21 de febrero de 2012

¡Aurora Burgui, nuevo miembro de la Familia de Pedro Bienvenido Noailles!

¡Aurora Burgui, nuevo miembro de la Familia de Pedro Bienvenido Noailles!
Desde el Monasterio de Oteiza

Como ya es sabido, Aurora Burgui realizó su Compromiso como Asociada laica de la Sagrada Familia de Burdeos el 5 de febrero en Oteiza.
Encontramos a Aurora radiante de felicidad, después de unas horas de incertidumbre... Pero vamos a dejar que sea ella misma la que nos hable de todo ésto y más. Ella se presta con sencillez y amabilidad para que, de este modo, podáis participar de su alegría.

Oteiza: Aurora en estos momentos en que acabas de realizar tu Compromiso como Asociada laica de la Sagrada Familia, ¿podrías comunicarnos algo de los sentimientos que te habitan?
Aurora: Pues mira, lo primero que me sale decir es, que el que todo haya salido bien lo veo como un milagro; humanamente hablando todo se estaba manifestando en contra: ya desde el día anterior el fuerte temporal de nieve me puso sobre alerta. Cuando el domingo por la mañana me disponía a coger el coche, la carretera estaba muy mala, pero me arriesgué. Toda una aventura, de verdad. Lo pasé muy mal. Y cuando ya me vi en el Monasterio... ¡no me lo podía creer!. Allí, en la puerta, me esperaban Pilar García, Pepe Pastor, las hermanas del Monasterio. Te digo que en el camino me iba encomendando sin parar al Buen Padre, al Ángel de la Guarda y sentía que ALGUIEN me conducía hacia aquello a lo que estaba determinada.
Otro sentimiento fuerte fue el encontrarme con que de 63 que esperábamos estar, sólo quedaba la comunidad, mas Pilar, Pepe y yo. Fue como volver a la pequeña Familia de Nazaret con Jesús, María y José. Pero estábamos los “necesarios”, para que mi Compromiso se pudiera realizar; en ese momento lo que a mí me importaba era eso: formalizar mi Compromiso, algo que he ansiado durante mis dos años de formación.
Sentimiento también de pertenecer a una Familia donde me encuentro acogida, aceptada, querida, arropada y experimento como una misión dentro de mi vida sencilla de ser un poco como los primeros cristianos. Intento vivir, por gracia de Dios con un solo corazón y una sola alma.

Oteiza: ¿Cómo concretas en tu vida cotidiana esta llamada a vivir “con un solo corazón y una sola alma?
Aurora: Mantengo, en la medida de lo posible, una unión profunda con Dios a través de mi relación con El en la oración personal en el “cara a cara”. Así mismo a través de la oración de la Iglesia: Liturgia de las Horas, Eucaristía diaria. A través de la vida de cada día. En todo ello, mi vida, mi forma de ser, mi actuar, toda mi persona la voy poniendo a la Luz del Evangelio y me impulsa a vivir coherentemente al estilo de Jesús.

Oeiza: Tu Compromiso se realiza en el momento en que estamos celebrando el 190º aniversario del inicio de la Sagrada Familia y en el 150º Aniversario de la muerte de nuestro Fundador: ¿Qué significa esto para ti?
Aurora: Que Dios tiene sus momentos puntuales en la historia. Para mi ser Asociada laica en este preciso momento puede significar, y así lo estoy viviendo, como un germen de esperanza. Este hecho es como una semillita colocada en el surco. Tengo una gran confianza de que va a dar fruto abundante. Confío en que aquí se va a formar un grupo de Asociados laicos.

Oteiza: De verdad Aurora que da gusto escucharte ese amor que manifiestas a la Familia a través de esa esperanza de crecimiento. ¿Cómo conociste la Sagrada Familia?
Aurora: A partir de mi estancia en la acogida. Fue desde mi deseo de vivir una Semana Santa con más recogimiento, lo que me condujo a acercarme para pedir alojamiento por primera vez. Desde el primer momento me llamó la atención la sencillez en cómo se me acogió. Me sentía como si me conocieran de toda la vida. Luego, estuve un tiempo prolongado sin volver al Monasterio. Pero al fin y después de un verano bastante despistada, había algo dentro de mí que me llamaba a ir allí precisamente a reponer fuerzas. Y, ¡fíjate cómo son las cosas, terminé ofreciéndome como voluntaria! ¡Y se me aceptó!

Oteiza: De voluntaria a Asociada. ¿Cómo surgió en ti este deseo de pertenencia? Háblanos algo de ello.
Aurora: El compartir con la hermana de la acogida, concretamente MªTeresa. Ella me fue transmitiendo el Carisma de Pedro Bienvendo Noailles y desde su entusiasmo sencillo pero seguro, me iba llamando mucho la atención la visión de futuro tan grande que el Buen Padre tuvo en ese momento puntual de la historia, para abrirse a todas las necesidades del momento. Me impactaba mucho su apertura, su atención a la realidad de todo tipo, en resumen esa escucha constante al Espíritu desde lo que estaba aconteciendo. Y quiero resaltar la imagen del árbol, que me impactó profundamente. A su sombra tenemos cabida todos y todas las vocaciones. ¡Me resulta extraordinario!

Oteiza: Aurora, entonces... ¿fue algo así como echarte el gancho?
Aurora: ¡No,no!, para nada. Fui yo quien, cautivada por todo lo que recibía como información acerca de esta Familia, notaba en mi ser que conectaba con alguna fibra de mi interior existente desde muchos años atrás y que era mi deseo muy profundo de vivir al estilo de la Familia de Nazaret. Recuerdo que durante los Ejercicios Espirituales anuales, había un director que nos hablaba cada año de la vida oculta de Nazaret y lo hacía de forma tan vivencial que surgió en mi con mucha fuerza el deseo de imitarles. Siempre he pedido al Señor la gracia para vivir mi vida desde una vida oculta como en Nazaret.

Oteiza: Hablas de Ejercicios Espirituales anuales. Eso no es muy normal entre gente de a pie ¿no?
Aurora: Esta es una llamada personal de Dios a mi vida. Siento la necesidad de tener a lo largo del año un espacio de tiempo donde me pueda encontrar más íntimamente conmigo misma, con Dios desde una confrontación de mi vida con el Evangelio. Y eso se materializa en ocho días de Ejercicios Espirituales.

Oteiza: Volviendo a nuestro tema: El tiempo de estos dos años de formación, ¿ha añadido algo a tu visión como bautizada?
Aurora: Por supuesto que sí. El vivir con más conciencia precisamente ese mi ser de bautizada, de pertenecer a la Iglesia y ser Iglesia, de amarla, descubrir que SOLO DIOS es lo único que importa en la vida de una. Y ¡cómo no! Descubrir que hay una “bella” Familia dentro de la Iglesia que son, somos los Asociados laicos.

Oteiza: Has asistido a dos reuniones de Asociados laicos: ¿Cuál ha sido tu percepción?
Aurora: Un asombro por el testimonio de todos los presentes, por el espíritu con que viven el Carisma. Me quedé con una grata impresión al ver las respuestas que intentan dar en el momento actual dentro de la Iglesia. Y me sentí muy muy acogida y querida, como Familia desde el primer momento.

Oteiza: Aunque aquí no ha salido, sabemos que eres catequista: ¿Consideras importante la labor del catequista “hoy” dentro de la realidad de nuestra Iglesia y del mundo?
Aurora: Considero una labor importantísima. Podría decir mucho al respecto. Me limito a expresar que como catequistas intentamos transmitir la vivencia de Jesús en uno mismo, intentamos transmitir experiencia personal a unos niños o jóvenes que en la mayor parte de las veces no saben nada o casi nada de Jesús y su Evangelio e intentamos que, desde esa experiencia nuestra, desde nuestra propia vida lleguen a descubrir a Jesús como al Único que puede dar respuesta a sus interrogantes, a sus vidas.

Oteiza: Aurora, ¿hay algo que te gustaría añadir?
Aurora: Pues sí, mira: lo primero un agradecimiento muy grande a la Comunidad contemplativa que desde diversas formas, lleva días preparando este momento. Me acompañan con su alegría, con su entrega, con su vida. Y quiero agradecer de todo corazón la presencia aquí de Pilar y Pepe. Para ellos fue una odisea el poder llegar felizmente a Oteiza a pesar de los inconvenientes del camino por la nieve. Lo mismo su regreso a Madrid, no fue fácil. Pero su amor hecho servicio, fue más fuerte que el temporal y les llevó a superar las dificultades de las carreteras. Dios les bendijo. Que Dios les siga bendiciendo.
Quiero añadir otro aspecto del que no me has preguntado y deseo expresarlo. Me refiero a la hermana contemplativa que me ha acompañado en mi proceso de formación: Mª Teresa, la misma con la que comenzó mi compartir en la acogida. Para mi ha sido una persona discreta que me hablaba desde el corazón. Me daba cuenta de que vive el discernimiento y que lo transmite con una simplicidad que ayuda a que cale profundamente la experiencia de Dios que vive y transmite. Su visión de futuro, llena de esperanza, de serenidad, de confianza. Me hacía ver que es Dios Quien conduce nuestra historia y esto me ha dado una gran tranquilidad en todo momento.

Oteiza: Esto me sugiere una última pregunta: has hablado del convencimiento de que aquí se va a formar un grupo de Asociados laicos. Desde tu percepción ¿podemos “deducir” que también para ti el carisma de P.B.N. tiene mucho que aportar al mundo de hoy? ¿Qué dirías de esto?
Aurora: Aquí podría retomar el tema del Congreso :Familia en misión don en un mundo en cambio. A ver si puedo explicarlo brevemente: Para mí el estar ya y todos como Familia en Congreso me resulta muy dinámico. Tomas conciencia fuerte de que en un mundo en el que hay tanta ruptura, tanta división, tanta marginación, tanta explotación, tanta injusticia, etc., la Familia de P.B.N. posee un dinamismo, una apertura, una alternativa para dicho mundo, desde este ser y hacer Familia hoy. Nuestro Carisma desde este ser Familia, está generando un cambio en la sociedad y tengo como la certeza de que todos juntos como Familia en misión somos de verdad don para el mundo entero. Y lo veo desde pequeñas cosas, en lo pequeño, en lo cotidiano, “entre los pucheros” como decía Santa Teresa de Jesús. Desde estas realidades concretas se está haciendo el milagro de que el mundo va cambiando poco a poco. Dentro de esta globalización, se nos llama a globalizar nuestro don de ser y hacer Familia y yo siento que lo hacemos desde nuestra pequeñez, desde el servicio cotidiano, desde una vida entregada como la de Jesús, María y José en Nazaret. ¡Merece la pena vivir este camino! ¡Somos don¡

Oteiza: ¡Muchas gracias, Aurora por prestarte a esta entrevista! Te deseamos que seas muy feliz en este camino en el que te has comprometido. ¡Bienvenida a la Familia!
Aurora: ¡Gracias a ti, Nekane! Y gracias a toda la comunidad.

Desde Oteiza,