3 de mayo de 2011

Es la hora de la Vida Nueva

¡¡Es la hora de la vida nueva!!

Es la hora de entrar en la noche sin miedo,
de atravesar ciudades y pueblos.
Es la hora de quemar lo viejo y de comprar vino nuevo,
hora de quedarse en el corazón del mundo,
hora de creer en medio de la oscuridad y los truenos.
¡¡Es la hora de la vida nueva!!
Es hora de levantarse del sueño,
de salir al balcón de la vida,
hora de mirar los rincones y el horizonte...
de asomarse al infinito aunque nos dé vértigo,
hora de anunciar, cantar y proclamar:
¡es la hora de la vida nueva!
Es hora de romper los esquemas de siempre,
de escuchar las palabras del silencio,
de cerrar los ojos para ver mejor,
de gustar su presencia callada,
hora de andar por los desiertos:
¡es la hora de la vida nueva!
Es hora de despertar al alba,
de descubrir su presencia entre nosotros,
hora de iniciar caminos nuevos,
de andar en confianza,
hora de pasar a la otra orilla.
¡Es la hora de la vida nueva!
Es la hora de confesar la vida,
de hablar poco y de vivir mucho,
de arriesgarlo todo apostando por Él,
de sentarse a la mesa y calentar el corazón,
de esperar contra toda esperanza
¡Es la hora de la vida nueva!
Es hora de al vino nuevo, odres nuevos
Es el día, es la hora, es este momento,
es cada instante de nuestra vida y de nuestra historia
es el paso, la presencia de Dios en nuestro mundo
lavando las heridas
pastoreando a los suyos, cercanos y lejanos,
perdidos o hallados,
sembrando esperanza,
levantando la vida
llenando de semillas nuestras alforjas vacías.
¡¡Es la hora de la vida nueva!!

Florentino Ulibarri