15 de diciembre de 2017

8 de diciembre de 2017

Carta del EQUIPO de PASTORAL de Familia

Queridos todos,

Con motivo de la preparación del bicentenario de la Familia de Pedro Bienvenido Noailles,
 queremos recordaros la elaboración de un canto del jubileo que se convierta en un himno
 que transmita nuestro espíritu de familia y el carisma de comunión que nos vivifica. Hasta 
ahora no hemos tenido ninguna noticia y creemos que hay entre nosotros personas muy 
preparadas para ello.

Os animamos a que recordéis esta iniciativa en vuestros grupos y comunidades de manera
que, aquellas personas más creativas, puedan poner su don al servicio de la familia.

También podéis enviarnos únicamente la letra del canto y nosotros buscaríamos la forma de
ponerle música a este himno.

El canto debería recoger el lema del bicentenario “Vivamos la comunión, celebremos la familia”
y su letra y melodía deben ser originales.
Todas las propuestas debéis enviárnoslas antes del 3 de febrero de 2018 al correo

Os recordamos la página web dónde podéis manteneros informados de todos los proyectos y 
actividades que estamos realizando con motivo de la celebración del bicentenario

Unidos en Jesús, María y José, alentados por su espíritu, esperamos que disfrutéis participando
en esta tarea. Un abrazo.


Equipo Pastoral Vocacional de Familia
Luije García - Lomas
Rosi García
Arantza Lázaro
Pili Rojas

6 de diciembre de 2017

ENCUENTRO DE ESPIRITUALIDAD SAGRADA FAMILIA

Estos días de fiestas tenemos a miembros (laicos y apostólicas) trabajando temas de espiritualidad Sagrada Familia.
Objetivos del Encuentro:


  • Responder al Capítulo General del 2014 que nos urgió a encontrar los medios de profundizar y animar el espíritu de Sólo Dios en todos los miembros.
  • Compartir la reflexión del equipo "RAÍCES" que, con la participación del equipo para la vocación de "Sólo Dios", ha recorrido aspectos de nuestra espiritualidad, a la luz de la misión emergente del mundo.
  • Hacerlo con el deseo de dar un "nuevo empuje" a la vivencia del espíritu de Sólo Dios para re-dinamizarnos y transformamos con vistas a nuestra misión hoy.
  • Responder a la petición del equipo del Bicentenario de compartir estas reflexiones con todos los miembros de la Familia.
  • Teniendo en cuenta lo dicho anteriormente, formar facilitadoras/animadoras que hagan vivir esta experiencia en sus Unidades/Vicariato y permitir a los demás entrar en ella.
  • Encontrar los medios de facilitar las mismas reflexiones a todas las vocaciones de la Familia.

5 de diciembre de 2017

Iniciamos el Adviento viviendo la comunión y celebrando la Familia

Los asociados de Málaga y Coín inician el Adviento con un retiro. "ESTAD EN VELA"






1 de diciembre de 2017

10 medios para mejorar la comunicación con Dios



Menciono ahora algunos medios que pueden ayudar, sin pretender ser exhaustivo. En temas como el de la oración no hay elencos perfectos ni completos. No se puede decir: estos son los 10 medios, ni uno más ni uno menos... Comparto sólo algunos que considero importantes:

1. Traza un plan de vida:

¿A dónde vas? ¿Qué pretendes? Al final de la vida ¿a dónde quieres llegar?
¿Quieres una vida feliz y una eternidad más feliz todavía junto a Dios en el cielo? Esto requiere tener visión y elegir los medios que te permitirán alcanzar tu objetivo final. No te empeñes en vivir en miopía, sino disfruta tu capacidad de mirar a lo lejos. Tienes que saber a dónde quieres llegar y luego avanzar paso a paso hacia esa meta, haciendo las opciones y las renuncias que se requieran y corrigiendo la ruta cuantas veces sea necesario.

2. Practica la virtud de la humildad:

pregúntate quién eres y obra en consecuencia.
Hazte preguntas profundas y acepta la verdad sobre ti mismo. Date cuenta de que es absurdo vivir bajo la arrogancia de la autosuficiencia, que eres frágil, que tu vida no depende de ti, que tus cualidades las recibiste gratuitamente del Creador, que tu liderazgo debe estar fundado en el servicio y no centrado en ti mismo. Podríamos decir que el hombre soberbio tiene tapadas las coronarias, es un sarmiento que no deja pasar la savia de la Vid y por tanto corre un grave riesgo de infarto, de muerte espiritual. El hombre es más hombre cuando se pone de rodillas ante su Creador y Padre.

3. Busca la paz interior.

La paz interior se construye con medios naturales como pueden ser el silencio exterior e interior, la disciplina mental, el orden, la quietud. Evita conflictos, pide perdón, perdónate, perdona y olvida. No ambiciones nada, no tengas envidia. La paz interior está dentro de ti.
Y sobre todo con medios sobrenaturales: descubre y cuida la presencia de Dios en tu alma por la vida de gracia, verdadera fuente de paz. Cimienta tu vida sobre las certezas de la fe, pon tu confianza en el Señor, ama siempre y a todos.

4. Cultiva la vida de gracia: vida Eucarística y confesión frecuente.

- Eucaristía: Comunión, visitas a Cristo Eucaristía, adoración eucarística. La Eucaristía es el alimento del orante. Como laico caminas en la selva y en el desierto, navegas en mares agresivos, tienes la responsabilidad de confesar tu fe en ambientes difíciles: necesitas audacia y fortaleza.
- Confesión frecuente, periódica, conversión continua: Estar en gracia de Dios es valorar su amistad, cultivar la fidelidad en el amor, consciente de la propia debilidad y miseria que te lleva a hacer lo que no quieres (cfr. Rom 7,19)

5. Pide a Dios el don de la intimidad con Él

El trato de amistad con Dios es un regalo que tenemos que pedir. Puedes esforzarte mucho remando contra corriente sin avanzar; hay que alzar las velas para captar el viento del Espíritu y avanzar bajo el impulso de sus alas. "Los que esperan en el Señor renovarán sus fuerzas; se remontarán con alas como águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán." (Is 40,31)
Suplícale a María que Ella, como buena madre y como maestra de oración, interceda por ti y te obtenga de Su Hijo la gracia de la intimidad con Dios. Pídele a la Virgen María que cada día le diga a Jesús: "No tiene vino" (cfr. Jn 2, 3) y espera que Jesús te haga el milagro de convertir el agua o el vinagre de la vida ordinaria en vino de amistad con Él.

6. Crece en el conocimiento de Jesucristo, sobre todo a través de la Escritura.

"La Iglesia recomienda insistentemente a todos sus fieles... la lectura asidua de la Escritura para que adquieran «la ciencia suprema de Jesucristo» (Flp 3,8)... Recuerden que a la lectura de la Sagrada Escritura debe acompañar la oración para que se realice el diálogo de Dios con el hombre, pues «a Dios hablamos cuando oramos, a Dios escuchamos cuando leemos sus palabras»". (Catecismo 2653)
Cuando más se conoce a Jesucristo más se gusta su presencia, más le amas, más cerca quieres estar de Él. Para esto son de gran utilidad buenos comentarios de la Palabra de Dios, la lectura de los padres de la Iglesia, las catequesis del Papa, para comprender mejor su mensaje y aprender a desentrañarlo.


7.Pide acompañamiento espiritual: busca un director espiritual.

Detrás de un buen deportista hay un buen entrenador, detrás de un buen pintor hay un buen maestro, detrás de un buen líder hay un buen mentor, detrás de un buen empresario hay un buen consejero, detrás de un buen cristiano hay un buen pastor...

8. Busca experiencias fuertes de encuentro contigo mismo y con Dios.

Hay quienes están satisfechos en los chapoteaderos porque no han hecho la experiencia de la belleza y la inmensidad del mar. Un trampolín o rampa de lanzamiento en la vida de oración suelen ser las experiencias fuertes de encuentro con Dios, como son los ejercicios espirituales de conversión, las peregrinaciones, los talleres de oración, etc. Son actividades en las que se aprende mucho sobre la oración por el conocimiento de la doctrina de la Iglesia, el estudio de las escuelas de espiritualidad, el contenido de la vida espiritual, la explicación y la aplicación de diversos métodos y modalidades de oración, el intercambio de experiencias, la oración en común, etc. Experiencias a partir de las cuales dices: he probado y quiero más.

9. Cultiva el orden, la disciplina, la constancia.

La vida de oración es exigente y requiere disciplina. Si te propones un objetivo que sabes que es arduo y necesario, no puedes pretender que resulte solo. Sabes que necesitas espacios de silencio y soledad, reservar tiempos de calidad para el encuentro personal con Dios, perseverar en tus resoluciones, como puede ser la de no dejar por nada la práctica de la meditación personal diaria una vez que la has comenzado. Esto requiere determinación y constancia.
Tienes que quererlo: Si quieres perseverar en la lucha tienes que amar aquello que buscas, tener pasión por lo que haces. Cada día renovar tu ilusión por llevar a Jesús a todas partes, tener una mejor comunicación con Él, decirle a Él y decirte a ti mismo: ¡quiero! ¡te quiero!

10. Sé práctico:

Pon medios prácticos que sabes que te ayudan. Por ejemplo:
- Haz el hábito de descubrir en todo las huellas del Creador. Ten contacto con la naturaleza, asómbrate de su belleza y armonía, date tiempo para contemplar el cielo estrellado, para sentarte junto al río, para escuchar los pájaros por la mañana, y en todo eso descubrir las huellas del Creador.

- Camina con los lentes de la fe, con atención, para descubrir la presencia providente de la misericordia de Dios en tantos acontecimientos, ordinarios y extraordinarios; reconoce al Espíritu Santo que te sale al encuentro y te ayuda de manera inesperada, que sabe sacar bien del mal y que suavemente te va modelando.

- Trata con personas sencillas, de fe: los ancianos, los niños, los pobres; aprende de su nobleza, escúchales y descubre a Cristo en su mirada.

- Participa en un grupo de oración: El Papa ha hablado de las "comunidades creativas" donde los laicos se apoyan entre sí y se ayudan a crecer y perseverar en la fe. Ellos se convierten en sal de la tierra, levadura en la masa, y desbordan y comparten el amor de Dios del que han sido testigos en la oración personal y comunitaria.
Busca un lugar que sea inspirador para ti: una capilla silenciosa, una ermita, un monasterio, un jardín…

- Consigue libros de meditación cristiana, suscríbete a servicios que envían por correo puntos de meditación, suscríbete al blog de la oración para seguir nuestras publicaciones, etc.

Por: P. Evaristo Sada LC

25 de noviembre de 2017

¿QUÉ HARÍA JESÚS HOY EN CATALUÑA?



 Como cristiano, no puedo dejar de buscar cuál es mi postura ante la situación actual de Cataluña. Ya opiné sobre algunos aspectos de este conflicto hace un par de años en mi Carta abierta a un amigo catalán. Pero la situación ha llegado a tal grado de tensión que, antes de seguir, es preciso sopesar las palabras y las actitudes. En un momento en el que algunos clérigos, religiosos y religiosas catalanes optan por la independencia o por el derecho a decidir sobre ella y las redes se llenan de improperios y de mensajes directos o indirectos de unos contra otros, necesito hacer silencio y abrir el Evangelio.
He aquí algunas ideas que vienen a mi corazón, no sé si del todo acertadas, pero al menos escritas y compartidas al filo de la historia. Espero que, si no ayudan a mi lector, al menos no empeoren las cosas. Espero también que sean un puente de diálogo con mis hermanos y hermanas catalanes de todos los signos políticos y religiosos.


1. Jesús no era nacionalista. Así lo vuelve a recordar un teólogo de la talla de José María Castillo en su artículo Odio las fronteras.  Añado yo que Jesús amó a su pueblo judío y respetó sus costumbres, pero no mostró amor exacerbado a las concreciones culturales, lingüísticas y políticas de su grupo étnico.


2. Jesús no hereda la inquina de los judíos contra los extranjeros. Se siente especialmente llamado a llevar la buena noticia a su pueblo judío, pero no desdeña sanar a la mujer siro-fenicia, hablar con los samaritanos, proponerlos como ejemplos en sus parábolas, aceptar incluso entrar en la casa de los romanos, algo aborrecible para los fariseos. Su mensaje y su ejemplo son el extremo opuesto al odio, el racismo o la xenofobia.


3. Jesús no suscribió las aspiraciones independentistas de su gente, ni aceptó ser manipulado políticamente por los guerrilleros zelotas que hostigaban al ejército de ocupación romano. Renunció a ser un Mesías guerrero. Muy al contrario: fue capaz de mirar al corazón de cada ser humano para descubrir en cada persona a un hermano o hermana: los fariseos, los pecadores, las prostitutas, los publicanos, los enfermos y leprosos… y también los romanos, entre quienes encuentra al Centurión, del que alaba su fe. Para Jesús, por encima de todo, lo que cuenta es la persona, cada persona, con sus condicionantes existenciales y culturales. Todos estamos llamados a la fraternidad.


4. Jesús denuncia que ningún sistema político puede arrogarse el ser el “Reino de Dios”. “Mi Reino no es de este mundo”. De allí que pida dar “al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”. El Evangelio es una espada de doble filo que corta a todos los sistemas y partidos políticos y les lleva a aspirar a los valores más universales. La separación de poderes es vital para que la comunidad cristiana pueda tener suficiente distancia y libertad para elevar su voz crítica y, a la vez, fraterna y constructiva. Los cristianos somos llamados a construir la ciudad humana desde el respeto y la cooperación con todos y todas.


5. Jesús propugna un modelo político basado en el servicio, la humildad y el bien común. Frente a sus discípulos, que soñaban con sentarse en una Jerusalén política y ser primeros ministros, plantea claramente que no imitemos el modo de proceder de los poderosos de este mundo, que lo que ansían es ser servidos y no servir. El que desee ser importante, que se ponga a servir a los demás, que busque solo el bien común, no el particular, no el de mi grupo étnico, mi familia, mi “gente”.


6. Jesús toma partido por el débil y el oprimido, el “pobre” que clama a Dios pidiendo justicia y libertad. El mendigo, el ciego, el marginado, la viuda, el huérfano… tienen un gran espacio en su corazón compasivo. Él mismo se hace uno con los últimos de los últimos.


7. Jesús renuncia a mediar en pequeñas disputas. Ese “oprimido” no es, por ejemplo, el hermano que discute con el otro por una herencia, en cuyo pleito se niega Jesús a mediar. Tampoco en sus parábolas toma partido por los trabajadores que han trabajado más que otros por el mismo salario, o por el hermano que ha permanecido en casa mientras el otro dilapidaba su herencia. A todos llama a tener amplitud de miras, magnanimidad y generosidad.


8. Jesús no crea fronteras y abre la mesa común y fraterna a todos, sin hacer distinciones. La primitiva comunidad cristiana se caracterizará por no hacer distinciones entre judíos ni griegos, hombres ni mujeres, esclavos ni libres. Todos son uno en el amor.


9. Jesús llama a todos a perdonarse las deudas y las injurias unos a otros. Sin límites, sin llevar cuenta de las ofensas. Solo el amor construye comunidades y mundos nuevos. Su gran mandato es el amor “hasta dar la vida”.


10. Jesús renuncia a toda violencia, de cualquier tipo. Cuando todo está perdido, calla y confía desde la mayor dignidad que ha podido mostrar un ser humano. En el Calvario, perdona a quienes le están crucificando. Su vida, entregada desde la libertad y el amor, se hace semilla de un mundo nuevo.


Supongo que, con estas premisas, Jesús acabaría hoy en Cataluña como acabó en Jerusalén: crucificado por unos y escupido por otros. Pero su muerte y resurrección seguirán siendo la esperanza de un mundo mejor que debemos seguir construyendo. Hoy, también, aquí en España (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).


JUAN YZÚEL