17 de julio de 2018

RECORDATORIO INTENCIONES en la ORACION 15

Por
“VIVAMOS LA COMUNIÓN CELEBREMOS LA FAMILIA”


JULIO: por toda la Familia de Pedro Bienvenido Noailles en el mundo

NOTICIAS DE FAMILIA - FROMISTA

Por
Yo soy la resurrección y la vida (Jn 11, 25)

El Señor acaba de llamar a gozar de su paz a la 
hermana  Valeriana (Mª Ignacia) García Bascones


Pertenecía a la Comunidad de Frómista.
Descansó en el Señor, el día 16 de julio de 2018.
Contaba con 93 años de edad.
Vivió 73 años su Consagración al Señor, al servicio del Reino.
Y sigue viviendo.

Sagrada Familia de Burdeos - Unidad de España

10 de julio de 2018

LA VOZ DE GALICIA

Por


Reproducimos aquí una entrevista que le hizo el periódico local: LA VOZ DE GALICIA, a nuestra hermana Trini:

«Tengo 100 años, fui enfermera hasta los 72 y sigo levantándome a las 7 de la mañana»
María Trinidad Prado (León, 1918) lleva toda una vida regalando sonrisas. A sus 100 años recién cumplidos, esta monja que reside en Lugo mantiene todavía una intensa actividad de servicio a los demás, visitando y acompañando enfermos y colaborando en la parroquia de A Milagrosa. Hace 80 años que hizo sus primeros votos como hermana de la congrega- ción de la Sagrada Familia de Burdeos. Desde 1966 vive en la capital lucense, ahora com- parte piso con otras tres religiosas de la congregación, todas muy activas en la comunidad. Trinidad explica su día a día y repasa con paciencia y lucidez su historia, una historia que habla de trabajo, de medicina, de guerra, pero sobre todo de amor y servicio a los demás.

-¿Cómo ha sido la celebración de su 100 cumpleaños?

-Vinieron a Lugo mi hermana, los sobrinos, el cuñado... celebramos una eucaristía y me hicieron unos regalos muy especiales.

-Cumplir 100 años no le impide seguir activa...

-Todavía trabajo mucho, aunque de cocinar sí que me jubilé [se ríe]. Tengo algún achaque, pero cada día doy gracias a Dios por la llamada a la vida religiosa y por la salud que me ha dado.

-¿Cómo es su rutina diaria?

-Tengo 100 años, fui enfermera hasta los 72 y sigo levantándome a las 7 de la mañana, salvo los domingos, que lo hago a las 7.30. Lo primero que hacemos es rezar laudes en la capilla que tenemos en casa, las cuatro religiosas juntas. Después, cada una se va a sus ocupaciones. En mi caso, desde 1975 trabajo en el ropero de Cáritas dos días por semana, pero lo voy a dejar; también visito a los enfermos o a gente que está sola, les llevo la co- munión y ayudo en la parroquia de A Milagrosa. En cuanto a las tareas de la casa, las re- partimos entre las cuatro.

-¿Hay mucha gente sola?

-Mucha, sobre todo personas mayores, en eso no hemos mejorado. Y la gente necesita a alguien que los escuche; se ven en soledad y cuando va alguien a verlos les vuelve la ale- gría, sienten que se ocupan de ellos.

-¿Cómo ve las nuevas vocaciones?

-Hay pocas vocaciones hoy en día, el mundo está demasiado secularizado y la gente pres- cinde de los valores religiosos y del vivir cristiano. En mi opinión, la juventud está muy ma- terializada y solo piensa en divertirse, lo religioso le resbala.

-En su caso, ¿cuándo sintió la vocación?

-Desde muy joven me sentí atraída por la vida religiosa y con 17 o 18 años sentí la voca- ción. Un sacerdote que estaba en el pueblo me ayudó mucho. Yo tenía la decisión tomada desde el principio, no tenía ninguna duda.

-¿Cuál fue su primer destino?



-Primero estuve en Madrid. El inicio de la Guerra Civil, en 1936, nos pilló allí, en Hortaleza. Fueron tiempos muy difíciles. Desde allí nos llevaron a Bilbao a 14 postulantes y dos maestras. Estuvimos en un pueblo de Bilbao, Derio, y en el mismo 36, en diciembre, sali- mos para San Sebastián. Embarcamos en Las Arenas, en un barco inglés, el 18 de di- ciembre de 1936 y allí estuvimos unos meses. Después llegué a Navarra, donde empecé el postulantado, y en 1938 hice mis primeros votos. Y luego, a las obras a trabajar.

-¿Qué trabajo hacían entonces?

-En aquella época íbamos cuatro hermanas a una clínica a cuidar a los enfermos. Estuve casi dos años en Navarra, después de nuevo a Bilbao y, finalmente, a Madrid, donde me quedé hasta 1966. Siempre estuve en clínicas; de hecho, estudié Enfermería. Trabajé mu- cho en quirófanos, en cirugía, con varios especialistas.

-¿Cómo encontró Madrid al volver?

-Ya había acabado la Guerra Civil y había mucha escasez de comida, todo estaba racio- nado, la gente pasaba mucha hambre. Pero la ilusión de seguir a Jesús siempre me ha sostenido.

-¿Cuándo llegó a Lugo?

-En 1966: éramos siete religiosas de la congregación. Desde mi llegada y hasta 1990 estu- ve trabajando en el Sanatorio García Portela. Estoy en A Milagrosa desde 1990.

-¿Cómo era el trabajo en los quirófanos?

-Me tocó vivir avances y cambios muy grandes en medicina, ahora ya estoy desactualizada [ríe]. Recuerdo que en 1942 comenzaron en Madrid con la cirugía de corazón, empezaron a especializarse más en estas dolencias, porque entonces moría mucha gente por proble- mas de corazón. Muchos médicos se fueron a Holanda a especializarse. Los momentos más duros para mí han sido cuando algún enfermo moría, eso es muy doloroso; de hecho, donde he rezado con más intensidad ha sido en los quirófanos, para que el Señor les guiara las manos.

9 de julio de 2018

CIEN AÑOS DE VIDA Y 80 DE PROFESION RELIGIOSA

Por
En la comunidad de Lugo hemos celebrado con gran gozo los 100 años de vida y 80 de profesión religiosa de nuestra hermana Trini.

Lo hemos hecho en la parroquia donde tantos años ha vivido y celebrado la Eucaristía y se ha entregado sin reserva, en el barrio donde la gente la aprecia y la quiere, y bien se lo han demostrado.
Vino su familia, su hermana de 96 años y sobrinos, uno salesiano, quien presidio la Eucaristía solemne y participativa; nos acompañaron las hermanas de Abadin, amigos y feligreses.
En la homilía de la eucaristía, el celebrante nos dijo entre otras cosas: 
“Hoy, al cumplirse los cien años del nacimiento de mi tía Edelmira, nos hemos reunido en esta parroquia de la Milagrosa para agradecer a Dios su larga y fecunda vida.
Hoy nosotros, que nos encontramos en esta Santa Misa, frente al Señor, hemos venido a rezar para pedir por mi tía y recordar tantas cosas buenas que nos enseña con el ejemplo de su vida y que nos ayudan a ser mejores. Le pedimos al Señor que tenga en cuenta y considere todo el bien que sigue haciendo a su alrededor.

Quienes nos encontramos aquí hoy sabemos muy bien que en una familia unida, donde cada día crece más el amor, recordar es agradecer, y el agradecimiento enriquece.


La acción de gracias por los seres queridos hace felices a las personas y aumenta en cada uno el deseo de conocer mejor la historia familiar, que es la historia de los orígenes.
A muchísima gente, y por supuesto a todos nosotros, la experiencia de la vida nos dice que para avanzar hacia el futuro es necesario conocer el pasado, de allí la importancia de la historia familiar. Además comprobamos que cuando se trata específicamente de la familia, la historia no es solo un relato de hechos que han ocurrido, es sobre todo descubrir el amor de las personas que nos quieren. Un amor dirigido a los suyos: los padres, los hermanos, los sobrinos, y que luego se hace extensivo a muchas personas más.
Yo creo que la historia no se puede escribir con odios y resentimientos. Es por eso que los seres humanos necesitamos perdonarnos y comprendernos siempre para poder transmitir tantas cosas buenas, que son reales y son las que deben aparecer y no las malas.
Gracias a Dios nosotros podemos decir que nuestra experiencia familiar está llena de siembra amorosa en los ámbitos familiares, por eso estamos aquí, para corresponder con nuestro agradecimiento y nuestra oración. Quisiéramos ser tan buenos como nuestros pa- dres y tantos familiares nuestros lo fueron, gente buena que hizo el bien por donde pa- só. Y sin duda una de esas personas buenas es mi tía.
Hoy estamos celebrando la vida de mi tía Trini, al cumplir los 100 años de existencia. Una vida en la que seguro no han faltado circunstancias duras y difíciles; una vida que se sitúa incluso en el escenario de una guerra civil. Sé que a ella no le gustan los aplausos, los homenajes ni el protagonismo, sino la discreción que nace de la humanidad. Pero hoy es protagonista en contra de su voluntad. Y creo que es homenajeada porque lo merece.
Que la Virgen María, Auxiliadora de los Cristianos, la cuide, la proteja y le alcance las gra- cias necesarias para que pueda vivir siempre feliz todo el tiempo que Dios le dé.

En la plegaría Eucarística, su sobrino la invita subir al altar al lado de Él, no quería pero baja a por ella y permanece hasta el final.
Esta fiesta, no termina aquí; al día siguiente domingo, en todas las Misas, se anuncia que el próximo sábado presidirá el Señor Obispo la Eucaristía donde algunos jóvenes recibirán el Sacramento de la confirmación y se le hará un homenaje a Trini por sus 100 años y 80 de Profesión Religiosa.

Y llegó este día tan anunciado; El Señor Obispo preside la Eucaristía donde 17 jóvenes reciben el Sacramento de la Confirmación. En el ofertorio presentan a Trini, religiosa de la Sagrada Familia, que hace 80 años se consagró al Señor solemnemente y hoy la renueva ante el Señor Obispo y la asamblea parroquial.

Al final de la Eucaristía, el párroco valora su entrega primero con los enfermos y más tarde en la parroquia. Por eso siente la obligación de homenajearla en nombre de la parroquia; el obispo le entrega un cuadro de la Sagrada Familia precioso y un ramo de rosas.


Seguido pasamos al local donde compartimos unos pinchos y nos saludamos. Trini muy agradecida y emocionada por tantos detalles como ha recibido. Nosotras también lo celebramos muy agradecidas
La comunidad de Lugo
 

25 años como asociada

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Último compromiso Marzo 2018

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Imagen en la Isla

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MONASTERIO de OTEIZA

MONASTERIO de OTEIZA
Horarios de Eucaristías: días laborables a las 7,50 h. y Domingos y festivos a las 12 h.

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