30 de junio de 2010

Gracias a todos

A todas/os que de una forma o de otra os habéis hecho presentes por la muerte de nuestro querido padre, aitá, en nombre de mis hermanas/os, queremos agradecer todas las expresiones de cercanía, de aliento, de cariño, que aún seguimos recibiendo. Una hermosa forma más de nuestro SER Y HACER FAMILIA.
Sí, Cristo ha resucitado y en Él todos. Creo en la resurrección de los muertos y en la vida eterna. AMÉN
Gracias, eskerrik asko,
Nekane (Oteiza)

28 de junio de 2010

José María Díez Alegría

25.06.10
Hoy mismo, de madrugada, ha fallecido José María Díez Alegría. Estaba muy cerca de los 99 años. Para quienes no han podido conocer a este hombre más de cerca, diré que ha sido una de las personalidades más fuertes y más influyentes de la Iglesia española, siempre en la línea progresista y de apertura posconciliar. Hombre, por tanto, que, en las últimas décadas, ha tenido que sufrir mucho, por más que su fuerte espiritualidad y su enorme calidad humana le hicieran estar por encima de las situaciones adversas que ha tenido que vivir.
José María Díez-Alegría nació en Gijón en 1911. Su padre fue director del Banco de España en Asturias. Dos de sus hermanos, Luis y Manuel, fueron militares de alto rango. Ambos llegaron a ser generales del ejército. Por origen familiar no fue un hombre sospechoso de "izquierdismo". En 1930 ingresó en la Orden de los jesuitas. De 1939 a 1943 hizo en Granada dos licenciaturas: la de Teología en la Facultad de los jesuitas; y la de Derecho en la Universidad de Granada. Después de obtener el doctorado en Ciencias Sociales y Ética (Alemania y Roma), fue rector de la Facultad de Filosofía de los jesuitas en Madrid y Alaclá de Henares. Y pronto fue destinado a Roma, para desempeñar la cátedra de Ética y Doctrina Social de la Iglesia en la Universidad Gregoriana. Hasta que en 1972 planteó, ante sus superiores religiosos, una "objeción de conciencia" y se negó a someter a la censura eclesiástica su libro Yo creo en la esperanza. Eso le costó, por presiones del Vaticano, ser expulsado de los jesuitas. Pero los mismos jesuitas que le expulsaron de la Orden, en cuanto llegó a España le acogieron en la comunidad de El Pozo del Tío Raimundo, donde José María de Llanos, otro jesuita eminente de aquellos años, le acogió en su comunidad. Desde entonces, ha vivido en España, vinculado a la "Asociación de Teólgos/as Juan XXIII", de la que fue presidente durante varios años. La figura de Díez Alegría ha sido popularizada por la excelente biografía que de él escribió el jesuita Pedro M. Lamet: Un jesuita sin papeles.
No voy a exponer aquí su pensamiento y su amplia producción científica y sus obras de divulgación. Como testimonio personal, puedo decir que tuve la suerte de conocer a este hombre, en Granada, en los primeros años 40 del siglo pasado, cuando yo estudiaba el bachillerato de aquellos tiempos y Díez Alagería se sometió voluntariamente a un examen de toda la Teología, en un acto público, que duró más de dos horas, al que yo asistí y en el que no me enteré ni palabra de lo que allí se dijo, porque todo el acto fue en latín.
Luego lo volví a encontrar en la Universidad Gregoriana de Roma, cuando él ya era profesor y yo hacía allí el doctorado en Teología. Más tarde, en uno de mis viajes a Roma, fui un día a visitarlo a su despacho de la Universidad. Y allí me contó que acababa de mandar un telegrama a uno de sus hermanos militares, que era entonces Director general de la guardia civil. Eran los tiempos de la dictadura franquista. Y el día anterior se supo que la guardia civil había castigado con enorme dureza a un joven por causa de sus ideas políticas, contrarias a la dictadura. El telegrama echaba chispas. Sólo y exclusivamente en defensa de la libertad, la dignidad y los derechos de las personas. Esta fue siempre la pasión de Díez Alegría. De ahí sus posturas críticas contra todo lo que sea represión de la libertad y opresión de los seres humanos. Un hombre en el que jmás vi indicios de resentimiento, de amargura, de menosprecio hacia nadie. No toleraba ciertas ideas y ciertas conductas. Toleraba, respetaba y trataba con suma delicadeza a todo el mundo, por más que no tuviera pelos en la lengua para decir lo que tenía que decir. Es la herencia que nos ha dejado este hombre enteramente singular. Yo le pido al Padre del Cielo que no se extinga esta especie de hombres. Son muy valiosos. Y cada día más necesarios.Teología sin censura
José María Castillo
http://blogs.periodistadigital.com/teologia-sin-censura.php

27 de junio de 2010

Sin instalarse ni mirar atrás

27 de junio de 2010
Lucas, 9, 51-62

Seguir a Jesús es el corazón de la vida cristiana. Lo esencial. Nada hay más importante o decisivo. Precisamente por eso, Lucas describe tres pequeñas escenas para que las comunidades que lean su evangelio, tomen conciencia de que, a los ojos de Jesús, nada puede haber más urgente e inaplazable.
Jesús emplea imágenes duras y escandalosas. Se ve que quiere sacudir las conciencias. No busca más seguidores, sino seguidores más comprometidos, que le sigan sin reservas, renunciando a falsas seguridades y asumiendo las rupturas necesarias. Sus palabras plantean en el fondo una sola cuestión: ¿qué relación queremos establecer con él quienes nos decimos seguidores suyos?
Primera escena. Uno de los que le acompañan se siente tan atraído por Jesús que, antes de que lo llame, él mismo toma la iniciativa: «Te seguiré adonde vayas». Jesús le hace tomar conciencia de lo que está diciendo: «Las zorras tienen madrigueras, y los pájaros nido», pero él «no tiene dónde reclinar su cabeza».
Seguir a Jesús es toda una aventura. Él no ofrece a los suyos seguridad o bienestar. No ayuda a ganar dinero o adquirir poder. Seguir a Jesús es "vivir de camino", sin instalarnos en el bienestar y sin buscar un falso refugio en la religión. Una Iglesia menos poderosa y más vulnerable no es una desgracia. Es lo mejor que nos puede suceder para purificar nuestra fe y confiar más en Jesús.
Segunda escena. Otro está dispuesto a seguirle, pero le pide cumplir primero con la obligación sagrada de «enterrar a su padre». A ningún judío puede extrañar, pues se trata de una de las obligaciones religiosas más importantes. La respuesta de Jesús es desconcertante: «Deja que los muertos entierren a sus muertos: tú vete a anunciar el reino de Dios».
Abrir caminos al reino de Dios trabajando por una vida más humana es siempre la tarea más urgente. Nada ha de retrasar nuestra decisión. Nadie nos ha de retener o frenar. Los "muertos", que no viven al servicio del reino de la vida, ya se dedicarán a otras obligaciones religiosas menos apremiantes que el reino de Dios y su justicia.
Tercera escena. A un tercero que quiere despedir a su familia antes de seguirlo, Jesús le dice: «El que echa mano al arado y sigue mirando atrás no vale para el reino de Dios». No es posible seguir a Jesús mirando hacia atrás. No es posible abrir caminos al reino de Dios quedándonos en el pasado. Trabajar en el proyecto del Padre pide dedicación total, confianza en el futuro de Dios y audacia para caminar tras los pasos de Jesús.
José Antonio Pagola

25 de junio de 2010

Tiempo Ordinario 13 C

Dios Amigo Compañero
Tú, mi Dios, Señor y Amigo,
Compañero de destino,
es bueno sentirte cerca,
cuando la noche se acerca
y se oscurece el camino.
Tú la fuerza de mi paso,
quien modela barro y vaso
Tú huella de mi sendero
Dios amigo... Compañero.
(...)
Mi lucha y mi derrota,
mi llanura y soledad,
mi canto, mi paz y mi pan,
mi Mensaje y Mensajero,
a quien quiero, por quien quiero,
Dios amigo, compañero,
Compañero, compañero...

María Isabel Pereda.
Palabras a Dios y al Pueblo.

Tiempo Ordinario -C- 13 Domingo Un Camino de Libertad 27-6-10

21 de junio de 2010

Reunión Continental para los Consejos Provinciales y de Delegación de Asia

“TEWATTE” SRI LANKA
16-26 de Mayo

Los cinco equipos de líderes Sagrada Familia y el Consejo general se reunieron en Tewate, a las
afueras de Colombo, en la tarde del 15 de mayo de 2010. Como es costumbre en estas ocasiones,
hubo alegres reencuentros y se trabaron nuevas relaciones entre hermanas que no se conocían.
Os presentamos este documento con el resumen de la reunión.

REUNIÓN COMITE

20 de junio de 2010

Fallecimiento del padre de Nekane

Os comunicamos que hoy a las 0:40 murió el padre de Nekane Sagastibeltza (hermana contemplativa de Oteiza),después de una larga enfermedad. Desde aquí nuestra unión y oración.

¿Creemos en Jesús?

20 de junio de 2010
Lucas, 9, 18-24

Las primeras generaciones cristianas conservaron el recuerdo de este episodio evangélico como un relato de importancia vital para los seguidores de Jesús. Su intuición era certera. Sabían que la Iglesia de Jesús debería escuchar una y otra vez la pregunta que un día hizo Jesús a sus discípulos en las cercanías de Cesarea de Filipo: «Vosotros, quién decís que soy yo?»
Si en las comunidades cristianas dejamos apagar nuestra fe en Jesús, perderemos nuestra identidad. No acertaremos a vivir con audacia creadora la misión que Jesús nos confió; no nos atreveremos a enfrentarnos al momento actual, abiertos a la novedad de su Espíritu; nos asfixiaremos en nuestra mediocridad.
No son tiempos fáciles los nuestros. Si no volvemos a Jesús con más verdad y fidelidad, la desorientación nos irá paralizando; nuestras grandes palabras seguirán perdiendo credibilidad. Jesús es la clave, el fundamento y la fuente de todo lo que somos, decimos y hacemos. ¿Quién es hoy Jesús para los cristianos?
Nosotros confesamos, como Pedro, que Jesús es el "Mesías de Dios", el Enviado del Padre. Es cierto: Dios ha amado tanto al mundo que nos ha regalado a Jesús. ¿Sabemos los cristianos acoger, cuidar, disfrutar y celebrar este gran regalo de Dios? ¿Es Jesús el centro de nuestras celebraciones, encuentros y reuniones?
Lo confesamos también "Hijo de Dios". Él nos puede enseñar a conocer mejor a Dios, a confiar más en su bondad de Padre, a escuchar con más fe su llamada a construir un mundo más fraterno y justo para todos. ¿Estamos descubriendo en nuestras comunidades el verdadero rostro de Dios encarnado en Jesús? ¿Sabemos anunciarlo y comunicarlo como una gran noticia para todos?
Llamamos a Jesús "Salvador" porque tiene fuerza para humanizar nuestras vidas, liberar nuestras personas y encaminar la historia humana hacia su verdadera y definitiva salvación. ¿Es ésta la esperanza que se respira entre nosotros? ¿Es ésta la paz que se contagia desde nuestras comunidades?
Confesamos a Jesús como nuestro único "Señor". No queremos tener otros señores ni someternos a ídolos falsos. Pero, ¿ocupa Jesús realmente el centro de nuestras vidas? ¿le damos primacía absoluta en nuestras comunidades? ¿lo ponemos por encima de todo y de todos? ¿Somos de Jesús? ¿Es él quien nos anima y hace vivir?
La gran tarea de los cristianos es hoy aunar fuerzas y abrir caminos para reafirmar mucho más la centralidad de Jesús en su Iglesia. Todo lo demás viene después.

José Antonio Pagola

19 de junio de 2010

Tiempo Ordinario 12 C

GASTAR LA VIDA

Tú, Señor, dijiste:
"Quien quiera guardar su vida, la perderá;
yquien la gaste y dé por mí, la recobrará".

Gastar la vida es trabajar por los demás,
aunque no nos paguen;
hacer un favor a quien nada puede darnos a cambio;
gastar la vida es arriesgarse incluso al inevitable fracaso,
sin falsas prudencias;
es quemar las naves en bien del prójimo.

Gastar la vida no es algo que se haga
con gestos extravagantes y falsa teatralidad.
La vida se entrega sencillamente, sin publicidad,
como el agua de la fuente,
como la madre que da el pecho a su hijito,
como el sudor humilde del sembrador.

Enséñanos, Señor, a lanzarnos a lo imposible,
porque detrás de lo imposible están tu gracia y tu presencia,
y no podemos caer en el vacío. Amén.
Espinal Luis.

Tiempo Or12

18 de junio de 2010

Encuentro de laicos de Andalucía

El día 13 de junio de 2010 tuvo lugar en Jaén un Encuentro de los laicos de la zona de Andalucía. Ha contado con la asistencia de los grupos de Málaga 1 y 2, de Coín, de Monda, de Jaén 1 y 2 , de Alcalá la Real, y con la presencia de nuestro presidente, Pepe Pastor, así como con la participación de Hermanas Apostólicas de Jaén, Alcalá la Real y la Carolina.
Durante este día hemos conocido a personas y a grupos nuevos, hemos estrechado los lazos que nos unen, hemos orado, juntos, el montaje: “La nueva visión del mundo”. Hemos compartido nuestras reflexiones del documento “Vivir nuestra consagración bautismal en y para el mundo de hoy”; hemos rezado y comido juntos, hemos hablado, compartido experiencias, vivencias… Hemos celebrado la Eucaristía juntos. En fin, ha sido una jornada de convivencia enriquecedora, que sigue en la línea de ir afianzando los lazos que nos hacen caminar juntos, que nos impulsan en la misma dirección, como Familia.
Agradecemos al grupo de Coín, que lanzó la idea y a los animadores y a las Hermanas Apostólicas de todos los grupos que, trabajando codo con codo, la han puesto en práctica.
Os dejamos las fotos del Encuentro.
o

17 de junio de 2010

Hasta la cumbre, testamento espiritual de Pablo Domínguez

Con el título “Hasta la cumbre” acaba de publicarse, en la editorial San Pablo, la transcripción de los Ejercicios Espirituales que el sacerdote Pablo Domínguez Prieto dirigió en los cuatro días anteriores a su muerte, acontecida el 15 de febrero de 2009, cuando descendía del Moncayo.
Pablo Domínguez dirigió unos Ejercicios Espirituales a las monjas cistercienses de Tulebras (Navarra). Esta obra recoge los Ejercicios íntegros que, de viva voz, pudieron escuchar las hermanas. Dirigidos expresamente a la vida en comunidad, en este testamento espiritual también se abordan las dificultades concretas con las que muchos cristianos nos tropezamos a la hora de vivir nuestra fe.
La Hermana Pilar Germán, una de las hermanas que recibió los Ejercicios, escribe a modo de prólogo de la obra lo que significó para su comunidad aquel último encuentro con Pablo: “No le interesaba deslumbrar, sino anunciar a Cristo. Nos dijo cosas tan profundas, tan apasionadamente y con tanta alegría, que muchas hermanas han reconocido que renovó en ellas el entusiasmo interior”, recuerda la Hna. Pilar.
“Era un hombre completo, entero, respetuoso y libre”, señala. “Profundo, transparentaba la alegría de Dios y esa bella alegría se escapaba chispeante por sus ojos”. “Toda su persona dejaba traslucir que vivía lo que predicaba”.
Con la frescura, humor, claridad y hondura que caracterizaban a Pablo Domínguez, expone en estas conferencias los elementos más esenciales de la vida cristiana, vivida con apasionamiento y alegría. Comienza por mostrar lo asombroso que es descubrir a Dios en la vida, la necesidad de agradecer sus dones, el sentido de la redención, la alegría de saberse amado por Dios, la maravilla de la Eucaristía, la vida de la Iglesia.
Así, llegó “Hasta la cumbre”, con una foto en la portada de lo que él tanto amaba, la montaña, don para contemplar la belleza de lo creado, Pablo desde el cielo nos regala su sabiduría de hombre enamorado, para que nosotros, al leerlo, nos dejemos amar por Dios.

Pablo Domínguez (1966-2009), se formó en la Facultad de Teología San Dámaso. Ordenado sacerdote en 1991, amplió sus estudios en el seminario de Filosofía de la Universidad de Münster, en la Pontificia de Comillas y en la Universidad Complutense de Madrid, donde se doctoró en Filosofía. Era catedrático de Filosofía Sistemática de la Facultad de San Dámaso desde 1998 y decano de la misma desde 2003.

La última cima

El sacerdote y alpinista Pablo Domínguez Prieto es el protagonista de la película ‘La última cima’. Vinculado con Ponteareas por su parentesco directo con la conocida familia CastroDomínguez, la proyección de la película constituye todo un acontecimiento para sus muchos amigos y familiares en la Villa del Tea, que asistieron a la proyección.
El documental, dirigido por Juan Manuel Cotelo, viene precedido por el gran éxito del estreno absoluto, hace unas semanas en Madrid, motivado en parte, por las fatales circunstancias de su prematuro fallecimiento a los 42 años de edad. El joven sacerdote, decano de la Facultad de Teología San Dámaso, en febrero, perdió la vida al despeñarse por una helada pendiente de 1.900 metros en la zona conocida como Circo de San Gaudino, en el Moncayo, donde junto a la profesora Sara Rosalía de Jesús Gómez, de 37, practicaba su deporte favorito, la escalada.
Su cadáver fue rescatado y el suceso conmocionó a todo Ponteareas, empezando por sus familiares más directos, entre ellos, la directora general de Comercio, María Nava Castro Domínguez, prima del fallecido. Nacido en Madrid el 3 de julio de 1966, fue ordenado sacerdote el 20 de abril de 1991. Licenciado en Teología por la Universidad de Pontificia de Comillas, buen conferenciante y colaborador del programa La Linterna de la Cadena Cope, dejó, entre su legado, siete libros de su autoría, además de artículos y un montón de amigos. ‘La última Cima’ es la historia de su vida de ‘creyente y deportista montañero’, que coronó todas las cumbres españolas de más de 2.000 metros de altitud, ‘hasta la última cima’ que le quedaba por conquistar, el Moncayo, desde donde comunicó a sus padres telefonicamente, minutos antes de morir, ‘he llegado a la cima’. La segunda parte del documental acerca al espectador a su perfil de joven alegre, divertido y deportista, muy cercano y abierto a los problemas sociales, tanto colectivos como individuales. Su padre, José Manuel Domínguez, ‘Lete’, ponteareano muy querido, residente en Madrid, fue pregonero del Corpus Christi del año 2000 y en breves días recibirá el premio de este año otorgado por los Caballeros de la Orden de San Miguel.



16 de junio de 2010

Encontrarse con Cristo sufriente en los marginados

FERNANDO LÓPEZ DE REGO,
Aicante.
ECLESALIA, 25/05/10

El pasado 2 de febrero, ACOMAR (acrónimo de “Asociación Comunidad de Marginados”) ha cumplido 20 años de trabajo ininterrumpido al servicio de los más pobres entre los pobres de la ciudad de Alicante. Y aquí lo de “ininterrumpido” es algo estrictamente literal: ni un solo día en estos 20 años ha dejado ACOMAR, conocida en la ciudad como “Los sin techo”, de abrir las puertas de su modesto pero vibrante local.
ACOMAR nació de un grupo de formación cristiana de la parroquia Inmaculada del barrio del Pla que un día, tomando la Palabra al pie de la letra, salió a la calle a encontrarse con Cristo sufriente en la forma de los marginados errantes por las calles de Alicante. Hoy, ya como asociación legalmente constituida, los 57 voluntarios de ACOMAR, entre los que se cuenta algún antiguo acogido ya reinsertado, reciben todos los días a cuantos se dirigen a ellos para acogida, seguimiento y cena; y, un día a la semana, para ropero. ACOMAR tiene también dos pisos compartidos para residencia de sus acogidos. El presupuesto va a cargo casi íntegramente de la Providencia, por la vía de donativos de alicantinos anónimos.

Un día promedio: acuden a ACOMAR unas 60 a 70 personas, cuyo sentimiento íntimo más arraigado es el de “no valgo nada; soy un fracasado”. A todos se les acoge; no para darles por darles, sino para, desde el Evangelio, acompañarles día a día, con toda la paciencia necesaria, hacia el objetivo de la recuperación de la dignidad, la autoestima y la esperanza. Y para que salgan de las situaciones en que se encuentran. Como señala el cofundador de ACOMAR, Salvador Silva, tras las carencias materiales del pobre/Cristo que llega a ellos, hay una carencia aun mayor, subyaciendo: la de afecto, de calor humano, de interés real (que se demuestra con las obras) en su biografía, sobre todo la presente y la futura. Y, cuando a ese afecto y a ese interés, alimentados por una vida de oración, se les da tiempo, y se acompaña al pobre sin ningún tipo de prisas, la regeneración en la que el propio pobre en su postración había dejado de creer, frecuentemente se produce. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

ACOMAR recibe en la calle M. Luis Torregrosa 2, bajo C de Alicante
Para más información: info@acomar.es

15 de junio de 2010

Desde Angola, África

CARTA DEL PADRE SALESIANO MARTIN LASARTE AL NEW YORK TIMES
Abril, 2010

Querido hermano y hermana periodista:
Soy un simple sacerdote católico. Me siento feliz y orgulloso de mi vocación. Hace veinte años que vivo en Angola como misionero.
Me da un gran dolor por el profundo mal que personas que deberían de ser señales del amor de Dios, sean un puñal en la vida de inocentes. No hay palabra que justifique tales actos. No hay duda que la Iglesia no puede estar, sino del lado de los débiles, de los más indefensos. Por lo tanto todas las medidas que sean tomadas para la protección, prevención de la dignidad de los niños será siempre una prioridad absoluta.
Veo en muchos medios de información, sobre todo en vuestro periódico, la ampliación del tema en forma morbosa, investigando en detalles la vida de algún sacerdote pedófilo. Así aparece uno de una ciudad de USA, de la década del 70, otro en Australia de los años 80 y así de frente, otros casos recientes… ¡Ciertamente todo condenable! Se ven algunas presentaciones periodísticas ponderadas y equilibradas, otras amplificadas, llenas de preconceptos y hasta odio.
¡Es curiosa la poca noticia y desinterés por miles y miles de sacerdotes que se consumen por millones de niños, por los adolescentes y los más desfavorecidos en los cuatro ángulos del mundo! Pienso que a vuestro medio de información no le interesa que yo haya tenido que transportar, por caminos minados en el año 2002, a muchos niños desnutridos desde Cangumbe a Lwena (Angola), pues ni el gobierno se disponía y las ONG’s no estaban autorizadas; que haya tenido que enterrar decenas de pequeños fallecidos entre los desplazados de guerra y los que han retornado; que le hayamos salvado la vida a miles de personas en Moxico mediante el único puesto médico en 90.000 km2, así como con la distribución de alimentos y semillas; que hayamos dado la oportunidad de educación en estos 10 años y escuelas a más de 110.000 niños... No es de interés que con otros sacerdotes hayamos tenido que socorrer la crisis humanitaria de cerca de 15.000 personas en los acuartelamientos de la guerrilla, después de su rendición, porque no llegaban los alimentos del Gobierno y la ONU.
No es noticia que un sacerdote de 75 años, el P. Roberto, por las noches recorra las ciudad de Luanda curando a los chicos de la calle, llevándolos a una casa de acogida, para que se desintoxiquen de la gasolina; que alfabeticen cientos de presos; que otros sacerdotes, como P. Stefano, tengan casas de pasaje para los chicos que son golpeados, maltratados y hasta violentados y buscan un refugio.
Tampoco que Fray Maiato con sus 80 años, pase casa por casa confortando los enfermos y desesperados. No es noticia que más de 60.000 de los 400.000 sacerdotes y religiosos hayan dejado su tierra y su familia para servir a sus hermanos en una leprosería, en hospitales, campos de refugiados, orfanatos para niños acusados de hechiceros o huérfanos de padres que fallecieron con Sida, en escuelas para los más pobres, en centros de formación profesional, en centros de atención a serum positivos… o sobretodo, en parroquias y misiones dando motivaciones a la gente para vivir y amar.
No es noticia que mi amigo, el P. Marcos Aurelio, por salvar a unos jóvenes durante la guerra en Angola, los haya transportado de Kalulo a Dondo y volviendo a su misión haya sido ametrallado en el camino; que el hermano Francisco, con cinco señoras catequistas, por ir a ayudar a las áreas rurales más recónditas hayan muerto en un accidente en la calle; que decenas de misioneros en Angola hayan muerto por falta de socorro sanitario, por una simple malaria; que otros hayan saltado por los aires, a causa de una mina, visitando a su gente. En el cementerio de Kalulo están las tumbas de los primeros sacerdotes que llegaron a la región…Ninguno pasa los 40 años.
No es noticia acompañar la vida de un Sacerdote “normal” en su día a día, en sus dificultades y alegrías consumiendo sin ruido su vida a favor de la comunidad que sirve.
La verdad es que no procuramos ser noticia, sino simplemente llevar la Buena Noticia, esa noticia que sin ruido comenzó en la noche de Pascua. Hace más ruido un árbol que cae que un bosque que crece.
No pretendo hacer una apología de la Iglesia y de los sacerdotes. El sacerdote no es ni un héroe ni un neurótico. Es un simple hombre, que con su humanidad busca seguir a Jesús y servir sus hermanos. Hay miserias, pobrezas y fragilidades como en cada ser humano; y también belleza y bondad como en cada criatura…
Insistir en forma obsesionada y persecutoria en un tema perdiendo la visión de conjunto crea verdaderamente caricaturas ofensivas del sacerdocio católico en la cual me siento ofendido.
Sólo le pido amigo periodista, busque la Verdad, el Bien y la Belleza. Eso lo hará noble en su profesión.

En Cristo,
P. Martín Lasarte sdb

14 de junio de 2010

Fallecimiento

Hoy, día 14 de junio, ha fallecido el hermano sacerdote diocesano de María Dolores Sanzberro.
Javier llevaba varios años con una dura enfermedad. Nos unimos a todos sus seres queridos en estos momentos con nuestra oración.

La Fuerza de la Comunidad

Recibimos muchos power point al día, pero éste es muy ilustrativo de la fuerza de un grupo "unido", "complementario" como deberían ser las relaciones dentro de "nuestra familia".
La Fuerza de La Comunidad

13 de junio de 2010

No apartar a nadie de Jesús

13 de junio de 2010
Lucas 7, 36-8,3

Según el relato de Lucas, un fariseo llamado Simón está muy interesado en invitar a Jesús a su mesa. Probablemente, quiere aprovechar la comida para debatir algunas cuestiones con aquel galileo que está adquiriendo fama de profeta entre la gente. Jesús acepta la invitación: a todos ha de llegar la Buena Noticia de Dios.
Durante el banquete sucede algo que Simón no ha previsto. Una prostituta de la localidad interrumpe la sobremesa, se echa a los pies de Jesús y rompe a llorar. No sabe cómo agradecerle el amor que muestra hacia quienes, como ella, viven marcadas por el desprecio general. Ante la sorpresa de todos, besa una y otra vez los pies de Jesús y los unge con un perfume precioso.
Simón contempla la escena horrorizado. ¡Una mujer pecadora tocando a Jesús en su propia casa! No lo puede soportar: aquel hombre es un inconsciente, no un profeta de Dios. A aquella mujer impura habría que apartar rápidamente de Jesús.
Sin embargo, Jesús se deja tocar y querer por la mujer. Ella le necesita más que nadie. Con ternura especial le ofrece el perdón de Dios, luego le invita a descubrir dentro de su corazón una fe humilde que la está salvando. Jesús sólo le desea que viva en paz: «Tus pecados te son perdonados... Tu fe te ha salvado. Vete en paz».
Todos los evangelios destacan la acogida y comprensión de Jesús a los sectores más excluidos por casi todos de la bendición de Dios: prostitutas, recaudadores, leprosos... Su mensaje es escandaloso: los despreciados por los hombres más religiosos tienen un lugar privilegiado en el corazón de Dios. La razón es sólo una: son los más necesitados de acogida, dignidad y amor.
Algún día tendremos que revisar, a la luz de este comportamiento de Jesús, cuál es nuestra actitud en las comunidades cristianas ante ciertos colectivos como las mujeres que viven de la prostitución o los homosexuales y lesbianas cuyos problemas, sufrimientos y luchas preferimos casi siempre ignorar y silenciar en el seno de la Iglesia como si para nosotros no existieran.
No son pocas las preguntas que nos podemos hacer: ¿dónde pueden encontrar entre nosotros una acogida parecida a la de Jesús? ¿a quién le pueden escuchar una palabra que les hable de Dios como hablaba él? ¿qué ayuda pueden encontrar entre nosotros para vivir su condición sexual desde una actitud responsable y creyente? ¿con quiénes pueden compartir su fe en Jesús con paz y dignidad? ¿quién es capaz de intuir el amor insondable de Dios a los olvidados por todas las religiones?
José Antonio Pagola

12 de junio de 2010

De justos impasibles y pecadores enamorados

DOMINGO UNDÉCIMO DEL TIEMPO ORDINARIO

TEXTOS
DEL LIBRO SEGUNDO DE SAMUEL (12, 7-10.13)
Dijo Natán a David
- Así dice el Señor Dios de Israel: Yo te ungí rey de Israel, te libré de Saúl, te di la hija de tu señor, puse en tus brazos sus mujeres, te di la casa de Israel y Judá, y por si fuera poco, te añadí otros favores. ¿Por qué has despreciado tú la Palabra del Se¬ñor haciendo lo que a Él le parece mal? Mataste a espada a Urías el hitita y te quedaste con su mujer. Pues bien, nunca se apartará la espada de tu casa, por haberme despreciado, quedándote con la mujer de Urías.
David respondió a Natán:
- He pecado contra el Señor.
Y Natán le dijo:
- Pues el Señor perdona tu pecado: no morirás.

DE LA CARTA DE PABLO A LOS CALATAS (2,16.19-21)Sabemos que el hombre no se justifica por cumplir la Ley sino por creer en Cristo Jesús. Por eso hemos creído en Cristo Jesús, para ser justificados por la fe de Cristo y no por cumplir la ley. Porque el hombre no se justifica por cumplir la ley.
Para la Ley estoy muerto, porque la Ley me ha dado muerte, pero así vivo para Dios. Estoy crucificado con Cristo; vivo yo, pero no soy yo, es Cristo quien vive en mí. Y mientras vivo en esta carne, vivo en la fe en el Hijo de Dios, que me amó hasta entregarse por mí. Yo no anulo la gracia de Dios. Pero si la justificación fuera efecto de la ley, la muerte de Cristo sería inútil.

DEL EVANGELIO DE LUCAS (7, 36 - 8, 3)Un fariseo le rogó que comiera con él, y, entrando en la casa del fariseo, se puso a la mesa. Había en la ciudad una mujer pecadora pública, quien al saber que estaba comiendo en casa del fariseo, llevó un frasco de alabastro de perfume, y poniéndose detrás, a los pies de él, comenzó a llorar, y con sus lágrimas le mojaba los pies y con los cabellos de su cabeza se los secaba; besaba sus pies y los ungía con el perfume. Al verlo el fariseo que le había invitado, se decía para sí: « Si éste fuera profeta, sabría quién y qué clase de mujer es la que le está tocando, pues es una pecadora. » Jesús le respondió: « Simón, tengo algo que decirte. » El dijo: « Di, maestro. » Un acreedor tenía dos deudores: uno debía quinientos denarios y el otro cincuenta. Como no tenían para pagarle, perdonó a los dos. ¿Quién de ellos le amará más? »Respondió Simón: « Supongo que aquel a quien perdonó más. » El le dijo: « Has juzgado bien », y volviéndose hacia la mujer, dijo a Simón: « ¿Ves a esta mujer? Entré en tu casa y no me diste agua para los pies. Ella, en cambio, ha mojado mis pies con lágrimas, y los ha secado con sus cabellos. No me diste el beso. Ella, desde que entró, no ha dejado de besarme los pies. No ungiste mi cabeza con aceite. Ella ha ungido mis pies con perfume. Por eso te digo que quedan perdonados sus muchos pecados, porque ha mostrado mucho amor. A quien poco se le perdona, poco amor muestra. » Y le dijo a ella: « Tus pecados quedan perdonados. » Los comensales empezaron a decirse para sí: « ¿Quién es éste que hasta perdona los pecados? » Pero él dijo a la mujer: « Tu fe te ha salvado. Vete en paz. »

TEMAS Y CONTEXTOS
EL LIBRO SEGUNDO DE SAMUEL (12, 7-10.13)
El rey David se había enamorado de Betsabé, casada con Urías, un general de sus ejércitos. Para conseguirla, David hizo que el marido muriera en la guerra, y se quedó con su mujer. El profeta Natán le re¬prochó esta actitud, con la famosa parábola del pobre que tenía una sola oveja y un rico se la quitó para comer con sus amigos (quizá el único relato del Antiguo Testamento que puede ser llamado «parábola» en el mismo sentido que las de Jesús).
El relato se sitúa en este domingo recordando una de las facetas importantes del gran rey David: su condición de pecador, que no se disimula en la Escritura. Un rey gravemente pecador, que tiene que retornar constantemente al perdón de Dios y que, sin embargo, es el instrumento de Dios para el bien de su pueblo.

LA CARTA A LOS GÁLATAS (2,16.19-21)
No es fácil entrar en los juegos de palabras en que se mete Pablo. De todas maneras, y yéndola fondo de la cuestión, Pablo no está planteado el problema de siu justifican la Fe o las Obras (tal como lo entendieron en el siglo XVI y montaron todo el lío de la justificación), sino que la fe en Jesús es una liberación frente a la Ley Antigua, la Ley de Moisés.
Es uno de los momentos más intensos de la carta a los Gálatas. Pablo siente profundamente que él mismo es obra de Dios, que no es el cumplimiento de la Ley Antigua el que le hace apóstol, sino la elección de Dios. Siente que el mundo le desprecia como se desprecia a los criminales ejecutados, y eso mismo siente él por los criterios y los valores del mundo. Pablo siente que es el mismo Cristo el que tra¬baja por su medio y que su acción en las comunidades es la acción salvadora del mismo Jesús.

EL EVANGELIO DE LUCAS
El relato se inscribe en la larga serie de «comidas de Jesús» que se reseñan en los evangelios, especialmente en Lucas. Parece que Jesús tiene fama, es consi¬derado «profeta», y un fariseo importante quiere honrarle - y hon¬rarse - invitándole a comer. Durante la comida se produce el moles¬to incidente: se ha colado en la casa una mujer de mala fama. El fariseo se siente violento, sin duda se aparta inconscientemente pa¬ra no contaminarse con la pecadora, y juzga que Jesús, como profe¬ta, debería hacer lo mismo.
La reacción de Jesús, defendiendo a la mujer y prefiriéndola, tu¬vo que causar enorme escándalo. Pero está en perfecta consonancia con sus actuaciones anteriores: tocar leprosos, tocar al muerto, tratar con pecadores... como el médico, que se acerca y toca para curar.
Una antigua tradición identifica a esta mujer con María Magda¬lena, sin mayor motivo ni fundamento en los evangelios.

REFLEXIÓNLucas reseña dos comidas de Jesús en casa de fariseos: ésta y la de 11, 37. Y las dos acaban mal. Ésta por un contraste de personas: justos / pecadores. La siguiente, por una cuestión de purificaciones legales. En los dos casos, se subraya una profunda diferencia entre Jesús y los fariseos, y se produce una ruptura real, que irá enconándose hasta la muerte de Jesús.
El tema va de santos y de pecadores. El fariseo es tenido - y se tiene a sí mismo - por santo, porque cumple escrupulosamente todo precepto, por mínimo que sea. Esta escrupulosa santidad es tan de¬licada que no puede arriesgarse a rozarse con los demás, con la gen¬te: le harían perder su frágil pureza. La mujer es «pecadora públi¬ca». Nuestra tradición ha querido ver en ella una prostituta, aunque el término podría referirse a cualquier otro tipo de «pecado». El san¬to se retira horrorizado, como apartándose de la tentación, y piensa que profeta tiene que hacer lo mismo. Es una constante de los fariseos y legistas de Galilea: sin duda, el pueblo de Galilea no es ningún modelo de cumplimiento de los cen¬tenares de preceptos legales que consumen la atención moral de los fariseos y los escribas. Y éstos esperan del profeta que les ayude en su misión de adoctrinamiento del pueblo. Pero Jesús se identifica con el pueblo y no con ellos.
En esta ocasión va más lejos: se identifica con la mujer contra el varón y con la pecadora contra el santo. Lo que equivale a una des¬calificación mutua. El fariseo piensa, en perfecta lógica, que Jesús no es un profeta. Jesús piensa que el fariseo no es un santo. El fariseo es un santo tan débil que tiene que huir para conservarse. Jesús es un santo tan poderoso que puede acercase a curar.
Pero interesa más aún la justificación que el mismo Jesús ofrece. Aparece la palabra clave, amar, y la explicación de la radical dife¬rencia entre el fariseo y Jesús, entre la Antigua Ley y la Buena Noti¬cia. Es necesario relacionar este mensaje con la expresión de Marcos 12, 33 en boca del escriba: «Amar al prójimo como a sí mismo vale más que todos los sacrificios y holocaustos».
Éste es precisamente el problema del fariseo, y ésta es la fuerza y la revelación de Jesús. Y éste será el reproche de Jesús a los fariseos y legistas: cumplís al pie de la letra todos los preceptillos y habéis olvidado lo fundamental de la Ley: la justicia, la misericor¬dia y la fidelidad, es decir, los resultados del amor, sin el cual ni siquiera tendrían valor la justicia, la misericordia y la fidelidad.
Jesús ofrece un tipo de relación con Dios y con los demás que va más allá de la Ley y de sus cumplimientos. Precisamente porque co¬noce y revela la esencia de Dios. La subversión del concepto de Dios nos sigue produciendo el mismo escándalo que produjo Jesús al fa¬riseo. No podemos desprendernos del concepto de Dios ante todo justo. Y Jesús va a tener que dar la vida para cambiar ese concepto por el de Dios sobre todo médico y, más aún, enamorado.
Precisamente por eso. Jesús atrae de forma tan llamativa a los pecadores, a la gente corriente e incluso a la gente de mal vivir. La gente corriente no se siente «santa» sino al revés, se siente «man¬chada» por la vida misma, lejana a lo sagrado. Entre ellos, algunos se ven arrastrados a situaciones aún peores. Y todo eso, en la men¬talidad más tradicional de todas las religiones, significa aparta¬miento de Dios, «indignidad». Para Jesús no es así. Dios está más cerca cuanto más se le necesita. Jesús mismo era así, la gente normal se sentía estimada, la gente con problemas veía en él una solución.
Y es que Jesús sabe mucho de la esencia del pecado: enfermedad, esclavitud. Sabe que el ser humano necesita curación y liberación. Y sabe que las religiones se edifican sobre esquemas de poder para be¬neficio de poderosos, de presuntos sabios y presuntos santos, con olímpico olvido de las necesidades de las personas. Más aún, las religiones, incluso el cristianismo, ha sido muchas veces “machacadoras de pecadores”, no un alivio, un consuelo, una curación, sino una expulsión, una condena, incluso a muerte. Pero son las per¬sonas, todas las personas, las que son Hijos, objeto del amor de su Pa¬dre. Y cuanto más necesitadas, más preocupado está el Padre.
La mujer es preferida al fariseo porque funciona en parámetros de amor, mientras que el fariseo no lo hace. La escena es sorprendente¬mente paralela al episodio de la mujer adúltera, en Juan 8. Los fariseos y escribas se mueven en parámetros de cumplimiento de Ley, por los que la mujer deberá ser lapidada. Jesús no quiere más que salvarla, para lo cual eludirá la ley, arriesgará su prestigio y aun su vida.
Finalmente, es reveladora la interpretación que el mismo Jesús hace de la escena y los personajes, contraponiendo la actuación de la mujer con la del fariseo. El resumen es: esta pecadora ha creído en mí, y tú, tan santo, no. Por eso, ésta puede ir en paz, recibe perdón y conoce a Dios, y tú no.

PARA NUESTRA ORACIÓN
Propongo un ejercicio de identificación con los personajes.
Ante todo, identificándonos con el fariseo, hurguemos en nuestro espíritu. Es bastante posible que encontremos en el fondo de él un fariseo emboscado. Alguien estrictamente ortodoxo en su fe, que se siente justo ante Dios, cumplidor de las normas morales, de los preceptos de culto, y que por tanto da muchas gracias a Dios por todo eso (pero se siente superior a otros, aunque no lo confiese...) Si somos así, hay que leer la parábola del fariseo y el publicano, combinada con la de los talentos. No somos mejores, simplemente, hemos recibido mucho más... ¿para qué? ¿qué se espera de nosotros?
Si no identificamos con la mujer, las cosas cambian... a mejor. Si somos conscientes de nuestros pecados, de la enorme diferencia entre lo que hemos recibido y lo que respondemos, entre lo que se espera de nosotros y lo que realmente respondemos... podemos abrumarnos. Pero entonces la parábola nos entrega, radiante y tranquilizadora, la Buena Noticia: por más pecador que seas, tu Padre te quiere igual, o más quizá, porque le necesitas más.
Y aquí llegamos a uno de los núcleos esenciales de la Buena Noticia: el mensaje de Jesús es el que más tranquiliza y el que más compromete a la vez. Si la parábola de los talentos nos produce enorme inquietud, la del hijo pródigo nos devuelve la esperanza. Si la del hijo pródigo nos tranquiliza demasiado, la de los talentos nos recuerda lo mucho que se espera de nosotros.
Con todo lo cual recordamos una lección esencial. No se puede sacar consecuencias de un solo texto (y menos si está descontextuado) del evangelio. El mensaje de Jesús está en el evangelio entero, y es leyéndolo así como recibimos la Buena Noticia entera.

SALMO 18

Yo te amo, Señor, mi fortaleza,
mi salvador, mi roca, mi baluarte,
mi libertador, ¡ése es mi Dios!.
La peña en que me amparo,
fuerza de mi salvación.

Clamé al Señor en mi angustia,
a mi Dios invoqué
y escuchó mi voz.

Tú que salvas al pueblo humilde,
Tú eres, Señor, mi lámpara,
mi Dios que alumbra en las tinieblas.

¡Bendito sea el Señor, mi fortaleza,
el Dios de mi salvación!

ORACIONES PARA LA EUCARISTÍA
Aquí estamos, Padre, tus hijos pecadores, hartos de nuestra mediocridad y nuestros fallos: venimos a tu mesa porque te necesitamos, porque sabemos que siempre nos perdonas y nos acoges. Gracias, Padre, por Jesús, tu Hijo, nuestro Señor.

Jesús se dio a todos, es nuestro pan y nuestro vino; nosotros también queremos gastar nuestra vida como él; para mostrarlo ponemos en tu mesa nuestro pan y nuestro vino, nuestra vida entera; conviértela Tú en pan y vino para nuestros hermanos.

Gracias Padre por ser como eres, porque en esta mesa nos acoges, nos perdonas, nos alimentas. Gracias por Jesús, que nos mostró tu rostro y tu corazón. Te damos gracias por la Eucaristía y por Jesús, tu mejor regalo.

11 de junio de 2010

Tiempo Ordinario 11 C

EMBRIAGUEZ

Me embriago de aromas. ¡Qué delicia!

Qué embriaguez, tocar, tocar...: mi mano
febrilmente las cosas acaricia.

Embriaguez de oír: ruiseñor, piano,
mar, selva, viento, multitud, noticia.

¡Vivir, vivir, oh dulce embriaguez mía!

¡Qué has de entenderme, turba farisea!
La ebriedad de mi sangre busca un lago
final: embriagarme en Dios un día.

Dámaso Alonso

Tiempo Ordinario 11 -C- Mujer Perfume 13-06-10

9 de junio de 2010

San Rafael Arnáiz

Pedro Latorre, laico casado, nos ofrece este bello resumen sobre la vida del Hermano Rafael que cautivó por su sencillez.
San Rafael Arnaiz

7 de junio de 2010

Chicken a la Carte

Os presentamos esta película, ganadora en un festival de cine en
Alemania... es un corto que dura 6 minutos, ¡no dudeis en verla hasta el final!
Haz clic sobre este enlace para poder verlar
http://www.cultureunplugged.com/play/1081/Chicken-a-la-Carte

6 de junio de 2010

Hacer memoria de Jesús

6 de junio de 2010
Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo
1 Corintios 11, 23-26

Al narrar la última Cena de Jesús con sus discípulos, las primeras generaciones cristianas recordaban el deseo expresado de manera solemne por su Maestro: «Haced esto en memoria mía». Así lo recogen el evangelista Lucas y Pablo, el evangelizador de los gentiles.
Desde su origen, la Cena del Señor ha sido celebrada por los cristianos para hacer memoria de Jesús, actualizar su presencia viva en medio de nosotros y alimentar nuestra fe en él, en su mensaje y en su vida entregada por nosotros hasta la muerte. Recordemos cuatro momentos significativos en la estructura actual de la misa. Los hemos de vivir desde dentro y en comunidad.
La escucha del Evangelio. Hacemos memoria de Jesús cuando escuchamos en los evangelios el relato de su vida y su mensaje. Los evangelios han sido escritos, precisamente, para guardar el recuerdo de Jesús alimentando así la fe y el seguimiento de sus discípulos.
Del relato evangélico no aprendemos doctrina sino, sobre todo, la manera de ser y de actuar de Jesús, que ha de inspirar y modelar nuestra vida. Por eso, lo hemos de escuchar en actitud de discípulos que quieren aprender a pensar, sentir, amar y vivir como él.
La memoria de la Cena. Hacemos memoria de la acción salvadora de Jesús escuchando con fe sus palabras: "Esto es mi cuerpo. Vedme en estos trozos de pan entregándome por vosotros hasta la muerte... Éste es el cáliz de mi sangre. La he derramado para el perdón de vuestros pecados. Así me recordaréis siempre. Os he amado hasta el extremo".
En este momento confesamos nuestra fe en Jesucristo haciendo una síntesis del misterio de nuestra salvación: "Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección. Ven, Señor Jesús". Nos sentimos salvados por Cristo nuestro Señor.
La oración de Jesús. Antes de comulgar, pronunciamos la oración que nos enseñó Jesús. Primero, nos identificamos con los tres grandes deseos que llevaba en su corazón: el respeto absoluto a Dios, la venida de su reino de justicia y el cumplimiento de su voluntad de Padre. Luego, con sus cuatro peticiones al Padre: pan para todos, perdón y misericordia, superación de la tentación y liberación de todo mal.
La comunión con Jesús. Nos acercamos como pobres, con la mano tendida; tomamos el Pan de la vida; comulgamos haciendo un acto de fe; acogemos en silencio a Jesús en nuestro corazón y en nuestra vida: "Señor, quiero comulgar contigo, seguir tus pasos, vivir animado con tu espíritu y colaborar en tu proyecto de hacer un mundo más humano".
José Antonio Pagola

4 de junio de 2010

Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo

Mi cuerpo es comida
Mis manos y Tus manos
hacemos este Gesto,
compartida la mesa y el destino,
como hermanos.
Las vidas en Tu muerte y en Tu vida.
Unidos en el pan los muchos granos,
iremos aprendiendo a ser
la unida Ciudad de Dios,
Ciudad de los humanos.
Comiéndote sabremos ser comida.
El vino de sus venas nos provoca.
El pan que ellos no tienen nos convoca
a ser Contigo el pan de cada día.
Llamados por la luz de Tu memoria, marchamos hacia el Reino
haciendo Historia,
fraterna y subversiva Eucaristía.

Pedro Casaldáliga

Cuerpo y Sangre de Cristo -C- 06-06-10

Día Mundial del Medio Ambiente

El día 5 de Junio es un día importante para todas las personas de nuestra aldea global, pero especialmente para todos los que estamos empeñados en vivir la Buena Nueva de paz y justicia. El Día Mundial del Medioambiente fue establecido por al Asamblea General de las Naciones Unidas en 1972 y se ha ido conmemorando cada año en una ciudad distinta con una exposición internacional, durante la semana del 5 de Junio.
La han preparado los miembros de la Comisión para la Justicia, Paz e Integridad de la Creación de USG/UISG de Roma. El sueño de sus miembros es que todo el mundo, no solamente tengan conocimiento de este día, sino que se unan en oración con nuestros hermanos y hermanas, amigos y colaboradores de todos los rincones del mundo. Por esto les animamos a que adapten y usen esta oración.

Haz clic sobre el enlace para poder descargar el documento:
http://jpicformation.wikispaces.com/ES_5deJunio

2 de junio de 2010

Jornada Pro Orantibus

Vida Consagrada Contemplativa
30 de mayo de 2010
Vida Consagrada contemplativa