NUESTRAS PUBLICACIONES DESTACADAS

31 de mayo de 2010

Santísima Trinidad

Os presentamos un Power Point muy interesante en el que se describe con detalle uno de los iconos más representativos de la historia, su autor Andrei Rublev se inspiró en un relato que se narra en el Génesis.
Los Tres Angeles

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Asamblea General del Instituto Secular

El Consejo General del Instituto Secular " Sagrada Familia" está reunido en Roma y seguidamente se celebrará, en la misma ciudad la Asamblea General del Instituto. Acontecimiento eclesial y de vital importancia para la vida del Instituto. Pidamos para que el Espíritu Santo ilumine su trabajo y salga fortalecido de esta Asamblea.

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30 de mayo de 2010

Abrirnos al Misterio de Dios

30 de mayo de 2010
Fiesta de la Trinidad
Juan 16, 12-15

A lo largo de los siglos, los teólogos han realizado un gran esfuerzo por acercarse al misterio de Dios formulando con diferentes construcciones conceptuales las relaciones que vinculan y diferencian a las personas divinas en el seno de la Trinidad. Esfuerzo, sin duda, legítimo, nacido del amor y el deseo de Dios.
Jesús, sin embargo, no sigue ese camino. Desde su propia experiencia de Dios, invita a sus seguidores a relacionarse de manera confiada con Dios Padre, a seguir fielmente sus pasos de Hijo de Dios encarnado, y a dejarnos guiar y alentar por el Espíritu Santo. Nos enseña así a abrirnos al misterio santo de Dios.
Antes que nada, Jesús invita a sus seguidores a vivir como hijos e hijas de un Dios cercano, bueno y entrañable, al que todos podemos invocar como Padre querido. Lo que caracteriza a este Padre no es su poder y su fuerza, sino su bondad y su compasión infinita. Nadie está solo. Todos tenemos un Dios Padre que nos comprende, nos quiere y nos perdona como nadie.
Jesús nos descubre que este Padre tiene un proyecto nacido de su corazón: construir con todos sus hijos e hijas un mundo más humano y fraterno, más justo y solidario. Jesús lo llama "reino de Dios" e invita a todos a entrar en ese proyecto del Padre buscando una vida más justa y digna para todos empezando por sus hijos más pobres, indefensos y necesitados.
Al mismo tiempo, Jesús invita a sus seguidores a que confíen también en él: "No se turbe vuestro corazón. Creéis en Dios; creed también en mí". Él es el Hijo de Dios, imagen viva de su Padre. Sus palabras y sus gestos nos descubren cómo nos quiere el Padre de todos. Por eso, invita a todos a seguirlo. El nos enseñará a vivir con confianza y docilidad al servicio del proyecto del Padre.
Con su grupo de seguidores, Jesús quiere formar una familia nueva donde todos busquen "cumplir la voluntad del Padre". Ésta es la herencia que quiere dejar en la tierra: un movimiento de hermanos y hermanas al servicio de los más pequeños y desvalidos. Esa familia será símbolo y germen del nuevo mundo querido por el Padre.
Para esto necesitan acoger al Espíritu que alienta al Padre y a su Hijo Jesús: "Vosotros recibiréis la fuerza del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros y así seréis mis testigos". Éste Espíritu es el amor de Dios, el aliento que comparten el Padre y su Hijo Jesús, la fuerza, el impulso y la energía vital que hará de los seguidores de Jesús sus testigos y colaboradores al servicio del gran proyecto de la Trinidad santa.

José Antonio Pagola

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28 de mayo de 2010

Santísima Trinidad

Con nosotr@s camina “hasta el fin de este mundo”:
El Padre/Madre que es donación, protección, se da todo...
El Hijo, la Palabra, su imagen perfecta, cercanía, liberación, gracia..,
Dios-con-nosotros.
El Espíritu, aliento, amor, impulso, la risa de Dios, regalo de Dios, maternidad de Dios.
Nos vivifica, es nuestro gozo, todo lo llena de dones.
Dios-en-nosotros.
Tenemos motivos para vivir y transmitir la alegría
de sentirnos personas habitadas y gozosas.

STMA.TRINIDAD 30-05-10

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24 de mayo de 2010

Reforma de la Ayuda al Desarrollo

La semana pasada el Gobiernos anunciaba un recorte de la Ayuda Oficial al Desarrollo de 600 millones de euros entre 2010 y 2011; y renuncia así a su objetivo de alcanzar el 0,7 para 2012. Reducir la ayuda en tiempos de crisis es un problema grave para los millones de personas que la reciben. Este ajuste, obliga al Gobierno a hacer con urgencia una profunda reforma en la gestión de la ayuda para ganar en calidad, eficacia e impacto.
En este sentido, posiblemente, el instrumento más criticado de la cooperación española hasta la fecha hayan sido los créditos FAD; unos créditos que España otorga a los países pobres a cambio de que, con ese dinero, compren productos a empresas españolas.
Los créditos FAD han sido denunciados por las organizaciones de la sociedad civil por tres aspectos fundamentales: se trata de un instrumento crediticio que alimenta la deuda externa de los países receptores; financia proyectos que priman los intereses económicos de las empresas españolas por encima de cualquier otra consideración, incluyendo la lucha contra la pobreza; y contribuye a la descoordinación y falta de transparencia del sistema de ayuda española.
Como respuesta a estas críticas, el Gobierno ha presentado al Parlamento una propuesta de reforma que divide el FAD en dos nuevos instrumentos con dos objetivos diferentes: el FONPRODE (orientado a proyectos de desarrollo) y el FIEM (orientado a la internacionalización de la empresa española). El hecho de que los dos objetivos hayan quedado diferenciados supone un claro avance.
Pero por desgracia, la redacción que se está debatiendo en ambos proyectos de ley no sólo contradice los convenios internacionales sobre eficacia de la ayuda y condonación de la deuda externa, sino que es un paso atrás en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Para que estas leyes no contribuyan a empeorar la situación de los países más pobres del planeta, deben modificarse en al menos estos cuatro aspectos:

- En primer lugar, se debe eliminar la posibilidad de que la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) se condicione a la compra de bienes y servicios españoles. La ayuda ligada solo beneficia a las empresas y puede llegar a encarecer un 50% el precio que el país en desarrollo llega a pagar por los productos. Este fue el caso de un proyecto destinado a construir un observatorio meteorológico en Mozambique. Según el propio director del Instituto de Meteorología, los materiales que pagaron con el crédito FAD fueron un 50% más caro que los que no estaban financiados con dicho crédito.

- En segundo lugar, no parece lógico que se sigan otorgando estos créditos a los Países Pobres Altamente Endeudados (HIPC, en sus siglas en inglés). Estos países no sólo han sido incapaces de devolver el total de sus préstamos, sino que la parcial devolución de los mismos ha impedido que inviertan recursos en combatir la pobreza. Un caso paradigmático es Tanzania, que al año siguiente de que se le cancelara la deuda externa destinó esos recursos a escolarizar a todos los niños y niñas del país. Seguir aumentando la deuda de aquellos países a los que se les está cancelando es cuanto menos contradictorio.

- En tercer lugar, es imprescindible asegurar la transparencia de estos instrumentos para evitar cualquier tipo de corrupción. La información y control de los antiguos FAD ha sido siempre muy escasa. En algunos casos ni el propio Ministerio de Comercio de España o del país receptor han tenido información sobre la situación del proyecto. En algunas ocasiones, las mercancías han sido compradas y pagadas a las empresas exportadoras y se han quedado en la aduana durante años porque nadie ha ido a recogerlas. La rendición de cuentas al Parlamento y a la ciudadanía debería ser un requisito exigible en toda inversión pública.

- Por último, es importante evitar que con estos fondos se financien proyectos destinados a la compra de material de doble uso (civil y militar) o proyectos de servicios sociales básicos, como educación y salud. La experiencia nos ha demostrado que si este principio no se prohíbe de manera expresa, el gobierno español podría llegar a estar subvencionando armamento a países que no respetan los DDHH y países en conflicto, como ya ocurrió en Angola, perpetuando la situación de vulnerabilidad que millones de civiles sufren en estos países. Por otro lado, es improbable que sectores como la educación o la salud puedan generar beneficios económicos a corto plazo para devolver los préstamos. España debe ayudar con donaciones y no con créditos a los más de 70 millones de niños y niñas que no pueden ir al colegio o el casi medio millón de mujeres que mueren cada año por no haber tenido atención médica durante el embarazado o el parto.

Bluefield, una pequeña localidad de Nicaragua de 50.000 habitantes, con un 63% de ellos viviendo en condiciones de pobreza extrema y sin agua potable, es un claro ejemplo de lo que puede seguir pasando si no se modifican los proyectos de ley en el Parlamento. En 2006, con un crédito FAD, se comenzó un nuevo sistema de desalinización y distribución del agua a la población, además de una torre de control y un radar para el aeropuerto de la ciudad. Tres años después sólo 1.100 habitantes están conectados a un servicio que provee agua salada no apta para el consumo, y por el que pagan cinco veces más de lo que pagarían por él en la capital, Managua. Además, todavía no llegan vuelos internacionales a la ciudad. ¿Queremos seguir financiando proyectos como el de Bluefield?
Ahora, más que nunca, tenemos la oportunidad de hacer una verdadera reforma que contribuya a los dos objetivos que los créditos FAD no alcanzaron: por un lado, internacionalizar la empresa española; por el otro, la lucha contra la pobreza. No podemos permitirnos caer en los mismos errores que en el pasado.

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23 de mayo de 2010

Invocación

23 de mayo de 2010
Pentecostés (C)
Juan 14, 15-16.23b-26

Ven Espíritu Creador e infunde en nosotros la fuerza y el aliento de Jesús. Sin tu impulso y tu gracia, no acertaremos a creer en él; no nos atreveremos a seguir sus pasos; la Iglesia no se renovará; nuestra esperanza se apagará. ¡Ven y contágianos el aliento vital de Jesús!
Ven Espíritu Santo y recuérdanos las palabras buenas que decía Jesús. Sin tu luz y tu testimonio sobre él, iremos olvidando el rostro bueno de Dios; el Evangelio se convertirá en letra muerta; la Iglesia no podrá anunciar ninguna noticia buena. ¡Ven y enséñanos a escuchar sólo a Jesús!
Ven Espíritu de la Verdad y haznos caminar en la verdad de Jesús. Sin tu luz y tu guía, nunca nos liberaremos de nuestros errores y mentiras; nada nuevo y verdadero nacerá entre nosotros; seremos como ciegos que pretenden guiar a otros ciegos. ¡Ven y conviértenos en discípulos y testigos de Jesús!
Ven Espíritu del Padre y enséñanos a gritar a Dios "Abba" como lo hacía Jesús. Sin tu calor y tu alegría, viviremos como huérfanos que han perdido a su Padre; invocaremos a Dios con los labios, pero no con el corazón; nuestras plegarias serán palabras vacías. ¡Ven y enséñanos a orar con las palabras y el corazón de Jesús!
Ven Espíritu Bueno y conviértenos al proyecto del "reino de Dios" inaugurado por Jesús. Sin tu fuerza renovadora, nadie convertirá nuestro corazón cansado; no tendremos audacia para construir un mundo más humano, según los deseos de Dios; en tu Iglesia los últimos nunca serán los primeros; y nosotros seguiremos adormecidos en nuestra religión burguesa. ¡Ven y haznos colaboradores del proyecto de Jesús!
Ven Espíritu de Amor y enséñanos a amarnos unos a otros con el amor con que Jesús amaba. Sin tu presencia viva entre nosotros, la comunión de la Iglesia se resquebrajará; la jerarquía y el pueblo se irán distanciando siempre más; crecerán las divisiones, se apagará el diálogo y aumentará la intolerancia. ¡Ven y aviva en nuestro corazón y nuestras manos el amor fraterno que nos hace parecernos a Jesús!
Ven Espíritu Liberador y recuérdanos que para ser libres nos liberó Cristo y no para dejarnos oprimir de nuevo por la esclavitud. Sin tu fuerza y tu verdad, nuestro seguimiento gozoso a Jesús se convertirá en moral de esclavos; no conoceremos el amor que da vida, sino nuestros egoísmos que la matan; se apagará en nosotros la libertad que hace crecer a los hijos e hijas de Dios y seremos, una y otra vez, víctimas de miedos, cobardías y fanatismos. ¡Ven Espíritu Santo y contágianos la libertad de Jesús!

José Antonio Pagola

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22 de mayo de 2010

Premio Nobel de la Paz 2011 para las mujeres africanas

África camina con los pies de las mujeres. Ante el desafío de la supervivencia, todos los días cientos de miles de mujeres africanas recorren los caminos del continente en busca de una paz duradera y de una vida digna. En un continente masacrado por siglos, caracterizado por la pobreza y sucesivas crisis económicas, el papel desarrollado por las mujeres es notorio.
La campaña nacida en Italia ya recorre el mundo entero para incentivar la entrega del Premio Nobel de la Paz de 2011 a las mujeres africanas.
La propuesta es de la CIPSI, coordinadora de 48 asociaciones de solidaridad internacional, y de ChiAma África. Surgida en Senegal, Dakar, durante el seminario internacional por un Nuevo Pacto de Solidaridad entre Europa y África, que se realizó del 28 al 30 de diciembre de 2008.
Llama la atención la lucha y el creciente papel que las mujeres africanas desarrollan, tanto en las aldeas como en las grandes ciudades, en busca de una mejor calidad de vida. Son ellas las que sustentan la economía familiar realizando cualquier tipo de actividad, principalmente en la economía informal, lo que permite cada día reproducir el milagro de la supervivencia.
Existen en África miles de cooperativas que reúnen a mujeres involucradas en la agricultura, en el comercio, en la formación, en el procesamiento de productos agrícolas. Hace décadas, ellas también son protagonistas en el área de las microfinanzas, y fue gracias al microcrédito que surgieron miles de pequeñas empresas, beneficiando el desarrollo económico y social desde las áreas más remotas hasta las más desarrolladas del continente.
Además de destacarse en forma cada vez más creciente en el área de la generación de empleo e ingresos, las mujeres, con su natural instinto materno y protector, luchan por la defensa de la salud, principalmente contra el VIH y la malaria. Son ellas, las mujeres africanas, las que promueven la educación sanitaria en las aldeas. Y, por sobre todo, luchan para combatir una práctica tan tradicional y cruel de la región: la mutilación genital.
Son miles las organizaciones de mujeres comprometidas en la política, en las problemáticas sociales, en la construcción de la paz.
En África, que fue barrida por las guerras, las mujeres sufren también las penas de los padres, de los hermanos, de los maridos, de los hijos destinados a la masacre, y saben además, acoger a los pequeños que quedan huérfanos.
“Las mujeres africanas tejen la vida”, escribe la poetisa Elisa Kidané de Eritrea.
Sin el hoy de las mujeres, no habría ningún mañana para África.
En virtud de toda esa lucha y para reconocer el papel de todas ellas surgió la propuesta de lanzar una Campaña Internacional para dar el Premio Nobel de la Paz de 2011, a todas las mujeres africanas. Se trata de una propuesta diferente, ya que ésta no es una campaña para atribuir el Nobel a una persona singular o a una asociación, sino un Premio Colectivo, para todas esas guerreras.
La idea es lanzar un manifiesto firmado por millones de personas, por personalidades reconocidas internacionalmente y crear comités nacionales e internacionales en África y en otros continentes. Además de recolectar firmas, la campaña va a estimular también encuentros organizados con mujeres africanas, convenciones e iniciativas de movimiento.
Nosotros, latinoamericanos y latinoamericanas, tenemos mucha sangre africana en nuestras venas y en nuestras culturas. Vamos a gritar nuestra solidaridad con África firmando la petición.

La creatividad de los Movimientos Sociales y Populares, de las ONGs, grupos religiosos, universidades, sindicatos, etc., puede inventar miles de actividades para difundir esta iniciativa y colocar a la mujer africana en el centro de la opinión pública del mundo.
Se pueden crear comités, eventos con debates sobre África, show de artistas locales, disertaciones en las universidades, en los barrios, en las plazas, lanzamientos de recolección de firmas, etc. Nuestra creatividad va a fortalecer los caminos de África.

Los miembros de la campaña son todos aquellos que firmen la petición online. Y para hacerlo es muy simple. Solo hay que entrar en el link y firmar: http://www.noppaw.net/?page_id=16.
Para más informaciones, contacte con la Campaña por e.mail: info@noppaw.org o segretaria@noppaw.org o por el sitio web www.noppaw.org

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21 de mayo de 2010

¡No apagueis el Espíritu!

El Espíritu Santo ya ha venido a nosotr@s, pero quiere seguir viniendo.
El Espíritu Santo nos ha regalado sus dones, pero quiere seguir regalando.
El Espíritu Santo nos ha hecho gustar la Palabra de Jesús,
pero quiere seguir enseñándonos.
El toque del Espíritu convierte el agua en vino. La ley en Evangelio.
Las obligaciones pesadas en cargas suaves.
El pesimismo en esperanza y la tristeza en ilusión.
Cambia las profesiones en vocaciones y la autoridad en servicio.
El toque del Espíritu transforma a las personas en herman@s.

¡El Espíritu te llena de su aliento!

PENTECOST..

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20 de mayo de 2010

ABBÁ

Jesús es la Presencia del Espíritu, el Viento y el Fuego de Dios.
Por Él podemos llamar a Dios Abbá, que es lo que caracteriza a Jesús
y a quienes tienen su Espíritu.





ABBÁ

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Contra la pobreza ACTÚA

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19 de mayo de 2010

Tomar distancia para ver mejor

Todos estamos angustiados con las crisis por las cuales pasa la Madre Tierra y la vida humana. Y tenemos buenas razones para ello, pues nos estamos enfrentando a un futuro que puede ser de vida o de muerte. Para ver mejor la situación, tenemos que tomar un poco de distancia. Vamos a comprimir los más de 13.000 millones de años de existencia del universo en un único año cósmico. Vamos a ver cómo a lo largo de los meses fueron surgiendo todos los seres hasta los últimos segundos del último minuto del último día del año. Veamos como queda el escenario que un cosmólogo amigo me ayudó a calcular.
El 1 de enero ocurrió la Gran Explosión (el big bang).

El 1 de marzo surgieron las grandes estrellas rojas que después explotaron y de sus elementos, lanzados en todas las direcciones, se formó el actual universo. 

El 8 de mayo surgió la Vía Láctea, una entre cien mil millones.

El 9 septiembre nació el Sol, el centro de nuestro sistema.

El 1 de octubre nació la Tierra, el tercer planeta del Sol.

El 29 de octubre irrumpió la vida en el seno de un océano primitivo.
El 21 de diciembre surgieron los peces. 

El 28 de diciembre a las 8.00, los mamíferos.

El 28 de diciembre a las 18,00 horas, volaron los pájaros.

El 31 de diciembre a las 17.00 horas nacieron nuestros antepasados pre-humanos, los antropoides.
El 31 de diciembre a las 22.00 horas entra en escena el ser humano primitivo: el australopiteco.

El 31 de diciembre a las 23 horas, 58 minutos y 10 segundos surgió el ser humano de hoy, llamado sapiens sapiens, portador de conciencia refleja.

El 31 de diciembre a las 23.00 horas, 59 minutos y 6 segundos nació Jesucristo, figura central del cristianismo y, para los cristianos, el salvador del mundo.

El 31 de diciembre a las 23.00 horas 59 minutos y 59,02 segundos Pedro Alvares Cabral llegó a Brasil.

El 31 de diciembre a las 23.00 horas y 59 minutos y 59,03 segundos Europa empezó a ser una sociedad industrial y a expandir su poder, explotando el mundo y creando el foso actual entre ricos y pobres.

El 31 de diciembre a las 23 horas, 59 minutos y 59,54 segundos, se hizo la Independencia de Brasil.

El 31 de diciembre a las 23 horas, 59 minutos y 59,56 segundos (a partir de 1950) el ritmo de la explotación y devastación ecológica se aceleró dramáticamente.

El 31 de diciembre a las 23 horas, 59 minutos y 59,58 segundos Lula fue elegido presidente, un obrero en el poder.
Poco después se constató el peligroso calentamiento global que puede amenazar el futuro de la civilización.

El 31 de diciembre a las 23 horas, 59 minutos y 59,59 segundos vinimos nosotros al mundo.


El sentido de esta lectura es desbancar el antropocentrismo, es decir, esa visión que concede valor intrínseco solamente al ser humano y coloca todo lo demás a su servicio. La historia del universo muestra que no es exactamente así. El ser humano es uno de los últimos seres que han aparecido y se inserta en el movimiento general del cosmos. Pero posee una singularidad: sólo él es consciente de esta historia y de su lugar en el tiempo. Y se siente responsable por el curso bueno o desastroso de la Tierra.
El tiempo humano es más corto que el leve suspiro de un niño. Incluso así, surge en nosotros un sentimiento de gratitud hacia el universo que organizó todas las cosas de forma tal que ahora podemos estar aquí para pensar y admirar estas maravillas, llenos de respeto y reverencia. 

Y no estamos solos. El universo nos dio tantos compañeros y compañeras: las estrellas, los animales, las plantas, los pájaros y los seres humanos, todos formados por los mismos elementos cósmicos. Somos un gran Todo.
Este Todo terrestre no puede acabar miserablemente por nuestra irresponsabilidad. Vamos a superar la crisis y a seguir viviendo y brillando, pues nuestra cuna está en las estrellas.

Leonardo Boff
14/05/2010
Tomdado de Koinonía

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18 de mayo de 2010

Vocabulario Bíblico

Hemos publicado este Power Point que contiene un vocabulario Bíblico a través del cual podrás leer la Palabra de Dios. Puede resultar útil para preparar oraciones, catequesis, etc...
VOCABULARIO BIBLICO RL

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Lo más urgente: "Una religiosidad alternativa"

La crisis mundial de la economía, que está golpeando con especial crueldad a los países más débiles, y sobre todo a los más debiles en esos países, se está ensañando con muchos de nosotros, sobre todo con los inmigrantes, los parados, las personas dependientes... ¿Qué están haciendo las religiones en esta situación? ¿Qué está haciendo nuestra Iglesia?
No es éste el momento de echarnos en cara culpas y responsabilidades. Es la hora de buscar soluciones. Y mi propuesta es muy clara, aunque entiendo que no será fácil de llevarla a la práctica, al menos de inmediato, a corto plazo. Pero, aun a sabiendas de la dificultad que entraña, lo quiero decir con toda claridad y con toda firmeza. ¿De qué se trata?
Tenemos que buscar y poner en práctica un "modelo alternativo de religiosidad". Lo he dicho ya muchas veces y no me canso de repetirlo. Nuestra Iglesia padece una hipertrofia de prácticas religiosas y una atrofia de convicciones evangélicas. En las parroquias, en las iglesias y conventos, por lo general, se siguen cuidando con esmero las prácticas sacramentales, al tiempo que no se cuidan con el mismo esmero las personas que peor lo están pasando en esta dramática situación. Mi propuesta es que el centro de atención, de interés y de desvelos, en cada diócesis, en cada parroquia, en cada convento..., sea la atención, la acogida, el cuidado de las personas que más sufren, que se ven más desamparadas, más desprotegidas, con un futuro más oscuro.
Mucha gente no sabe que, si el cristianismo creció vertiginosamente durante los siglos III y IV, eso se debió a que, en aquellos tiempos, el Imperio empezó a vivir lo que con razón se ha denominado como "una época de angustia" (E. R. Dodds). Las instituciones hacían agua, la economía se hundía, las gentes estaban asustadas. Pues bien, estando así las cosas, los cristianos tuvieron el acierto de organizarse por "comunidades de acogida", que fueron un alivio para los más desgraciados de entonces. Como bien nos ha explicado el citado Profesor Dodds (Oxford), "los beneficios que acarreaba el ser cristiano no quedaban confinados al otro mundo. Una congregación cristiana poseía un sentido comunitario más fuerte que cualquier otro grupo (isiaco o mitriano) equivalente. Sus miembros quedaban unidos no sólo por unos ritos comunes, sino también por una forma común de vida... La Iglesia ofrecía todo lo necesario para constituir una especie de seguridad social: cuidaba de huérfanos y viudas, atendía a los ancianos, a los incapacitados y a los que carecían de medios de vida; tenía un fondo para funerales de los pobres y un servicio para las épocas de epidemia. Pero más importante que estos beneficios materiales era el sentimiento de grupo que el cristianismo estaba en condiciones de fomentar. Los modernos estudios sociológicos nos han familiarizado con la universalidad de ese "sentimiento de grupo" como algo absolutamente necesario para el individuo, así como con las formas inesperadas en que esa necesidad puede influir sobre la conducta humana, particularmente entre los individuos desarraigados de las grandes ciudades... Epicteto nos describe el horrible desamparo que puede experimentar un hombre en medio de sus semejantes (Epict. 3. 13.1-3). Debieron ser muchos los que experimentaron este desamparo: los bárbaros urbanizados, los campesinos llegados a las ciudades en busca de trabajo, los soldados licenciados, los rentistas arruinados por la inflación y los esclavos manumitidos. Para todas estas gentes, el entrar a formar parte de la comunidad cristiana debía de ser el único medio de conservar el respeto hacia sí mismos y dar a la propia vida algún sentido. Dentro de la comunidad se experimentaba el calor humano y se tenía la prueba de que alguien se interesa por nosotros, en este mundo y en el otro".
Esto escribió el Profesor E. R. Dodds, en 1963. Su punto de vista tiene ahora seguramente más actualidad que cuando él lo dijo. Y más, incluso, que en los lejanos tiempos, de los siglos III y IV, que con tanta competencia analiza y describe. Esto supuesto, mi pregunta es: ¿no tendría que ser ésta la tarea más urgente, y el culto religioso más necesario que nuestras parroquias y nuestras iglesias tendrían que poner en práctica de manera urgente y apremiante?
Todos sabemos que esto no sería la solución a la crisis. Pero sí sería, sin duda alguna, el alivio de muchos sufrimientos humanos que, de otra manera, no van a tener ni solución, ni remedio. Por lo demás, nunca deberíamos olvidar que esta "religiosidad alternativa" fue precisamente la forma de religiosidad que estrenó Jesús. La religiosidad que marcó la originalidad del cristianismo.

José Mª Castillo
Periodista Digital

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17 de mayo de 2010

Ascensión del Señor

Os presentamos un documento con el comentario de las lecturas del domingo 16 de Mayo (Ascensión del Señor).
ASCENSIÓN..

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16 de mayo de 2010

Crecimiento y creatividad

16 de mayo de 2010
Ascensión del Señor
Lucas 24, 46-53

Los evangelios nos ofrecen diversas claves para entender cómo comenzaron su andadura histórica las primeras comunidades cristianas sin la presencia de Jesús al frente de sus seguidores. Tal vez, no fue todo tan sencillo como a veces lo imaginamos. ¿Cómo entendieron y vivieron su relación con él, una vez desaparecido de la tierra?
Mateo no dice una palabra de su ascensión al cielo. Termina su evangelio con una escena de despedida en una montaña de Galilea en la que Jesús les hace esta solemne promesa: «Sabed que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo». Los discípulos no han de sentir su ausencia. Jesús estará siempre con ellos. Pero ¿cómo?
Lucas ofrece una visión diferente. En la escena final de su evangelio, Jesús «se separa de ellos subiendo hacia el cielo». Los discípulos tienen que aceptar con todo realismo la separación: Jesús vive ya en el misterio de Dios. Pero sube al Padre «bendiciendo» a los suyos. Sus seguidores comienzan su andadura protegidos por aquella bendición con la que Jesús curaba a los enfermos, perdonaba a los pecadores y acariciaba a los pequeños.
El evangelista Juan pone en boca de Jesús unas palabras que proponen otra clave. Al despedirse de los suyos, Jesús les dice: «Yo me voy al Padre y vosotros estáis tristes... Sin embargo, os conviene que yo me vaya para que recibáis el Espíritu Santo». La tristeza de los discípulos es explicable. Desean la seguridad que les da tener a Jesús siempre junto a ellos. Es la tentación de vivir de manera infantil bajo la protección del Maestro.
La respuesta de Jesús muestra una sabia pedagogía. Su ausencia hará crecer la madurez de sus seguidores. Les deja la impronta de su Espíritu. Será él quien, en su ausencia, promoverá el crecimiento responsable y adulto de los suyos. Es bueno recordarlo en unos tiempos en que parece crecer entre nosotros el miedo a la creatividad, la tentación del inmovilismo o la nostalgia por un cristianismo pensado para otros tiempos y otra cultura.
Los cristianos hemos caído más de una vez a lo largo de la historia en la tentación de vivir el seguimiento a Jesús de manera infantil. La fiesta de la Ascensión del Señor nos recuerda que, terminada la presencia histórica de Jesús, vivimos "el tiempo del Espíritu", tiempo de creatividad y de crecimiento responsable. El Espíritu no proporciona a los seguidores de Jesús "recetas eternas". Nos da luz y aliento para ir buscando caminos siempre nuevos para reproducir hoy su actuación. Así nos conduce hacia la verdad completa de Jesús.
José Antonio Pagola

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14 de mayo de 2010

La Ascensión de Jesús

LA ASCENSIÓN

Aquí vino
y se fue.
Vino..., nos marcó nuestra tarea
y se fue.
Tal vez detrás de aquella nube
hay alguien que trabaja
lo mismo que nosotros
y tal vez las estrellas
no son más que ventanas encendidas
de una fábrica
donde Dios tiene que repartir
una labor también.

Aquí vino
y se fue.

Vino..., llenó nuestra caja de caudales
con millones de siglos y de siglos,
nos dejó unas herramientas...
y se fue.

Él, que lo sabe todo,
sabe que estando solos,
sin dioses que nos miren,
trabajamos mejor.

Detrás de ti no hay nadie. Nadie.
Ni un maestro, ni un amo, ni un patrón.
Pero tuyo es el tiempo.
El tiempo y esa gubia
con que Dios comenzó la creación.

León Felipe

ASCENSIÓN..

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13 de mayo de 2010

La Iglesia corre el riesgo de convertirse en una subcultura

Declaraciones recogidas por Stéphanie Le Bars
Entrevista a Monseñor Rouet, Arzobispo de Poitiers.
Le Monde 03/04/10

El arzobispo de Poitiers, Mons. Albert Rouet es una de las figuras más libres del episcopado francés. Su obra “J’aimerais vous dire” (Me gustaría deciros) Bayard, 2009, es un best-seller en su categoría. Ha vendido más de 30.000 ejemplares, recibido el premio 2010 de los lectores de La Procure (la mayor librería católica de Francia), es un libro de entrevistas que lanza una mirada bastante crítica sobre la Iglesia católica. Con motivo de la Pascua, Mons. Rouetnos entrega sus reflexiones de actualidad y su diagnóstico sobre la institución.
- La Iglesia católica se ve sacudida desde hace meses por la revelación de los escándalos de pedofilía en varios países europeos. ¿Le han sorprendido?
Me gustaría precisar una cosa primero: para que haya pedofilia se precisan dos condiciones, una perversión profunda y poder. Lo que significa que todo sistema cerrado, idealizado, sacralizado, es un peligro. En la medida en que una institución –incluida la Iglesia- se constituye en base a un derecho privado, se cree en posición de fuerza, ahí son posibles las derivas financieras o sexuales. Es lo que revela esta crisis y ello nos obliga a volver al Evangelio: la debilidad de Cristo es constitutiva de la forma de ser de la Iglesia.
En Francia, la Iglesia no tiene más este tipo de poder, por lo que estamos frente a faltas individuales, graves y condenables, pero no ante un asunto sistemático.

- Estas revelaciones llegan después de varias crisis que han jalonado el pontificado de Benedicto XVI. ¿Qué es lo que pone a la Iglesia en apuros?
Desde hace algún tiempo, la Iglesia sufre tormentas internas y externas. Tenemos un papa que es más un teórico que un historiador. Sigue siendo el profesor que piensa que cuando un problema está bien planteado está ya medio resuelto. Pero en la vida, esto no es así; nos enfrentamos a la complejidad, a la resistencia de lo real. Lo vemos claramente en nuestras diócesis donde ¡hacemos lo que podemos! La Iglesia tiene dificultades para situarse en el agitado mundo de hoy. Y ese es el corazón del problema. Me preocupan dos cosas de la situación actual de la Iglesia. Se da hoy en ella una congelación de la palabra. Por tanto, cualquier cuestionamiento de la exégesis o de la moral se juzga blasfemo. El cuestionar es algo que ya no se produce automáticamente y es una pena. Al mismo tiempo, en la Iglesia reina una atmósfera de suspicacia malsana. La institución se enfrenta al centralismo romano que se apoya sobre toda una red de denuncias. Ciertas corrientes pasan el tiempo denunciando las posiciones de tal o cual obispo, haciendo informes contra uno, guardando fichas contra otro. Y esto se intensifica con Internet.
Por otro lado, veo una evolución de la Iglesia paralela a la de nuestra sociedad. La sociedad quiere más seguridad, más leyes; la Iglesia, más identidad, más decretos, más reglamentos. Nos protegemos, nos encerramos. Es la señal misma de un mundo cerrado, ¡y es un desastre!
En general, la Iglesia es un buen espejo de la sociedad. Pero actualmente, en su interior son especialmente fuertes las presiones relativas a la identidad. Hay toda una corriente, que no reflexiona mucho, que ha asumido una identidad de tipo reivindicativo. Después de la publicación en la prensa de caricaturas sobre la pedofilia en la Iglesia, ¡he recibido reacciones dignas de los integristas islámicos con ocasión de las caricaturas de Mahoma! Al aparecer de forma ofensiva, uno se descalifica.

- El presidente de la conferencia episcopal, Monseñor André Vingt-Trois, ha vuelto a decirlo en Lourdes, el 26 de marzo: la Iglesia francesa está marcada por la crisis de vocaciones, el descenso en la transmisión de la fe, la disolución de la presencia cristiana en la sociedad. ¿Cómo vive usted esta situación?
Trato de tomar nota de que estamos al final de una época. Hemos pasado de un cristianismo de costumbre a un cristianismo de convicción. El cristianismo se había mantenido sobre el hecho de que se había reservado el monopolio de la gestión de lo sagrado y de las celebraciones. Con la llegada de nuevas religiones y con la secularización, la gente ya no recurre a esa idea de lo sagrado.
Pero ¿acaso podremos decir que la mariposa es “más” o “menos” que la crisálida? Es otra cosa. Por eso yo no razono en términos de degeneración o de abandono: estamos en proceso de mutación. Nos falta calcular la amplitud de esa mutación.
Mire mi diócesis: hace setenta años, tenía 800 curas. Hoy en día, tiene 200, pero también cuenta con 45 diáconos y 10. 000 personas involucradas en las 320 comunidades locales que comenzamos a crear hace quince años. Y eso es mejor. Hay que acabar con la pastoral tipo SNCF (N.T. la Renfe en España). Hay que cerrar algunas líneas y abrir otras. Cuando uno se adapta a la gente, a su manera de vivir, a sus horarios, la asistencia aumenta, también a la catequesis. Y la Iglesia tiene esta capacidad de adaptación.

- ¿De qué forma?
Nosotros ya no tenemos el personal suficiente para una división territorial con 36.000 parroquias. Y entonces, o bien lo consideramos una desgracia de la que hay que salir a cualquier precio y resacralizamos al cura, o bien inventamos otra cosa. La pobreza de la Iglesia es una provocación para que abramos nuevas puertas. ¿La Iglesia debe apoyarse en sus clérigos o en sus bautizados? Yo pienso que la Iglesia debería confiar en los laicos y dejar de funcionar sobre la base de una división territorial medieval. Esto es un cambio fundamental. Y un reto.

- ¿Ese reto supone el abrir el sacerdocio hacia los hombres casados?
¡Sí y no! No, ya que imagínese que mañana yo pueda ordenar a diez hombres casados, que los conozco, no es eso lo que falta. No podría pagarles. Deberían trabajar, por lo tanto, y no estarían disponibles más que los fines de semana para los sacramentos. Así regresaríamos a una imagen del cura vinculada sólo al culto. Sería una falsa modernidad.
Sin embargo, si cambiamos la manera de ejercer el ministerio, si su función en la comunidad es otra, entonces sí, podemos considerar la ordenación de hombres casados. El cura no debe seguir siendo el patrón de la parroquia; debe de apoyar a los bautizados para que se conviertan en adultos de fe, debe formarlos, evitar que se replieguen en sí mismos..
Es él [el cura] quien debería recordarles que son cristianos para los otros, no para sí mismos. Entonces, él presidirá la eucaristía como un gesto de fraternidad. Si los laicos siguen siendo menores de edad, la Iglesia no tendrá credibilidad. Ella debe hablar de adulto a adulto.

- Usted considera que la palabra de la Iglesia ya no se adapta al mundo. ¿Por qué?
Con la secularización, se formó una especie de “burbuja espiritual” dentro de la cual flotan las palabras. Comenzando por la palabra “espiritual”, que cubre prácticamente cualquier tipo de mercancía. Por lo tanto, es importante dar a los cristianos los medios para identificar y expresar los elementos de su fe. No se trata de repetir una doctrina oficial sino de permitirles decir libremente su propia adhesión.
Frecuentemente es nuestra manera de hablar la que no funciona. Hace falta descender de la montaña al llano y hacerlo humildemente. Para ello se requiere de un gran trabajo de formación, ya que la fe se había convertido en algo de lo que no se hablaba entre cristianos.

- ¿Cuál es su mayor preocupación sobre la Iglesia?
El peligro es real. La Iglesia corre el riesgo de convertirse en una subcultura. Mi generación estaba apegada a la idea de inculturación, a la inmersión en la sociedad. Hoy en día, el riesgo es que los cristianos se encierren y endurezcan simplemente porque tienen la impresión de estar frente a un mundo de incomprensión. Pero no es acusando a la sociedad de todos los males como alumbramos a la gente. Al contrario, hace falta una inmensa misericordia para con este mundo donde millones de personas mueren de hambre. Nos toca a nosotros amansar a ese mundo, nos toca a nosotros volvernos más amables.

Traducción de Inmaculada Franco
ECLESALIA, 04/05/10.

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10 de mayo de 2010

¿Qué podemos hacer si presenciamos un control masivo de identidad por apariencia racial?

SOBRE LOS CONTROLES RACIALES DE IDENTIDAD

No siempre que vemos una calle cortada con muchos policías y varias personas detenidas estamos detrás de una operación para perseguir a peligrosos delincuentes. Puede tratarse de un control masivo de identidad por apariencia racial, planificado para buscar a personas que no tienen sus papeles de residencia en regla y llevarlas a comisaría donde pueden pasar hasta tres días para luego volver a la calle con una multa o una orden de expulsión.
No tener papeles de residencia en regla no es un delito sino una infracción administrativa. Algo menos grave según las leyes y que puede resolverse con una multa, como las de tráfico, enviada por correo al domicilio del infractor.
Por ley:
1) No se pueden hacer controles masivos de identidad, reservados para perseguir delitos peligrosos, para perseguir una infracción administrativa
2) No es necesario llevar a comisaría a una persona sin papeles de residencia en regla a la que se puede identificar en la calle.
3) No es necesario pasar hasta tres días, y dos noches, en comisaría para que te notifiquen una multa o una orden de expulsión.
4) No se puede molestar, detener y maltratar por el color de la piel.

Esto esta sucediendo: la policía entra y separa a blancos y negros en los locutorios, en los bares, discotecas y restaurantes; por su apariencia racial atropella a personas paseando por la calle, tengan o no tengan papeles de estancia o residencia en regla; monta embudos en horario de trabajo en los intercambiadores de transportes o en las paradas de autobuses en las ciudades de la periferia; pide papeles selectivamente a pocos metros de la puerta de las instituciones donde se va a regularizar la residencia, a aprender castellano o a rezar.

Moralmente:
No se pueden organizar cacerías indiscriminadas de personas, ni para echarlas del país, ni para ninguna otra cosa. Hay principios básicos que hay que cumplir sin excepciones.
No se puede admitir que haya más policías dedicados al control de la inmigración que a perseguir el crimen organizado + el terrorismo + la violencia de género.
No se puede construir una sociedad mejor para tod@s tratando como no-ciudadanos a quien no tiene la piel blanca.
No podemos construir un futuro mejor para todos en el mundo y en nuestros barrios a golpe de porra y extensión de la sospecha, el odio y el rechazo a lo extranjero.

NO TE CRUCES DE BRAZOS
Estas son 8 ideas para no cruzarte de brazos cuando veas un control masivo de identidad por apariencia racial. Estas ideas no tienen dueño, son de quien las haga suyas como mejor le parezca.

1.- Ayudar. Como buen/a ciudadano/a responsable puedes recordar a la policía su misión de “proteger el libre ejercicio de los derechos y libertades y garantizar la seguridad ciudadana”, de todas las personas sin excepciones, claro. Desde luego no se trata de obstruir, ni de entorpecer ¡faltaría más! Sólo de facilitar que se cumplan los principios de actuación de la policía, por ejemplo: no discriminación racial y desobediencia de órdenes superiores contrarias a las leyes.

2.- Puedes recordar amablemente que los controles masivos de identidad sólo pueden hacerse excepcionalmente para perseguir peligrosos delitos (Artículo 19. Ley 1/1992) y que no tener papeles de residencia no es un delito ni es peligroso (es una infracción administrativa).

3.- Puedes recordar también que no es manera de tratar a los vecinos/as con los/as que convives. Que no es plan andar gastando tanto tiempo, recursos y dinero para perseguir algo tan poco importante haciendo tanto daño. Que no se pueden montar estos escándalos parando a la gente por su color de piel. Que el racismo es una cosa muy fea y que te avergüenzas de que esto ocurra.

TOMAR NOTA Y DENUNCIAR:
4.- Puedes poner una queja en ese mismo momento llamando al teléfono de urgencia del Defensor del Pueblo 914 327 900 para que las instituciones tengan constancia de lo que pasa y puedan hacer algo cuanto antes.Conviene que les cuentes cuantos más detalles mejor, incluso para facilitar la identificación de los responsables. Cuantas más personas llamen más claro quedará que esto ocurre en nuestras calles.
También puedes poner una queja, en cuanto puedas, a los jefes de la policía: http://www.mir.es/SGACAVT/pciudad/dparticipacion/quejasysugerencias.html

5.- Puedes avisar rápidamente a los medios de comunicación. A lo mejor les da tiempo a llegar y ver todo con sus propios ojos, cámaras y grabadoras. En las Webs de los grandes medios de comunicación suelen estar sus datos de contacto.

6.- También puedes sumar tu testimonio al de muchas personas en www.transfronterizo.net (stop controles) para que luego se pueda contar todo lo que ha pasado y pedir con más fuerza que esto pare ya de una vez.

INFORMAR, AYUDAR (más todavía) E IMPLICAR A MÁS GENTE:
7.- Puedes pasear por las calles cercanas al control invitando a los demás paseantes a continuar su paseo por una zona más tranquila. También puedes abrir las puertas del portal de tu casa e invitar a tu vecino,sea de donde sea, a tomar un café, que siempre nos falta tiempo para conversar.

8.- Puedes avisar y animar a otras personas a hacer lo mismo (todo lo anterior) para que se sepa que somos muchas personas las que sabemos que esto es inaceptable.

Solos no podemos, juntos sí.

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9 de mayo de 2010

LA PAZ EN LA IGLESIA

9 de mayo de 2010
Juan 14, 23-29

En el evangelio de Juan podemos leer un conjunto de discursos en los que Jesús se va despidiendo de sus discípulos. Los comentaristas lo llaman "El Discurso de despedida". En él se respira una atmósfera muy especial: los discípulos tienen miedo a quedarse sin su Maestro; Jesús, por su parte, les insiste en que, a pesar de su partida, nunca sentirán su ausencia.
Hasta cinco veces les repite que podrán contar con «el Espíritu Santo». Él los defenderá, pues los mantendrá fieles a su mensaje y a su proyecto. Por eso lo llama «Espíritu de la verdad». En un momento determinado, Jesús les explica mejor cuál será su quehacer: «El Defensor, el Espíritu Santo... será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho». Este Espíritu será la memoria viva de Jesús.
El horizonte que ofrece a sus discípulos es grandioso. De Jesús nacerá un gran movimiento espiritual de discípulos y discípulas que le seguirán defendidos por el Espíritu Santo. Se mantendrán en su verdad, pues ese Espíritu les irá enseñando todo lo que Jesús les ha ido comunicando por los caminos de Galilea. Él los defenderá en el futuro de la turbación y de la cobardía.
Jesús desea que capten bien lo que significará para ellos el Espíritu de la verdad y Defensor de su comunidad: «Os estoy dejando la paz; os estoy dando la paz». No sólo les desea la paz. Les regala su paz. Si viven guiados por el Espíritu, recordando y guardando sus palabras, conocerán la paz.
No es una paz cualquiera. Es su paz. Por eso les dice: «No os la doy yo como la da el mundo». La paz de Jesús no se construye con estrategias inspiradas en la mentira o en la injusticia, sino actuando con el Espíritu de la verdad. Han de reafirmarse en él: «Que no tiemble vuestro corazón ni se acobarde».
En estos tiempos difíciles de desprestigio y turbación que estamos sufriendo en la Iglesia, sería un grave error pretender ahora defender nuestra credibilidad y autoridad moral actuando sin el Espíritu de la verdad prometido por Jesús. El miedo seguirá penetrando en el cristianismo si buscamos asentar nuestra seguridad y nuestra paz alejándonos del camino trazado por él.
Cuando en la Iglesia se pierde la paz, no es posible recuperarla de cualquier manera ni sirve cualquier estrategia. Con el corazón lleno de resentimiento y ceguera no es posible introducir la paz de Jesús. Es necesario convertirnos humildemente a su verdad, movilizar todas nuestras fuerzas para desandar caminos equivocados, y dejarnos guiar por el Espíritu que animó la vida entera de Jesús.

José Antonio Pagola

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8 de mayo de 2010

¡MIRAD CÓMO SE APEDREAN! Eclesalia

Por JAIRO DEL AGUA, autor del libro “Meditaciones desde la calle” de ediciones Khaf, jairoagua@gmail.com MADRID.

ECLESALIA, 07/05/10.- ¿Existen católicos "no cristianos"? Pues parece que sí, puesto que existen católicos de faca al cinto que arremeten contra todo lo que se mueve. Los hay y los ha habido siempre a lo largo de nuestra historia. Pero ahora muchos de ellos pululan por Internet como "blogger" o comentaristas y arremeten contra cualquier viento nuevo sin compasión ni modales. Y lo hacen de forma reiterada, consciente, violenta, frecuentemente embozados en seudónimos y datos falsos. Es uno de los fenómenos actuales que más me llaman la atención.
Sin embargo los cristianos somos, ante todo, personas libres porque libres nos creó el Creador y porque a liberarnos vino el Señor. He aquí algunas pruebas: "El Señor es Espíritu y donde está el Espíritu del Señor allí hay libertad" (2Cor 3,17). "Hablad y obrad como quien debe ser juzgado por una ley de libertad" (Sant 2,12). "Pero ahora, al morir a la ley, a la cual estábamos sujetos, hemos quedado libres para servir a Dios no conforme a la letra de la vieja ley, sino conforme a la nueva vida del Espíritu" (Rom 7, 6). "Cristo nos ha liberado para que seamos hombres libres… Los que queréis ser justificados por la ley quedáis desligados de Cristo y separados de la gracia. Nosotros aguardamos la justicia esperada por la fe, mediante la fe del Espíritu... Lo que importa es la fe y que esta fe se exprese en obras de amor… Pero si os mordéis y devoráis los unos a los otros, llegaréis a destruiros mutuamente… Pues si os dejáis conducir por el Espíritu, no estáis bajo la ley. Ahora bien, las obras de la carne son bien claras: lujuria, impureza, desenfreno, idolatría, supersticiones, enemistades, disputas, celos, iras, litigios, divisiones, partidismos, envidias…" (Gal 5,1 y ss).

Los supuestos católicos de armadura y pica demuestran muy poco respeto a la libertad. Por ahí ya empiezan a descalificarse como cristianos. Si no te gusta un articulista, no lo leas. Si una opinión te parece contraria a la verdad, aporta la tuya con respeto. ¿Por qué ese afán de dar espadazos a diestro y siniestro? "No apaguéis el Espíritu, no despreciéis el don de Profecía. Revisadlo todo y quedaos sólo con lo bueno" (1Tes 5,19). Y toma sólo lo que hoy puedas digerir: "Os di a beber leche, no alimento sólido, porque no lo podíais soportar; ni podéis todavía, pues aún sois carnales. Desde el momento que hay envidias y discordias entre vosotros, ¿no es porque aún sois carnales y vivís a lo humano? Porque cuando uno dice: «Yo soy de Pablo», y otro: «Yo de Apolo», ¿no procedéis de una manera puramente humana?" (1Cor 3,2).

Pero hay más. Para los cristianos es básica la omisión de juicio: "No juzguéis y no seréis juzgados" (Mt 7,11). "Así pues, nada juzguéis antes de tiempo, hasta que venga el Señor, que iluminará los escondrijos de las tinieblas y pondrá de manifiesto las intenciones del corazón, y entonces cada uno recibirá de Dios la alabanza que merezca" (1Cor 4,5). No todos vemos lo mismo, ni hemos adquirido los mismos conocimientos, ni tenemos el mismo desarrollo personal. ¿Quién te dice a ti que ése que escribe o habla no lo hace desde lo mejor y gratuitamente? Sólo eso merecería un delicado respeto: "Nosotros no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído" (He 4,20).

Sin embargo, estos "católicos de papel" prefieren cualquier papel doctrinal, por apolillado que esté, a la Escritura y descargan sus arcabuces verbales contra sus hermanos por saltarse no sé qué canon, número del catecismo o superada interpretación. Olvidan que todo compendio doctrinal requiere permanente actualización, que los papeles y cuadrículas son tantos que es imposible mantenerlos al día. Así nos encontramos con que parte del Catecismo oficial se ha quedado obsoleto (hay puntos y temas de urgente reforma), que la Liturgia tiene gazapos escondidos en la rutina (en contra de los que todavía afirman que "lex orandi, lex credendi": todo lo que se ora hay que creerlo; al parecer, aunque sea erróneo), que la selección del Leccionario es inapropiada para nuestros días (no lo digo yo, lo dijo el Sínodo de Obispos en octubre 2008), etc.

Estos católicos en celo -o lo que sean- se comportan como los apóstoles antes de su conversión: "Pero los samaritanos no lo recibieron porque iba camino de Jerusalén. Al ver esto, los discípulos Santiago y Juan dijeron: «Señor, ¿quieres que digamos que baje fuego del cielo y los consuma?». Jesús se volvió hacia ellos y los reprendió: No sabéis de qué espíritu sois, porque este Hombre no ha venido a perder a los hombres, sino a salvarlos" (Lc 9,53).

O, lo que es peor, se muestran como los nuevos fariseos: "Los guardias respondieron: «Nadie habló jamás como habla este hombre». Los fariseos les dijeron: «¿También vosotros os habéis dejado engañar? ¿Ha creído acaso en él algún jefe o algún fariseo? Esa gente que no conoce la ley son unos malditos»” (Jn 7, 45). "A algunos que, pensando estar a bien con Dios, se sentían seguros de sí y despreciaban a los demás, les dirigió esta parábola: Dos hombres fueron al templo a orar; uno era fariseo y el otro publicano" (Lc 18,9). ¿Qué más dijo el Señor de los fariseos?

Los que escriben o comentan en los "blogs" o en cualquier foro -virtual o real- con los bolsillos cargados de pólvora y los ojos cegados de ira olvidan una verdad evidente: la vida del hombre sobre la tierra es progresiva -individual y colectivamente- como lo es la revelación del Espíritu. Al menos lo es nuestra capacidad de descubrirla: "Muchas cosas tengo que deciros todavía, pero ahora no estáis capacitados para entenderlas. Cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará a la verdad completa. Pues no os hablará por su cuenta, sino que os dirá lo que ha oído y os anunciará las cosas venideras" (Jn 16,12).

Olvidan igualmente que la "doctrina oficial", ciertamente muy valiosa, constituye la señalización conocida y recomendada para un momento dado. Pero nada impide que se puedan descubrir nuevos caminos y luces, accesos anteriormente ocultos. Apedrear a los buscadores sinceros porque hablan lenguas nuevas es tan necio como negarse a usar los inventos recientes o desechar los descubrimientos científicos. Me gusta preguntar: ¿Qué hubiera sido de los israelitas sin los exploradores o los profetas?

Y por último, olvidan un valor básico para cualquier cristiano: la prioridad de la Paz. Somos discípulos de un pacifista. Lo que no quiere decir que seamos flojos, débiles, vencidos, ni cobardes. Todo lo contrario. Para ser pacifista, para salir a la palestra armado solamente con el deseo de hacer el bien, hay que ser muy fuerte, muy profundo y muy cristiano. Después de tantas "guerras de religión" y "abusos contra las personas" con los que hemos deshonrado a la Iglesia, por fin Juan Pablo II nos lo dijo muy claro: "La fe se propone no se impone", por muy reluciente, excelsa e irrevocable que nos parezca nuestra fe particular. Ni tú, ni yo, ni nadie, tenemos derecho alguno a "excomulgar" a quien no se expresa como yo pienso, digo o practico. Proponer es lo nuestro, nunca imponer. Y menos con las envenenadas armas de la injuria, la maledicencia, la difamación o la calumnia.

Si lo que éste o aquél afirman haber descubierto no te hace bien, pues sigue tu camino y tu conciencia. Desde luego yo nunca pretenderé imponerte lo que escribo. Si escribo es porque deseo hacer el bien. Es más, porque muchas personas me confirman reiteradamente que les hace bien lo que escribo. ¿Negaré a otros escritores católicos, estudiosos, teólogos, escriturarios, etc. esa misma recta intención?

No creo que se pueda ser católico sin ser cristiano, a pesar de los violentos de todas las épocas. Aunque nuestra intención sea erradicar el error y el supuesto mal que vemos en ojo ajeno, nunca podemos pretender arrancarlo violentamente. Lo dice el Evangelio y lo olvidan, incluso, muchos guías espirituales: "¿Quieres que vayamos a arrancarla? Les contestó: ¡No! No sea que, al recoger la cizaña, arranquéis con ella el trigo. Dejad crecer juntas las dos cosas hasta la siega" (Mt 13,28). ¿Qué doctrina oficial avala entonces a ésos que no se separan de la guadaña?

Muchos, demasiados católicos, olvidamos nuestras señas de identidad y hacemos el ridículo más sonoro. El signo por el que empezó a reconocerse a los cristianos fue aquella rotunda admiración: "¡Mirad cómo se aman!" (Tertulliano, Apologeticum, 39). Hoy día, cualquiera que surfee un poquito por páginas religiosas podría decirnos: ¡Mirad cómo se insultan, juzgan y apedrean! ¿Por qué? Porque olvidamos el Evangelio y negamos el Espíritu.

Repetimos lo mismo que nuestro Señor censuró: el fanatismo, el rigorismo humano y la rigidez de una religión miope que se apega a lo secundario (letra, rito, doctrina y tradición) y olvida lo principal (el amor, el Espíritu y el camino a la plenitud). Nos lo dejó clarísimo en su testamento: "Os doy un mandamiento nuevo, que os améis unos a otros; igual que yo os he amado, amaos también entre vosotros. En esto conocerán que sois discípulos míos, en que os amáis unos a otros" (Jn 13,34).

Cuando oigas o leas palabras nuevas, interpretaciones distintas, voces inéditas, tómalas o déjalas, cuestiónate o sigue por la senda de lo trillado. ¡La elección es tu derecho! Pero no acuses a nadie de hereje o de enemigo. Antes de descalificar, agredir o matar relee el martirio de san Esteban: "«Veo los cielos abiertos y al Hijo del Hombre de pie a la derecha de Dios». Ellos, lanzando grandes gritos, se taparon los oídos y se lanzaron todos a una sobre él; lo llevaron fuera de la ciudad y se pusieron a apedrearlo" (He 7,56). ¿No hacemos hoy lo mismo?

A esos católicos inmovilistas de agresión rápida y verbo ofensivo les recordaré: "El cristianismo es Camino que hay que caminar, Verdad que hay que descubrir y Vida que hay que desarrollar". El inmovilismo es contrario al cristianismo: "Jesús le dijo: «Sígueme y deja que los muertos entierren a sus muertos»" (Mt 8,22).

La prueba final es breve y rotunda: "Por sus frutos les conoceréis" (Mt 7,20). Si se apedrean entre sí o apedrean a otros, ni católicos ni cristianos; sólo violentos y agresivos homínidos. Confundir religión con violencia -sea en el grado que sea- es una de las mayores degradaciones de nuestra historia y la negación de nuestra identidad. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Para más información: http://blogs.periodistadigital.com/jairodelagua.php

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Burka

Burka: la cárcel de tela.

Burka

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7 de mayo de 2010

Sexto Domingo de Pascua

Señor, que te alaben los pueblos.

Que te alaben los pueblos,
que te alaben en espíritu y en verdad,
con una vida entregada a tu servicio
y con obras de amor multiplicadas.

El Señor tiene piedad y nos bendice,
porque es todo Piedad y Bendición.

Ilumina su rostro sobre nosotros.
Su rostro se ilumina cuando nos mira,
es amor de madre, y se alegra.
Nos acepta, nos quiere como somos,
su luz nos hace ver la luz.

Conozca la tierra tus caminos:
son de paz y liberación,
caminos de salvación.

Riges el mundo con justicia.
Las leyes grabadas en el ser humano,
en la naturaleza toda,
son fuerzas creativas y progresivas,
sedientas de superación y perfección.
Se componen de amor y esperanza,
son sabias y humanizadoras.

Pascua 06 Domingo -C- Paz y Vida 09-05-10

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5 de mayo de 2010

Secretos de belleza

Dolores Aleixandre

Con este título de sección de revista femenina quiero referirme a un descubrimiento que acabo de hacer en la escena de Marcos de la mujer que ungió a Jesús (Mc 14, 3-10). Aprovecho para recordar que en ninguna parte del texto se dice que ella fuera María Magdalena, personaje en el que, como en una muñeca rusa, vamos metiendo una detrás de otra a cada mujer que aparece en los evangelios.
En esta escena aparece una mujer de identidad desconocida que ni se postró, ni derramó lágrimas, ni ungió los pies de Jesús, ni se los secó con los cabellos: entró en la casa donde se celebraba la cena “llevando un frasco de perfume de nardo puro muy costoso, rompió el frasco y se lo derramó sobre la cabeza”.
La critican, claro, los listillos que saben siempre lo que hay que hacer o dejar de hacer en cada momento pero Jesús, tajante, les corta el discurso: “¡Dejadla! Ha hecho una obra bella conmigo”. Tantos años leyendo el Evangelio y por primera vez me doy cuenta de que el adjetivo griego kalós significa “bello” además de “bueno”. Es decir, que el gesto de la mujer no es sólo un ejemplo de generosidad o de bondad sino de “belleza” y así se va a recordar “allí donde se anuncie la buena noticia”.
El término “belleza” atrae inmediatamente una asociación de imágenes para todos los gustos: Penélope Cruz paseando majestuosa por la alfombra roja; George Clooney tomándose una taza de café; un nuevo modelo de BMW; el color de las piedras de Salamanca; Mozart; un rostro de Modigliani; una pradera en los Picos de Europa; un capitel de Silos. O, en versión barata, cualquiera de esos Power Point llenos de atardeceres, playas, flores exóticas y bosques otoñales que nos atascan el correo.
¿Será esta la “belleza que salvará al mundo”? No es de extrañar el recelo de muchos ante la tendencia a camuflar lo cristiano bajo el envoltorio de una belleza light para no herir la sensibilidad de quienes confiesan: “Chica, qué quieres que te diga, a mí me da mucha más paz una imagen de Buda que la de un hombre crucificado…”
La belleza del gesto de la mujer apunta en otra dirección: el narrador se detiene primero con fruición en la calidad y el valor del frasco y del perfume, como si quisiera hacer aflorar nuestras reacciones espontáneas ante lo valioso: guardarlo, retenerlo, preservarlo, administrarlo con cuidado y precaución. Pero en seguida nos sobresalta describiendo el gesto de la mujer, claramente inadecuado e imprudente tratándose de un recipiente tan lujoso y de un perfume tan exquisito: “lo rompió” y “lo derramó”.
Qué derroche, qué desperdicio, cuánto despilfarro, qué afrenta para los pobres… Son juicios en los que podemos ver reflejadas nuestras ideas sobre un tipo de belleza que, pensamos, brilla y reposa en lo que es apropiado, conveniente, satisfactorio, provechoso y bueno; en lo que pertenece al orden del tener, poseer o conquistar.
La opinión de Jesús es otra: él encuentra la belleza en la acción excesiva, desbordante y carente de medida de la mujer, tan parecida a su manera de amar. Por eso le brinda el juramento solemne de que su gesto, nacido de la gratuidad del amor, va a convertirse en una profecía viva de la que todos podrán aprender.
Quizá en aquel momento, al mirar el frasco hecho mil pedazos sobre el suelo, había comprendido la parábola silenciosa que el Padre le narraba aquella noche: en aquel frasco vacío y roto, estaba toda su existencia convocada al vaciamiento y a la muerte.
Pero estaba también la promesa de que aquel perfume derramado y libre que él iba entregar cuando llegara su hora, iba a convertirse en la vida y la alegría del mundo.
Y en su extrema y paradójica belleza.

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3 de mayo de 2010

José, un hombre sin importancia

La única cosa que sabemos de él, es que vivió con Jesús. Pero siempre discretamente; no dejó discursos, ni cartas, ni himnos, ni siquiera una frase. José, que no fue el protagonista más grande de la historia.
Primero, no es el verdadero padre de Cristo. Por eso, no figura y no sabemos de él tantas cosas interesantes, halagadoras, que nos satisfacen.
No fue corredentor, ni apóstol, ni mártir, ni profeta, ni obispo, ni diácono, ni laico carismático…sino simplemente ese “número dos” de dimensiones colosales, que muestra el ridículo de tantos pretenciosos “números uno” que somos.
Vayamos al taller a preguntar a San José porque está ahí. No da su opinión constantemente, no hace discursos, no se fabrica problemas, no tiene respuestas para todo, no profetiza. Sólo guarda las cosas en su corazón, y continúa trabajando, sirviendo en silencio y con amor.
José, enséñanos a no ser protagonistas, a trabajar sin exhibiciones personales, a colaborar sin pretender imponer nuestros criterios, a dar sin que lo sepa nuestra mano izquierda, a amar sin reclamar nada.
Dinos como vivir siendo el “número dos”; como hacer cosas magníficas, quedándonos en segundo plano. Dinos, que es imposible que todos seamos el “número uno”. Dinos que la mayor parte de nosotros, debemos ocupar esos segundos planos, donde se haya escondida nuestra verdadera grandeza. Dinos como vivir con dignidad sin ser “importante”. Que estemos convencidos que se puede y se debe ser útil, fiel, efectivo, y aún convertirse en héroe…sin ser importante.
Explícanos como ser grande sin buscar la grandeza, cómo luchar sin esperar aplausos, cómo avanzar sin publicidad, como perseverar y morir sin esperar homenajes.
José, tú no formabas parte de ninguna comisión directiva, de ningún comité organizador. ¿Quieres explicarnos como has hecho, para desarrollar al máximo todas las posibilidades de tu personalidad, para “realizarte” en tu casa, en tu taller, sin sentir ninguna angustia vital, ningún vacio en tu “yo”?
Queremos saber cuál es tu secreto, José, nosotros los protagonistas, porque todos hemos nacido con vocación de desempeñar los “primeros roles”, de ser jefes, profetas, iniciadores de una nueva era…Nuestro problema consiste en que todos queremos coger las riendas, y ninguno quiere tirar del carro. Se diría que nos sentimos llamados a organizar, dirigir, pero nadie se siente llamado a servir, colaborar…
Tú, que no dejaste tus herramientas de trabajo y para recorrer las plazas diciendo que sabías muy bien donde se encontraba la salvación del mundo; tú, que sabiendo tantas cosas, no te pusiste a la cabeza de un comité mesiánico de nazarenos, ni, más tarde, a la cabeza de un comité mesiánico de israelitas…, dinos cómo hacer para ser útil, positivo, generoso, sin querer ser “importante”, protagonista…Y lo que es más difícil aún, dinos cómo hacer para darnos sin hacernos notar , y a pesar de todo, sentir en el corazón una paz y una alegría profundas…
Pero, José, en vez de darnos una conferencia, sonríe, se calla, y continúa trabajando…Nosotros los “importantes”, los “especialistas”, los “bien informados”, los que firmamos …esperamos siempre la respuesta de este hombre sin importancia, de quien apenas sabemos que fue “un hombre bueno”.
P. Ramón Juste S.J

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2 de mayo de 2010

No perder la identidad

2 de mayo 2010
Juan 13, 31-33a.34-35

Jesús se está despidiendo de sus discípulos. Dentro de muy poco, ya no lo tendrán con ellos. Jesús les habla con ternura especial: «Hijitos míos, me queda poco de estar con vosotros». La comunidad es pequeña y frágil. Acaba de nacer. Los discípulos son como niños pequeños. ¿Qué será de ellos si se quedan sin el Maestro?
Jesús les hace un regalo: «Os doy un mandato nuevo: que os améis unos a otros como yo os he amado». Si se quieren mutuamente con el amor con que Jesús los ha querido, no dejarán de sentirlo vivo en medio de ellos. El amor que han recibido de Jesús seguirá difundiéndose entre los suyos.
Por eso, Jesús añade: «La señal por la que conocerán todos que sois discípulos míos será que os amáis unos a otros». Lo que permitirá descubrir que una comunidad que se dice cristiana es realmente de Jesús, no será la confesión de una doctrina, ni la observancia de unos ritos, ni el cumplimiento de una disciplina, sino el amor vivido con el espíritu de Jesús. En ese amor está su identidad.
Vivimos en una sociedad donde se ha ido imponiendo la "cultura del intercambio". Las personas se intercambian objetos, servicios y prestaciones. Con frecuencia, se intercambian además sentimientos, cuerpos y hasta amistad. Eric Fromm llegó a decir que "el amor es un fenómeno marginal en la sociedad contemporánea". La gente capaz de amar es una excepción.
Probablemente sea un análisis excesivamente pesimista, pero lo cierto es que, para vivir hoy el amor cristiano, es necesario resistirse a la atmósfera que envuelve a la sociedad actual. No es posible vivir un amor inspirado por Jesús sin distanciarse del estilo de relaciones e intercambios interesados que predomina con frecuencia entre nosotros.
Si la Iglesia "se está diluyendo" en medio de la sociedad contemporánea no es sólo por la crisis profunda de las instituciones religiosas. En el caso del cristianismo es, también, porque muchas veces no es fácil ver en nuestras comunidades discípulos y discípulas de Jesús que se distingan por su capacidad de amar como amaba él. Nos falta el distintivo cristiano.
Los cristianos hemos hablado mucho del amor. Sin embargo, no siempre hemos acertado o nos hemos atrevido a darle su verdadero contenido a partir del espíritu y de las actitudes concretas de Jesús. Nos falta aprender que él vivió el amor como un comportamiento activo y creador que lo llevaba a una actitud de servicio y de lucha contra todo lo que deshumaniza y hace sufrir el ser humano.
José Antonio Pagola

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1 de mayo de 2010

Fallecimiento de Tere Monforte

Como los árboles se muestran estos días llenos de vida, así también Tere estará ahora, gozando de la presencia del Señor.
¿Os  imagináis su encuentro con el Fundador, con las Primeras Madres?
Tenemos en el cielo una intercesora más que nos ayudará a que vivamos más y más el espíritu de la Sagrada Familia.
Esta tarde a las 18:00, en el Tanatorio de la M30 (sala 9) se celebrará una Eucaristía por ella. Mañana a las 11:40 será el entierro en el Cementario de la Almudena.
Tere, intercede por esta Familia tuya.

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