11 de julio de 2011

La alimentación derecho de todos

En estos días, entre las muchas situaciones de emergencia que se están dando en el mundo, estamos viendo imágenes terribles de Somalia de niños esqueléticos, mujeres y ancianos que mueren de hambre. Una repetición del desastre que provocó la hambruna en Etiopía en la década de 1980 que pensábamos que nunca volveríamos a ver.
Vivimos en un mundo de crueles contrastes, donde 750 millones de personas tienen sobrepeso, de las cuales 300 millones son obesos. La obesidad es una enfermedad, frecuentemente causada por comer mal, y comer mucho. Es responsable de 325.000 muertes cada año, especialmente entre los grupos de menores ingresos."

Mientras tanto, el mercado para bajar de peso (alimentos especiales y productos farmacéuticos destinados a dietas de adelgazamiento) mueve más de mil millones por año.

Al mismo tiempo crece la alarma por la escalada de precios de los alimentos básicos ... Una situación que afecta a todo el mundo, pero es potencialmente catastrófica en los países en vías de desarrollo:

 Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el precio de los alimentos aumentó considerablemente en junio, después de un fuerte aumento en el precio del azúcar.

 El precio del azúcar aumentó un 14% el mes pasado, como resultado de la alta demanda y una menor producción en Brasil.

 El índice de precios de alimentos de la FAO llegó a 234 puntos en junio, cerca del nivel récord de febrero de 239.

 La subida del precio del azúcar determinó la mayor parte del aumento de otros productos, anulando las caídas en los precios del trigo, el maíz y la soja."

 La Fao ha tomado medidas para revisar la subida de precios de una serie de alimentos esenciales, incluyendo cereales, oleaginosas, lácteos, carne y azúcar.

 Los altos precios de los alimentos - en particular los de trigo, el arroz y el maíz - han provocado disturbios en una serie de países donde las personas dependen de ellos para la mayor parte de su ingesta de alimentos. (BBC)

El 1 de julio, dirigiéndose a los participantes en la 37 ª Conferencia de la FAO, el Papa Benedicto XVI dedicó gran parte de su discurso a este tema, diciendo que "incluso los alimentos se ha convertido en objeto de especulación o se relacionan con las tendencias del mercado financiero vinculado con el objetivo único de fines de lucro

Ciudad del Vaticano (Agencia Fides) - "La pobreza, el subdesarrollo y el hambre son a menudo el resultado de la actitud egoísta que viene del corazón del hombre y que se manifiesta en su acción social, en el comercio, las condiciones del mercado, la falta de acceso a los alimentos y como resultado la negación del derecho fundamental de toda persona a comer y luego a no padecer hambre". Lo ha afirmado el Santo Padre Benedicto XVI recibiendo en Vaticano , el 1 de julio, a los participantes de la 37 Conferencia de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (F.A.O). El Papa ha proseguido diciendo “¿Cómo podemos ignorar el hecho de que los alimentos se han convertido en objeto de especulación, o están relacionados con la evolución de los mercados financieros que, sin reglas claras y carentes de principios morales, están vinculados al único objetivo de la ganancia? La fuente de alimentación es una condición que afecta el derecho fundamental de la vida”.

En su discurso Benedicto XVI ha recordado que “el momento de crisis que ahora abarca todos los aspectos de la realidad económica y social pide ... todo lo posible para contribuir a la eliminación de la pobreza, primer paso para la liberación de los millones de hombres hambrientos, mujeres y niños que no tienen el pan de cada día”. Las causas de tales situaciones aun no se pueden buscar únicamente en los aspectos unidos a la técnica. "Es urgente un modelo de desarrollo que considere no sólo la amplitud de las necesidades económicas o la fiabilidad técnica de las estrategias a seguir, sino también la dimensión humana de cada iniciativa y que sea capaz de lograr la verdadera hermandad ... En esta perspectiva, las instituciones de la Comunidad Internacional están llamadas a trabajar coherentemente con su mandato de defender los valores propios de la dignidad humana mediante la eliminación de las actitudes de cierre y sin dejar espacio a peticiones particulares que pasan como intereses generales".

El Pontífice ha reservado un particular recuerdo “a la situación de millones de niños, que son las primeras víctimas de esta tragedia, condenados a una muerte precoz, a un retraso en su desarrollo físico y psíquico u obligados a formas de explotación para recibir un mínimo de nutrición”. Se necesita sostener las iniciativas para “descubrir el valor de la empresa familiar y sostener el papel central para conseguir una estable seguridad alimentaria... La familia rural es un modelo no sólo de trabajo, sino de vida y de expresión concreta de la solidaridad, donde se confirma el papel esencial de la mujer”.

Al final el Santo Padre ha destacado que garantizar la seguridad alimentaria a las generaciones presentes y a aquellas que vendrán “también significa proteger de una frenética explotación los recursos naturales desde la carrera y del consumo desmedido parece hacer caso omiso de atención a la diversidad genética y biológica, tan importante para las actividades agrícolas. Pero la idea de la propiedad exclusiva de estos recursos se opone a la llamada de Dios a los hombres y las mujeres para que en el "cultivar y guardar" la tierra promuevan el uso participativo de los bienes de la Creación, algo que las normas multilaterales y las actividades internacionales sin duda pueden contribuir a alcanzar”. (SL) (Agenzia Fides 2/07/2011)

¿Cuál es la llamada para la Sagrada Familia en todo esto? ¿Esto está reservado a los expertos y profesionales? ¿Existe algún modo de aportar una diferencia?