señor, así se hace fraternidad universal, así se construye en el mundo la familia de los hijos de Dios. Ojalá esta significativa jornada, conmemorativa en gratitud de “milagrosa bendición”, ayude a compartir mejor cuanto somos y tenemos, con los de cerca y los de lejos. Estamos llamados todos a hacer, aunque pequeñas, muchas cosas buenas. En nuestra corta existencia en la tierra, es ya don y santo gozo vivirlo todo con amor, con humildad y gratitud, en actitud de adoración y servicio. Hagamos, sí, lo que Dios quiere, lo que querríamos también que otros hicieran con nosotros.
Hermanas y amigos: nuestro Señor es grande y poderoso, su sabiduría no tiene medida; el Señor sostiene a los humildes,… venda sus heridas, a cada uno lo llama por su nombre” (cf. salmo resp.). Sí, “alabad al Señor que sana los corazones destrozados”. Entregados al Señor, muchos otros hermanos, igualmente, actualizan por el mundo la misma presencia orante, la proclamación y la alabanza, el amor concreto y liberador. Jesucristo nos ha manifestado que Dios es Amor compasivo y fiel. ¡Bendito sea! Y la Iglesia que sirve con amor lo muestra presente y salvador. ¡Sea también bienamada!
Pidamos, pues, al Señor la gracia de convivir siempre con Él. Que apreciemos, cada vez mejor, la sabiduría de su Evangelio, su bondad y hermosura. Pidamos al Señor la gracia de ser personas y comunidades que viven, oran y sirven “en Cristo”; que acogen y alivian a los que sufren; que enseñan y ayudan a otros muchos hermanos a vivir con dignidad, en libertad y con amor. Renovemos disponibilidad y esperanza. Como familia de Dios, se nos llama a vivir de lo esencial: a amar como Jesús nos amó, y a recibir y trabajar el don de la fraternidad, que nace, se alimenta y se perfecciona en la Eucaristía, “el sacramento de nuestra fe”.
Sensibles a tanto amor, demos gracias. Gracias particularmente a ti, Aurora Burgui, nueva Asociada laica de la Sagrada Familia. Gracias también a todos, a cada hermana y a cada hermano, miembros de la misma “Familia de Pedro Bienvenido Noailles”. Con toda la Iglesia, pidamos “vivir tan unidos a Cristo que fructifiquemos con gozo” para la salvación de todos (cf. orac. postcom.). Porque el Dios y Padre nuestro quiere que todos participemos plenamente “de un mismo pan y de un mismo cáliz”. Sí, aquí y ahora, celebramos con fe el misterio pascual del Señor, la más perfecta Acción de Gracias. ¡Feliz Domingo! Amén.

A la puerta de nuestra casa

Marcos 1,29-39

En la sinagoga de Cafarnaún Jesús ha liberado por la mañana a un hombre poseído por un espíritu maligno. Ahora se nos dice que sale de la «sinagoga» y marcha a «la casa» de Simón y Andrés. La indicación es importante pues, en el evangelio de Marcos, lo que sucede en esa casa encierra siempre alguna enseñanza para las comunidades cristianas.
Jesús pasa de la sinagoga, lugar oficial de la religión judía, a la casa, lugar donde se vive la vida cotidiana junto a los seres más queridos. En esa casa se va a ir gestando la nueva familia de Jesús. Las comunidades cristianas han de recordar que no son un lugar religioso donde se vive de la Ley, sino un hogar donde se aprende a vivir de manera nueva en torno a Jesús.
Al entrar en la casa, los discípulos le hablan de la suegra de Simón. No puede salir a acogerlos pues está postrada en cama con fiebre. Jesús no necesita más. De nuevo va a romper el sábado por segunda vez el mismo día. Para él lo importante es la vida sana de las personas, no las observancias religiosas. El relato describe con todo detalle los gestos de Jesús con la mujer enferma.
«Se acercó». Es lo primero que hace siempre: acercarse a los que sufren, mirar de cerca su rostro y compartir su sufrimiento. Luego, «la cogió de la mano»: toca a la enferma, no teme las reglas de pureza que lo prohíben; quiere que la mujer sienta su fuerza curadora. Por fin, «la levantó», la puso de pie, le devolvió la dignidad.
Así está siempre Jesús en medio de los suyos: como una mano tendida que nos levanta, como un amigo cercano que nos infunde vida. Jesús solo sabe servir, no ser servido. Por eso la mujer curada por él se pone a «servir» a todos. Lo ha aprendido de Jesús. Sus seguidores han de vivir acogiéndose y cuidándose unos a otros.
Pero sería un error pensar que la comunidad cristiana es una familia que piensa solo en sus propios miembros y vive de espaldas al sufrimiento de los demás. El relato dice que, ese mismo día, «al ponerse el sol», cuando ha terminado el sábado, le llevan a Jesús toda clase de enfermos y poseídos por algún mal.
Los cristianos hemos de grabar bien la escena. Al llegar la oscuridad de la noche, la población entera con sus enfermos «se agolpa a la puerta». Los ojos y las esperanzas de los que sufren buscan la puerta de esa casa donde está Jesús. La Iglesia solo atrae de verdad cuando la gente que sufre puede descubrir dentro de ella a Jesús curando la vida y aliviando el sufrimiento. A la puerta de nuestras comunidades hay mucha gente sufriendo. No lo olvidemos.
Jose Antonio Pagola